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Información General |El deterioro de la alimentación en los barrios más vulnerables de la periferia platense
Desayuno o cena: cada vez más hogares los saltean

Un informe difundido la última semana por Unicef dice que más de un millón de chicos omiten alguna comida por falta de dinero en sus hogares. La situación en La Plata

Desayuno o cena: cada vez más hogares los saltean

El deterioro de la situación se refleja en la demanda de los comedores barriales / el dia

14 de Agosto de 2022 | 04:56
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En el comedor Duendes del Parque, que funciona en 166 entre 42 y 43, en el barrio de Olmos, retiran el almuerzo cada martes, miércoles, jueves y viernes, más de 200 familias de la zona. Entre ellas es cada vez más común pedir que les llenen los recipientes a tope para que les alcance tanto para el almuerzo como para la cena, cuenta Carolina Segovia, coordinadora de la entidad.

“La cena es hoy el momento más complicado en los hogares vulnerables de La Plata, sobre todo en la zona sur”, dice por su parte Pablo Pérez desde La Plata Solidaria y agrega, “son muchas las familias que la omiten o la reemplazan por una infusión”.

Según un informe difundido la última semana por UNICEF son más de un millón de chicos y adolescentes en la Argentina los que se saltean al menos una comida como consecuencia de la falta de ingresos en su hogar. Ese número se eleva a más de tres millones si se considera al número de adultos en la misma situación. Al mismo tiempo, uno de cuatro hogares necesita recurrir a préstamos para comprar comida y afrontar otras necesidades básicas.

Los datos del estudio no sorprenden en la periferia platense, donde son cada vez más las familias que saltean una comida al día por razones económicas. Generalmente, el desayuno o la cena, según apuntan referentes barriales y de entidades que trabajan en la zona. Y agregan que todo esto se da en el marco de un deterioro cada vez mayor de la alimentación en los hogares más vulnerables, en los que se reduce cada vez más el consumo de alimentos básicos como los lácteos, la carne y las verduras.

El informe de Unicef

Según el informe presentado el último miércoles por representantes de Unicef y difundido la última semana , más de un millón de niñas, niños y adolescentes en Argentina debieron dejar de comer alguna comida diaria por insuficiencia de ingresos en su hogar, Esta situación también afecta a tres millones de adultos.

La inestabilidad laboral y la insuficiencia en los ingresos de los hogares son los principales determinantes de que el 7% de los niños, niñas y adolescentes y el 19% de las personas adultas debieran dejar de comer alguna comida diaria (desayuno, almuerzo, merienda o cena).

La insuficiencia en los ingresos generó a su vez una reducción del 67% en el consumo de carne y del 40% en la ingesta de frutas, verduras y lácteos.

Asimismo, el 36% de los hogares con chicas y chicos dejó de comprar algún alimento por no tener dinero, indicador que llega al 50% en hogares que reciben la Asignación Universal por Hijo (AUH), la Tarjeta Alimentar, hogares numerosos, con jefatura femenina o endeudados, según abunda el trabajo.

En esa línea, una de cada dos mujeres afirmó no recibir la cuota alimentaria y el 63% solo la perciben de forma esporádica, lo que supone una “presión adicional sobre los ingresos”.

El relevamiento registró también que uno de cada tres hogares no puede cubrir sus gastos corrientes y el 50% no puede solventar los gastos escolares, mientras que uno de cada cuatro hogares dejó de ir al médico o al odontólogo (ver aparte).

Luisa Brumana, representante de Unicef Argentina, aseguró que “el sistema de protección de ingresos sigue siendo un pilar central para proteger a las familias en situación de mayor vulnerabilidad”.

“En situaciones de crisis económicas, el Estado debe garantizar que la niñez y la adolescencia sea protegida a través de presupuestos y políticas inclusivas que les permita salir de la pobreza y la indigencia”, sostuvo Brumana y apuntó que, según la encuesta, el 55% de los hogares con niñas y niños es alcanzado por alguna medida de protección social, lo que tuvo “un impacto clave en mitigar los efectos de la crisis”.

Durante la presentación de estos datos, los representantes de Unicef dijeron que se debe avanzar en respuestas “universales y no condicionadas”, desde un enfoque de derechos humanos.

En la plata

“Lo que describe el informe de UNICEF es una copia fiel de lo que sucede en la periferia de la ciudad de La Plata”, dice Pablo Pérez, coordinador de La Plata Solidaria, quien agrega que la cena es una de las comidas que más se omite en los barrios vulnerables y sostiene que este hecho se enmarca en un fuerte deterioro de la dieta en la mayoría de los hogares, que por la caída de sus ingresos han reducido cada vez más el consumo de carnes, lácteos y legumbres.

“Lo de las cuatro comidas es una imagen que tenemos los que podemos hacerlas. En los sectores más vulnerables esa idea no existe”, indica Pérez.

Según el dirigente, en la mayoría de los casos los chicos que van a una escuela de jornada completa reciben el desayuno, el almuerzo y una merienda liviana .

“Lo que queda afuera es la cena, que hoy es la comida más complicado para poder sustentar en los hogares vulnerables. A no ser que haya un comedor cercano que los pueda proveer de una comida generalmente basada en farináceos, que dista de ser la más apropiada, porque no cuenta con carnes, proteínas o todo lo que se necesita para afrontar una vida sana”, dice Pérez.

El dirigente agrega que “en la mayoría de los barrios, sobre todo en los de la zona sur, abandonados a su suerte, la única fuente genuina de alimentos es la escuela. Por otra parte, el sistema alimentario escolar también deja mucho que desear. Hay una cantidad de pedidos de informes de la Cámara de Diputados cuestionando la calidad de este aspecto”.

Desde La Plata Solidaria advierten que el deterioro de la alimentación de los hogares vulnerables platenses no hizo más que agravarse en los últimos años, en los que las comidas a base de farináceos son las que reinan, mientras pierden terreno otros alimentos. El más preocupante de todos, los lácteos.

“Nosotros hicimos un trabajo en 2019 que mostraba que los chicos estaban tomando en los barrios la mitad de los lácteos que necesitaban para crecer sanos. No lo actualizamos, pero a simple vista esa situación se agravó. Toda la dieta de los hogares pobres está pauperizada”, dice Pérez (ver aparte).

Desde el comedor Duendes del Parque, su coordinadora, Carolina Segovia, coincide en sostener que la dieta de los hogares de los barrios está muy deteriorada y que son muchas las familias que no cenan.

“Acá retiran la comida al mediodía 200 familias. Cuando se puede nosotros lo que hacemos es llenar más los táperes para que puedan comer también a la noche. Es que hay muchas familias que comen al mediodía y a la noche no, porque no tienen plata. Muchos están sin trabajo o cobran una asignación y no les alcanza”.

Segovia también habla de una dieta cada vez más deteriorada con menor presencia de carnes, verduras y lácteos.

“En muchos hogares están acostumbrados a comer solo guiso. No pueden acceder a verduras ni carne. Incluso nosotros mismos, en el comedor, no cocinamos con carne porque no podemos. Sólo lo hacemos excepcionalmente. La mayoría de las familias no comen ni fruta ni carne. Y todos tienen el problema, de que no pueden poner sobre la mesa las dos comidas importantes del día”.

Para Celeste Furlotti, que se desempeña como nutricionista en centros CONIN del Gran La Plata, una situación que se vive con frecuencia en esos ámbitos es contactar a familias que reemplazan la cena por una infusión.

“Muchas mamás nos comentan que toman té o mate cocido a la noche. Algo calentito antes de irse a dormir. Pero que no consumen un plato completo como debería ser en una comida principal, obviamente por falta de dinero”, sostiene Furlotti.

Agrega que al factor económico se suma también la falta de tiempo.

“Hay mamás que por falta de tiempo preparan un biberón o un té con pan. Otra razón por la que a veces no se cena es para ahorrar gas. La garrafa sale cara y una infusión gasta mucho menos que la preparación de una comida elaborada”, dice la experta de CONIN La Plata.

El desayuno

Otra comida crítica es el desayuno, que en muchos casos se saltea por una razón económica y en otros por otros factores.

“Muchas veces los hábitos también pesan para que no se cumplan las cuatro comidas y las dos colaciones y esto no sólo en hogares vulnerables, sino también en familias de clase media”, dice Furlotti.

La especialista cuenta que un estudio que está desarrollando en una escuela privada sobre la alimentación de los alumnos, “que pertenecen a familias que podrían perfectamente consumir las seis comidas” se nota que buena parte de ellos no desayuna y los que sí, lo hacen de forma deficiente.

“Casi el 20% de los chicos que encuestamos en ese ámbito no desayunan. Esto es debido a que se levantan, se van al colegio y recién comen en el primer recreo. Ahí no consumen alimentos saludables, sino lo que vende el quiosco de la escuela, como golosinas o gaseosas. Del 80% que desayuna, la mitad toma infusiones, no lácteos. O sea que estarían consumiendo lácteos en el desayuno, que es una comida fundamental, un 40% del total, mientras un 60% no lo hace. Es alarmante”, completa la especialista.

El 7% de los chicos del país saltea una comida por falta de dinero en sus hogares

La inestabilidad laboral y la insuficiencia en los ingresos explican el fenómeno

 

 

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El deterioro de la situación se refleja en la demanda de los comedores barriales / el dia

“La cena es hoy el momento más complicado en los barrios vulnerables de La Plata, sobre todo en zona sur. Son muchas las familias que, directamente, la omiten”. Pablo Pérez - La Plata Solidaria

“Muchos hogares sustituyen la cena por una infusión por razones económicas. También es un problema la omisión del desayuno, en distintos sectores sociales y por muchos factores”. Celeste Furlotti - Nutricionista CONIN La Plata

“Hay familias que comen al mediodía y a la noche no, porque no tienen plata. Muchos están sin trabajo y cobran una asignación que no les alcanza”. Carolina Segovia - Comedor Duendes del Parque, (Olmos)

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