"Me arruinaron la vida", dijo acusado por el triple crimen

Fue el principal sospechoso de la pista pasional, descartada ahora en la causa

El sobreseimiento definitivo dictado por la justicia platense, a favor de Leandro Colucci (34), en la causa por el triple crimen de los policías, no modificó nada lo que dijo hace casi 4 años cuando la masacre, a horas de las elecciones presidenciales 2007, invadía la escena nacional. Está convencido que fue un "perejil", que haber sido involucrado en esta causa le "arruinó la vida" y que "lo que viví fue una pesadilla", dijo ayer en una entrevista con EL DIA, a horas de enterarse la decisión de la jueza justamente en el día de su cumpleaños.

La masacre, como se recordará, tuvo lugar el 19 de octubre de 2007 en la planta transmisora del Ministerio de Seguridad, en 7 y 630. Esa madrugada tres policías que custodiaban el predio fueron atacados brutalmente a tiros y cuchillazos que causaron su muerte en el acto.

El hecho conmovió a todo el país, más aún por haber sido cometido a cuatro días de las elecciones presidenciales. A pocas horas del hecho todo el arco político se refería a un caso terrible y en un predio policial. Llamaba la atención de todos. Se habló de mensajes mafiosos, de una venganza y hasta de un robo de valiosos equipos de comunicación.

Colucci fue sospechado durante cuatro años de ser autor del triple crimen. En la nota con este diario se rió y lloró casi en partes iguales, pero en ningún momento perdió de vista la importancia de la resolución, aunque afirma "hay un antes y un después en mi vida, pero muchos cuando me acusaron se borraron. Pasé momentos muy feos y difíciles, pero por suerte le pude mostrar a mis padres, aunque ellos confían en mí, que la justicia me declaró inocente. En dos años por ahí no los tenía".

LA PISTA PASIONAL

A pesar de las especulaciones, la investigación en aquel momento se orientó casi desde el inicio hacia la pista pasional. Y posó sus ojos, por directivas de Leila Aguilar, en Leandro Colucci, un joven empleado del Ministerio de Desarrollo Humano que había terminado una relación con una policía que trabajaba en Comunicaciones del Ministerio y era compañera de una de las víctimas.

A la distancia Leandro admite que "me involucraron por los mensajes de texto, que en realidad eran bromas de mal gusto para Noelia -D'Eramo, la ex novia de aquel momento-. Pero no había nada más en mi contra".

"Ella me había avisado que la habían apretado de todos lados para que dijera que yo tenía algo que ver -cuenta Colucci-. Me anunció a los barras que iban a involucrar y todo. No la vi más a Noelia. Pero no le guardo rencor porque sé que estaba poniendo en juego su trabajo sino decía lo que le pedían. La obligaron a decir lo que convenía. Como dije en ese momento era el perejil de las elecciones".

El imputado manifestó que "me arruinaron la vida porque lo que me tocó vivir fue una pesadilla que te dan ganas de matarte. Que nadie te escuche ni te crea, que te acusen de vínculos que no tenés. Es terrible...".

UN AÑO INTERNADO

En noviembre de 2007, a un mes del crimen, Leandro fue internado en una clínica psiquiátrica de La Plata. Pasó allí un año, hasta noviembre de 2008, y guarda recuerdos de esa época: "estaba allí de lunes a viernes y salía los fines de semana, Navidad y Año Nuevo. Fue duro pero ahí te olvidás de todo, jugás al truco, tenés charlas con el resto de los que están internados por alcohol, drogas, delincuencia...etc".

En la clínica Colucci no tenía televisión, diarios ni computadoras para navegar por internet. "Fue un año que estuve aislado pero me internaron porque me estallaba la cabeza", agregó el joven que ahora quiere volver a trabajar.

"Cuando me vieron bien me dieron el alta y me dijeron los médicos, a quienes les agradezco, insertate en la sociedad, sos inocente... Traté de hacer eso y a los que no me saludaban más les explicaba lo que había pasado. Que tenía un ADN negativo y que la sangre hallada en mi auto era vacuna...", señaló Colucci.

El imputado en una causa que conmovió al país indicó que "tenía un comedor en la zona de 12 y 83 donde ayudaba a la gente. Y llevaba la comida, por eso había sangre en el asiento de mi auto".

Colucci señaló sobre el ex policía Casetti que "es una lacra porque a mí me nombró sin conocerme. Y tendría que haber dicho antes que era el asesino así me desvinculaban a mí. Además es un traidor por la bestialidad que hizo con sus propios compañeros".

PEREJIL

Colucci indicó que "mucha gente en la calle me grita perejil, y en el barrio también me lo dicen mis vecinos". En su momento el acusado, el día que quedó en libertad -23 de octubre de 2007- afirmó "soy el perejil de las elecciones"

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