Los Hornos nació a la par de la fundación de la Ciudad y es una de las localidades más pobladas después del Casco platense. En 141 años de historia, su desarrollo también se refleja en la pujante actividad comercial que sigue creciendo sobre la avenida 137, de 60 a 66.
En las seis cuadras por las que se extiende el corazón mercantil de la localidad, hace cuatro décadas, cuando comenzó su incipiente expansión hacia ambos lados del bulevar, sólo había viviendas. Con el tiempo y la evolución, su fisonomía se transformó completamente.
“Antes, sólo había casas y algunos comercios. Hoy son todos negocios y seguimos recibiendo propuestas de inversiones. Por eso, estamos muy contentos con el crecimiento comercial de la zona”, expresó Simón Zacharko, presidente de la Asociación de Comerciantes de Los Hornos (ACLHO).
Actualmente, a lo largo de la avenida comercial existen alrededor de 300 locales, según se estima desde la entidad, que a su vez continúa en pleno desarrollo hacia las calles transversales a la avenida 137, se indicó.
“En sus adyacencias también está creciendo mucho, incluso sobre 66, pero con otro perfil”, sostuvo el titular de la entidad comercial al explicar que a la actividad se sumaron rubros como empresas de comercialización de pinturas, ferreterías y gimnasios.
Amplia oferta de rubros
Los Hornos comenzó a emerger desde sus orígenes como “Villa Unión Nacional”, luego de que el gobierno de la provincia de Buenos Aires creara la localidad, con el objeto de consolidar la industria ladrillera que abastecería las construcciones dentro del Casco urbano de La Plata.
Con los años, a la fabricación de ladrillos y a la producción frutihortícola, se empezó a incorporar la actividad mercantil.
La zona comercial de 137 no sólo se compone de los rubros esenciales como panadería, supermercado, carnicería y kiosco. La oferta incluye tiendas de indumentaria, calzado, bazar, joyería, perfumería y accesorios. También, casas de electrodomésticos, jugueterías, librerías, entre otros varios.
“En Los Hornos tenemos todo. Por eso, los vecinos no necesitamos ir a La Plata”, afirmó Dolores Usatorre, dueña de la perfumería más antigua de la avenida, que sus padres abrieron hace más de 45 años.
El resto de los comerciantes consultados por este diario, coincide con la aplicación local de la idea de la Ciudad extendida: con centros propios en los que se suman servicios.
Laura Gamaleri es parte de la tercera generación a cargo de la joyería familiar, que hace 73 años fundaron sus abuelos con un pequeño local dedicado a la reparación de relojes y que hoy tiene su propio taller. “Vinieron muchas marcas de indumentaria. Por eso, no necesito moverme. Incluso, hay gente de La Plata que viene a comprar a Los Hornos, porque tiene las mismas casas de ropa, a un precio más económico”, afirmó.
Una deuda casi saldada
Una de las propuestas que nunca falta en cualquier centro comercial es la oferta gastronómica, que en los últimos años también tuvo su evolución con la apertura de cafeterías y heladerías, que forman parte de las principales cadenas del sector.
“Faltan restaurantes”, sostuvo Mariano Bolzani, tercera generación a cargo del vivero La Germinadora, que tiene 55 años de antigüedad en la zona, tras destacar el desarrollo de la localidad.
Si bien se han sumado lugares de comida rápida, desde ACLHO también consideran que es una deuda pendiente, al igual que una entidad bancaria privada, para apoyar el servicio que brinda el Banco Provincia, quedó “chico”, tras el crecimiento comercial.
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