Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Un jirón de historia argentina, descuidado y abandonado a su suerte en la Plaza San Martín

El retoño del pino de San Lorenzo que cobijó al General San Martín tras la batalla de 1813 hoy agoniza, anónimo, en pleno centro platense

Un jirón de historia argentina, descuidado y abandonado a su suerte en la Plaza San Martín

El hijo del pino de San Martín sufre en la Ciudad/ C. Santoro

Carlos Altavista

Por: Carlos Altavista
caltavista@eldia.com

19 de Octubre de 2019 | 02:10
Edición impresa

En el corazón de la Ciudad hay un jirón de uno de los capítulos más importantes -sino el más- de la historia nacional. Se le conoce como “el pino de San Martín”. Pero se encuentra sin identificación. En avanzado estado de decrepitud. Inclinado, oprimido, olvidado.

En octubre de 2017, tras una exhaustiva investigación, científicos del INTA y de la Universidad Nacional de Rosario develaron el misterio sobre la edad del emblemático pino de la ciudad santafesina de San Lorenzo o “pino de San Martín”: 215 años.

A su sombra, luego de vencer a los realistas el 3 de febrero de 1813, el General José de San Martín se echó a descansar y a dictarle al teniente Mariano Necochea el parte de la batalla que inauguró el largo camino hacia la independencia del Imperio Español. Un hijo directo de ese árbol malvive en la plaza platense que lleva el nombre del Gran Jefe. Historia pura. Maltratada. Anónima.

¿Nos preocupa el retoño del pino de San Lorenzo?, se pregunta el profesor adjunto del Curso de Protección Forestal de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNLP, Alberto Miguel Aprea. Sus ramas secas, las huellas de (muy) malas podas, su pobre copa, la falta de un cantero que lo distinga, de una placa acorde a su talla, de un mantenimiento particular y permanente, responden esa inquietud.

Antes de dar paso a las reflexiones del ingeniero agrónomo Aprea, su par de la Cátedra de Paisajismo, Alfredo Benassi, le dijo a este diario desde Medellín, donde está dictando clases, que “el último tratamiento serio que se le hizo fue en 1988”, año en que el profesional estaba al frente del área municipal de Espacios Verdes. “Fue un trabajo que se realizó junto al Instituto de Fisiología Vegetal (Infive-Conicet) con la promoción del Club Universitario”, aclaró.

Es que fueron los socios de ese club los que, el 17 de agosto de 1943, colocaron una placa identificatoria con la leyenda “Retoño del Pino de San Lorenzo: Dios le dio vida, San Martín historia”, que sobrevivió durante décadas.

El retoño del pino está situado en un cantero circular a metros de la calle 50 entre 6 y 7

 

“Ya en aquel 1988 se encontraba en mal estado”, recordó Benassi, para puntualizar que “se hizo una serie de hoyos de noventa centímetros de profundidad, en círculo y en dos líneas, dejando un metro de distancia entre las cavidades, las cuales se rellenaron con mantillo de pino, fosfato de amonio y material orgánico (humus). Mejoró mucho, pero luego decayó nuevamente”, apuntó, haciendo eje en la falta de mantenimiento constante -un mal que sufre el arbolado urbano en general- y en el sitio “opresivo” donde se halla. “Sufre de opresión lumínica, a raíz de los cipreses ubicados al norte (hacia el Pasaje Dardo Rocha), y de opresión espacial por la escasa superficie para la exploración de sus raíces”, detalló.

Se trata de un “pino piñonero (Pinus pinea) que permanece solitario y desconocido por muchos que transitan a diario esa hermosa plaza”, señaló Alberto Aprea, para contar que “en nuestro país existen numerosos retoños del pino de San Lorenzo”. Y hay retoños de retoños. Pero el platense es hijo directo del árbol que cobijó a San Martín. “Una estudiosa de los árboles históricos, la señora Blasco, escribió en 2010 que un árbol reconocido como histórico ‘es un panteón de naturaleza nacional’. Son ellos los que encierran relatos que constituyen evidencias de hechos pasados y, por lo tanto, son dignos de resguardos y veneración’”. En la Ciudad, al menos, no sucede.

El profesor e investigador universitario explicó que el Pinus pinea “es una especie arbórea originaria de las costas del Mar Mediterráneo, donde es considerada hasta hoy una especie forestal muy importante, que abarca superficies muy extensas”.

“Los árboles históricos proponen una apropiación de los objetos de la naturaleza ligándolos a lo colectivo, con entidad nacional. En ese sentido, se intenta crear una relación entre los árboles y los hechos históricos, y hasta podríamos pensar que estamos frente a un retoño que resignifica el pasado en su mismo cuerpo vivo de hoy”, reflexionó Aprea. Y disparó: “Cuerpo vivo que puede presentar un mal estado de salud, decadencia, estrés, falta de cuidados: sólo algunos de los factores que nuestro retoño de la Plaza San Martín está sufriendo”, remató el docente.

Multimedia

El hijo del pino de San Martín sufre en la Ciudad/ C. Santoro

+ Comentarios

Debe iniciar sesión para continuar

Si llegaste hasta acá es porque valorás nuestras noticias. Defendé la información y formá parte de nuestra comunidad.
Suscribite a uno de nuestros planes digitales.

cargando...

¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla