Un chico de 13 años fue demorado ayer en pleno centro, acusado de haber hurtado un teléfono celular en un gimnasio de 54 entre 10 y 11, informó la Policía.
Además de recuperar el aparato, personal de la comisaría Primera le secuestró al menor la réplica de un arma de fuego. El chico estaba junto a otro adolescente, que logró escapar. Por orden judicial, lo entregaron a su familia por ser inimputable.
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