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Según el último relevamiento en las calles platenses

La venta ambulante pegó otro salto del 11% y el rubro más ofrecido es la indumentaria

Pese a que hubo una retracción del 6,3% interanual, aumentó 11% respecto al mes anterior. Apuran el nuevo predio

La venta ambulante pegó otro salto del 11% y el rubro más ofrecido es la indumentaria

colonizadas por los puestos ambulantes, las veredas del centro de la ciudad apenas dejan espacio para los transeúntes / demian alday

En plena crisis económica, la Ciudad sigue siendo una “tierra prometida” para los vendedores ambulantes. Pese a que a principios de año la recurrencia de los operativos municipales dejaban traslucir que el problema de la venta callejera iba reduciendo en forma sensible su incidencia, en los últimos meses se abandonaron los controles y la comercialización clandestina volvió a experimentar un aumento explosivo.

Así lo demuestran los datos del relevamiento difundido esta semana por la Cámara Argentina de Comercio (CAC), donde señalan que en las calles platenses se detectaron 192 puestos de venta callejera. Si bien esto representa una caída del 6,3% respecto al mismo período del año anterior, en la variación intermensual lo que se observa es una suba de la actividad ilegal de 11%.

Para referentes de la actividad comercial es un indicador claro de lo que cualquiera que recorra las calles céntricas advertirá a simple vista: en la primera mitad del año, cuando los controles comunales eran más frecuentes, la actividad mostró un retroceso. Pero en los últimos meses el desembarco de puesteros con toda clase de mercaderías experimentó un rebrote.

Hay que decir que esos 192 puestos están lejos de representar a todo el universo de la comercialización informal en la Ciudad. Para arrancar, el relevamiento de la CAC sólo tiene en cuenta a las calles céntricas. Sabido es que en los últimos años la venta clandestina se ha instalado también en los centros comerciales de la periferia platense y en avenidas de alto tránsito, donde es común observar a quienes montan parrillas y verdulerías “a cielo abierto”.

Otro factor no menos importante es que la CAC no toma en cuenta aquellos puestos instalados en ferias o en las denominadas “saladitas” que se arman en parques y plazas. El último relevamiento de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) había estimado que, contabilizando esos espacios, en la Ciudad había unos 2.850 puestos, lo que colocaba a La Plata en el sexto lugar en el país. El “top five” arrancaba con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y seguía con La Matanza, Lomas de Zamora, Florencio Varela y San Miguel de Tucumán.

Como se sabe, el desmadre de mantas, tablas y caballetes sobre las veredas, además de acentuar la generalizada tendencia a apropiarse de espacios que son públicos, constituye una competencia desleal para los comerciantes que pagan impuestos, alquileres y tasas.

El relevamiento de la CAC señala que el rubro más afectado por la comercialización informal es el de la indumentaria. Ropa y calzado, precisamente, es lo que más se ofrece en la calles céntricas platenses. En rigor, el informe señala que el 38,6% de los puestos ofrece a la venta estos productos. Tanto en los puestos ambulantes como en las ferias puede adquirirse ropa nueva o usada, como la que se ofrece en la feria que se monta periódicamente en plaza San Martín.

Al igual que en mediciones anteriores, el otro rubro con fuerte penetración es el que engloba óptica, relojería y joyería, que se ubica en el segundo lugar, con el 27,3% del total de los puestos.

Alimentos y bebidas (lo que engloba a las verdulerías y a las parrillas ambulantes) completa el podio de los rubros, con el 16% de la oferta.

La “meca” de los manteros siguen siendo la avenida 7, la zona de la estación de trenes y el centro comercial de calle 12.

La apuesta comunal para intentar frenar la venta ambulante -que está prohibida por ordenanza- pasa por la habilitación de un predio situado en 80 y 134. En el Municipio aseguran que la adecuación avanza y la inauguración sería cuestión de semanas. Albergará 800 puestos cuyos dueños deberán “blanquear” sus prácticas y operaciones. Luego, aseguran, se reforzarán los controles callejeros, que están poco menos que abandonados.

TAMBIÉN EN CABA

No sólo en La Plata creció la venta informal. En plena crisis económica, la comercialización clandestina se expandió 2,3% en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Ello representó, a su vez, una suba de 31,4% en relación a julio de 2018. También en capital federal lo más comercializado fue indumentaria y calzado.

800
puestos albergará el predio que toma forma en 80 y 134 y al que la comuna proyecta mudar a los vendedores ambulantes que hoy ofrecen sus productos en las calles platenses. Aplicarán fuertes multas a quienes rechacen la oferta y sigan con la actividad informal.
346
mil pesos de multa podría recibir un vendedor ambulante que ofrezcan sus productos en la vía pública y encima no tengan permisos sobre las mercaderías. Ello de aprobarse el Código de Convivencia Urbana, cuyo anteproyecto deberá ser sometido a análisis.
91.530
vendedores ilegales en todo el país contabilizó el relevamiento anual de la CAME. Son cifras de fines del año pasado y contemplan la venta tanto callejera como en las denominadas saladitas montadas en 500 ciudades de toda la Argentina.

 

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