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El “CHAPU” NO TIENE CONTRAS. Todo Estudiantes lo adora

Braña tenía miedo de volver al club y ahora los hinchas sienten temor de que pueda irse

Es el mejor mediocampista central que tiene la Superliga. Que levante la mano el que no lo quiera de compañero. Encima, es humilde

Braña tenía miedo de volver al club y ahora los hinchas sienten temor de que pueda irse

El Chapu Braña dio una lección de fútbol ante olimpo / Dolores Ripoll

Por MARTÍN MENDINUETA
@firmamendinueta

Fue el 10 de Diciembre de 2015 cuando, en diálogo con “El Equipo Deportivo” de FM “La Redonda”, dijo tal cual lo que sentía: “Prácticamente tengo la decisión tomada de no volver. Ya estoy grande y prefiero que se queden con la imagen de lo que fui”.

Aquella declaración les produjo tristeza a muchos hinchas de Estudiantes, pero hubo otros que, sin dejar de quererlo y valorarlo, creyeron que hacía bien en preservarse. En aquella entrevista en pleno mediodía Rodrigo Braña confesó más: “Ya voy a cumplir 37 años; dí todo y el club me dió todo. Soy grande y tengo miedo de perder el cariño de la gente, quiero que me recuerden por lo que dejé”. Sentía un temor puntual: “Yo sé cómo es el fútbol, los años pasan para todos. Hoy jugás dos o tres partidos mal y te dicen que volviste por ser amigo de la ‘Bruja’ o del ‘Flaco’ Alayes y no quiero que eso pase”.

El tema es que volvió. A mediados de Junio de 2016 y con esos 37 almanaques que tantas dudas le provocaban, igual regresó al único club que compite con Quilmes por el cariño del “Chapu”. Y menos mal que lo convencieron.

Hoy, cuando el Estudiantes dirigido por Lucas Bernardi va encontrando un nivel de eficacia que le permite ambicionar seriamente un lujar fijo entre los cinco primeros de la tabla de la Superliga, Braña es el motor indispensable del mediocampo. Así de simple y de contundente. Es el conductor del equipo porque no sólo está para correr, presionar y tratar de robar la pelota, marca el ritmo con su manejo pulcro y porque tiene buen pase; pero esencialmente porque sabe cuándo y de qué manera iniciar el circuito de juego.

El último lunes, sin haber rendido en un nivel brillante (de hecho quedó comprometido con la mejor llegada que construyó Olimpo durante el primer tiempo) fue el más claro de la cancha, siendo el garante del primer pase y quien mejor manejó las entregas a distancia. La gente esperaba que entrara en acción para aplaudirlo. No lo quieren, lo adoran.

Camino a las cuatro décadas, no sólo no le gritan que juega por ser amigo de Verón, sino que además es el mejor mediocampista central del fútbol argentino. Petiso, de piernas muy fuertes y con un temperamento brutal que antes lo hizo destacarse también en el hóckey y ahora en el golf (tiene cuatro de hándicap), el oriundo de Berazategui es el típico gladiador que todos quieren tener como compañero.

Braña es bueno técnicamente, intuitivo y pícaro para manejarse cuando “la sopa se pone espesa”, pero lo mejor que tiene es que nunca pierde el apetito por la victoria. Vive con hambre de gloria. El “Chapu” quiere ganar siempre y eso lo convierte en un rival que alcanza la categoría de INSOPORTABLE.

NÚMEROS MUY BUENOS Y UN NIVEL QUE CRECE

Estudiantes ganó con justicia, pero le faltó adosar poder de fuego a ese predominio natural que estableció en las acciones desde el primer minuto. Si Olimpo hubiera anotado (tuvo una con Lentini, otra con Villarruel y la del segundo tiempo que sacó Andújar con su brazo derecho) el dolor hubiera sido grande y habría escuchado críticas que hoy quedan minimizadas detrás del triunfo.

Sus números son muy buenos y el nivel de rendimiento genera optimismo, aunque necesita bastante más de sus mediocampistas ofensivos. “Tití” asoma de vez en cuando y Giménez, que esta vez descansó, todavía no es la usina generadora que este equipo necesita.

Párrafo aparte para Juan Otero. Se está convirtiendo en artillero. El colombiano le da vida a cada ataque. Encara siempre, es veloz y no lo tumban fácil. La dupla que hace con Lucas Melano tiene el copyright del director técnico. Bernardi cambió la manera de buscar el gol y ese binomio es el mejor aporte que hasta el momento le ha dado desde la pizarra a este “León” que todavía busca su identidad definitiva.

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