La verdad de la milanesa y el vino
Edición Impresa | 2 de Marzo de 2023 | 07:10

Por ROBERT LOZA BRUNO (*)
La milanesa, ese sabor de infancia, popular y bien argentino, con solo nombrarla te llena de
nostalgia y se hace agua la boca; ya sea frita o al horno, napolitana, de carne o pollo, enciende
pasiones. Es que para mí existen tantos tipos de milanesas como hogares en nuestro país; pero
más allá de toda discusión de cuál es la más deliciosa, no hay dudas, las más ricas eran las que
comíamos de chicos.
Todo es posible a la hora de defender ese plato de la niñez, pero la milanesa se acompaña con
vino? Recuerdo de chico ir a la casa de mi Tía Yoli, hermana de mi Padre, entrar por la puerta trasera del patio hasta llegar a la cocina, sentir el aroma del limonero de cuatro estaciones, siempre verde con sus limones amarillos y perfumados, los que cortaba para rociar las milanesas, y la ensalada de tomates con albahaca recién cortada de la maceta.
A medida que te acercabas a su cocina, se podía percibir el aroma inconfundible de sus milanesas, condimentadas con ajo y perejil en su justa medida, siempre fritas, y acompañadas, como no podía faltar, de una buena porción de papas fritas con su toque especial: cortadas en cubos y apenas rebozadas con pan rallado, quedaban cremosas por dentro y crujientes por fuera, todo un planazo para un niño de 10 años..
Siempre cocinaba escuchando tango; cerca suyo un hermoso pingüino de color marrón, con vino blanco en su interior y un sifón de soda; ella decía: ahora nos sentamos y vamos almorzar, tenés que acompañar tu comida con un poquito de vino y un susto de soda; toda una aventura, y les puedo asegurar que esa milanesa frita con limón y un buen sorbo de vino con soda era magia en mi boca; hoy, después de varios años, le encuentro el sentido al limón para cortar el graso de la fritura, el carbónico de ese chorro de soda para despertar la fruta de ese vino blanco de damajuana, todo encaja.
Entonces la milanesa se merece una buena copa o vaso de vino para acompañarla? Claro que sí !. Hoy en día salís a recorrer la ciudad y encuentras muchas opciones de bodegones, mercados
gastronómicos, e incluso en el interior del país hay lugares donde puedes comer un buen sándwich de milanesa completa o una napolitana con papas y huevos a caballo! Y que mejor si acompañas ese plato con una buena copa de vino. No voy a entrar en el ABC del maridaje de estilos de vinos y milanesas, porque este clásico se disfruta con lo que vos elijas.
Mí recomendado en esta ocasión Domiciano Cosecha Nocturna Chardonnay, un vino placentero y atractivo, de textura suave y con un ataque vivo marcado por sus notas cítricas hasta el final, buen balance en boca con tímidas expresiones herbáceas que brindan frescura a su persistencia en boca, ideal para acompañar una Milanesa a la suiza, o la de tu preferencia.
Y señores beban vino, ya sea de la casa, por copa, en pingüino, blanco, tinto, rosado, con o sin soda, porque sobre gustos no hay nada escrito.
Domiciano Cosecha Nocturna Chardonnay, Bodega Domiciano.
Precio sugerido: $2.300
(*) Como Hermanos (M55)
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