TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

El chip los pone mimosos: Cathy Fulop, Carmen Barbieri y hasta Goyco mejoran su vida sexual

La nueva moda de los famosos para darle un empujoncito al rendimiento en la cama

Por Redacción

Aunque en el país fueron mujeres famosas las pioneras, con los sorpresivos relatos de Carmen Barbieri, primero, y Cathy Fulop, después, la instalación de los chip sexuales, que ayudan a mejorar el rendimiento sexual, no es sólo una cosa femenina. Sergio Goycochea, el “arquero maravilla”, contó hace unas semanas que se animó a esta tecnología y que está súper feliz con los resultados.

El periodista deportivo aseguró que se sometió a un estudio genético para poder mantenerse siempre fuerte y tratar de prevenir enfermedades a las que es propenso. Y así llegó al chip sexual.

“Cualquier persona que pasa los 50 años, sabemos que se empiezan a perder hormonas, la testosterona se empieza a dejar de generar. Ayuda a la consistencia muscular, levanta el ánimo, ayuda al colesterol, a la diabetes, controla esas cosas y sobre todo el apetito sexual”, sostuvo el ex deportista en una entrevista radial con Daniel Ambrosino.

Y explicó cómo es el dispositivo: “Son como unos granitos de arroz, que te inyectan de forma subcutánea a la piel, no duele nada, y va soltando cada seis meses la cantidad de testosterona que tu cuerpo necesita. Venía haciendo otros tratamientos, pero ahora ya voy por el segundo chip”.

Según dijo, se siente como “un potro” aunque a la hora de contar cómo mejoró su performance sexual, mandó a que hablen con su mujer…

El chip sexual es como una pastilla que se inyecta en la grasa de la piel y que dura de 4 a 6 meses. Contiene 100 mg de testosterona natural pura que libera de forma progresiva. Esta hormona ayuda a alimentar el deseo sexual.

Si bien existen diferentes tratamientos hormonales que no tienen que ver sólo con disfrutar plenamente del sexo, sino en el caso de las mujeres, con transitar de mejor manera la menopausia, relacionada con la pérdida de estrógenos que condiciona la lubricación y disminuye el deseo sexual.

LA PIONERA

En 2014, Carmen Barbieri confesó en la tevé que, a los 60 años, decidió impulsar un poquito el deseo sexual. Lo llamó “el chip de las ganas” y dijo, en aquel entonces, que lo tenía colocado en la cadera, algo minúsculo como un grano de arroz, que “larga testosterona”, y que tenía múltiples beneficios.

“Eso te ayuda a adelgazar, a que crezca el pelo, a que te cambie el humor, te lubrica la piel y te aumenta el deseo”, contó la capocómica que, tiempo después, fue seguida en su ida por Cathy Fulop.

A mediados de 2018, la venezolana reveló que se animó a esta tecnología para, después de 24 años de matrimonio con Osvaldo Sabatini, la llama siga intacta.

“Me acabo de poner el chip sexual. Antes me daban unos geles como en Sex and the City. Es como una asistencia de hormonas en una vacuna. Te sentís más joven en todo sentido... El Ova también se lo va a poner, aunque por ahora usa su gelcito”, contó en aquel momento.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD