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Todos en un lapso de un día, en el casco y en los hornos

Poliladrón: detuvieron a un agente por al menos 7 asaltos, usando su arma y el uniforme

Cayó junto a un cómplice en un auto robado. Tiene 23 años y es platense pero trabaja en el comando de patrullas de Escobar

Poliladrón: detuvieron a un agente por al menos 7 asaltos, usando su arma y el uniforme

el operativo de detención, tras una persecución por los hornos, se desarrolló en 133 entre 55 y 56/el dia

Si nada puede sorprender en el mundo del delito y sus cruces con el de los policías, el cuadro que se registró en La Plata este viernes califica para correr los límites: un efectivo de la Policía bonaerense de 23 años fue detenido en medio de un espectacular procedimiento tras detectarse que formaba parte de un dueto de presuntos ladrones que produjeron al menos siete asaltos a mano armada en la vía pública.

No se ocultaba el agente, según los investigadores: iba con el uniforme puesto y esgrimiendo el arma reglamentaria. El combo lo completaban con el vehículo que habrían usado como movilidad, que tiene pedido de captura tras una denuncia por robo.

El agente es platense y vive en Los Hornos, pero presta servicio en el comando de patrullas de Escobar.

En tanto, el otro detenido, de 24 años, tiene domicilio fijado en Villa Elvira.

Según contaron fuentes de la Policía y la Justicia, la secuencia es impactante. El raid ocurrió en un lapso que no llega a un día de extensión.

Todos los casos, habrían tenido la misma modalidad, consistente en abordar a las víctimas en la calle para quitarles sus pertenencias tras amedrentarlas con un arma.

“Es difícil de creer lo que estamos viendo. Totalmente descontrolado, el policía salía a robar por la calle”, contó con gestos y entonación de sorpresa una fuente vinculada a la investigación.

La seguidilla que tanto sorprendió ayer en el mundo judicial terminó en Los Hornos.

A media tarde, varios móviles y una numerosa dotación de efectivos interceptó al auto en el que se movía el efectivo junto al presunto cómplice de la cinematográfica seguidilla.

La situación concluyó en los términos en que -para los investigadores- se desarrolló: hubo un escándalo en la vía pública, con el policía intentando resistir, a golpes, la orden de detención que tenían sus colegas.

El operativo se realizó en un clima de tensión extrema porque, además, los sospechosos estaban armados. No obstante eso, la fuente consultada aclaró que “el policía no uso el arma. Eso sí, tiró varias piñas y lastimó a una agente”.

Siempre según la información que se colectó en la investigación que lleva adelante la fiscal en turno Cecilia Corfield, todo ocurrió entre la tarde del jueves y la de ayer.

El auto en el que se movían tiene pedido de secuestro por robo desde el 6 de julio de este año

 

Los investigadores tienen datos sobre un total de siete hechos. “Tenemos tres robos que corresponden a la jurisdicción de la comisaría quinta (al oeste del casco céntrico) y otros 4 que ocurrieron en Los Hornos.

En la primera reconstrucción se logró determinar que el agente policial platense conducía un Chevrolet Ónix negro desde el que descendía un ladrón armado con el objetivo de llevarse todo lo que pudiera en el menor tiempo posible. Golpeaban y huían.

El plan se desarrollaba como una carrera de delitos, pero en una de las paradas los ladrones dejaron un rastro que resultó de especial gravitación para el avance de la investigación: la víctima del robo logró memorizar los números y letras de la patente del vehículo en el que se movían.

Los investigadores tomaron esos datos y en el primer chequeo se determinó que el Ónix negro tenía pedido de secuestro desde el 6 de julio de este año, por haber sido robado a su propietario en jurisdicción de la comisaría cuarta de La Plata.

Con la información del vehículo, los policías iniciaron el rastreo en la Ciudad y lo ubicaron en la esquina de 30 y 67, a media tarde. El policía y su acompañante no se detuvieron y así se inició una persecución que terminó en 133 entre 55 y 56.

El efectivo iba con el uniforme puesto y portando la pistola calibre 9 milímetros que le suministró la fuerza.

La investigación, todavía en curso, busca determinar toda la secuencia y el botín que le sustrajeron a las víctimas (ayer se realizaban entrevistas).

“Es una locura lo que estamos viendo. El policía iba de chofer y el otro bajaba armado. En Los Hornos, por ejemplo, en la misma cuadra le robaron a tres personas”, apuntó la fuente consultada.

En el procedimiento de detención el efectivo todavía llevaba su uniforme y portaba el arma. A la vez, en el Ónix se encontró el chaleco antibalas oficial.

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