El plan de Milei para impulsar las reformas, el poder real de los sindicatos y los reacomodamientos

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Germán López

Los actores con poder de decisión acomodan con celeridad sus piezas sobre el tablero político para encarar la nueva etapa que se abrirá el 10 de diciembre. Ese día iniciará el mandato de los nuevos legisladores y se inaugurará un esquema de fuerzas donde, según pretende la Casa Rosada, nada será como antes. En ese escenario, el gobierno de Javier Milei aspira a constituir una nueva mayoría parlamentaria que le permita avanzar con un ambicioso paquete de reformas, pero también sentar las bases de una nueva hegemonía dentro de un proyecto de largo aliento. Mauricio Macri ya logró romper el maleficio del mandato inconcluso. El líder libertario sueña con ser el primer presidente no peronista que lograría dos mandatos consecutivos.

Su premisa es que el sistema político tal como se lo conoció ha entrado en crisis terminal: la jefa del principal partido opositor cumple condena por graves hechos de corrupción y nadie en esa fuerza parece hoy en condiciones de sucederla, ni de encarar una reconversión partidaria que vuelva competitivo al peronismo. El resto del arco político exhibe un cuadro fragmentado, con un radicalismo convertido en una confederación de partidos provinciales sin conducción unificada, y fuerzas como el PRO o el peronismo cordobés sumidas en la desorientación tras el resultado electoral del 26 de octubre.

NEGOCIACIÓN CON LOS GOBERNADORES

En este reacomodamiento, el Gobierno quiere aprovechar al máximo su buen momento y avanza decidido hacia la concreción de sus objetivos. De la mano de Diego Santilli, negocia con los gobernadores el respaldo al Presupuesto 2026 y las reformas de segunda generación (laboral, tributaria, previsional, penal e inocencia fiscal). Dentro de ese paquete, la más avanzada es hoy la reforma laboral, de la que ha trascendido poco contenido concreto y sobre la que el propio gobierno debió desmentir versiones, como la supresión del monotributo.

La senadora Carolina Losada, integrante del Consejo de Mayo, donde se discute la iniciativa, confirmó a este diario que las conclusiones del debate sobre la “modernización laboral” serán presentadas el 9 o 10 de diciembre y no el 15 como estaba previsto. Según adelantó, en el documento también constarán las disidencias.

Más allá de su contenido, la iniciativa funcionará como “test case” de esta nueva configuración política. La prueba que permitirá saber si la red de alianzas que teje el oficialismo por estos días es lo suficientemente sólida para sostener la iniciativa. Sin entrar en detalles, los voceros autorizados del Gobierno hablan de reducir el costo laboral, incentivar la inversión para salir del parate productivo y avanzar en la formalización del empleo que permita fortalecer el sistema previsional.

LA OPOSICIÓN DE LA CGT

Como era previsible, la CGT anticipó su oposición y apeló a su táctica habitual: primero el rechazo y luego la negociación. Las objeciones, expresadas por Gerardo Martínez, jefe de la UOCRA e integrante del Consejo de Mayo, giran en torno a la reglamentación del derecho de huelga en servicios esenciales, la limitación de la ultraactividad de los convenios, la prioridad de los acuerdos por empresa, la restricción de cuotas solidarias y la regulación de asambleas. Todas medidas que según su visión recortan poder gremial.

La pregunta que se repite es si el Gobierno, fortalecido en octubre, impondrá su número o negociará una versión más moderada del proyecto.

En paralelo, se mide cuánto margen real conserva la central obrera para condicionar -sobre todo en las calles- el proceso de reformas. Esta semana, la marcha impulsada por ATE no logró impacto significativo. En tanto que las declaraciones de Armando Cavalieri, llamando al sindicalismo a erigirse como “último refugio de la nacionalidad”, son interpretadas en el oficialismo como signos de declive más que de fortaleza.

EL CLAN MOYANO, DEBILITADO

Ese debilitamiento se refleja también en la interna del clan Moyano. Hugo y Pablo exponen sin pudor una disputa que deja al descubierto prácticas extorsivas y un modelo sindical en crisis. Para congraciarse con los trabajadores, en el marco de la pelea con su hijo, el histórico cacique camionero reflotó la llamada “ley Moyano”, que implicaría una erogación de 200 millones de dólares para que 6.000 recolectores (con 20 años de antigüedad promedio) puedan cobrar una indemnización por despido de manera adelantada. Serían unos u$s33.000 por cada trabajador. ¿Serán despedidos? No, el cambio de la prestadora del servicio activa la ficción del despido y de la indemnización. Los empresarios se negaron y el sindicato menea la amenaza de llenar de basura la ciudad para que el gobierno se haga cargo.

Este escándalo motivó que el legislador porteño Facundo del Gaiso (Coalición Cívica) presentara este jueves en la Legislatura porteña un proyecto para prohibir que la administración de Jorge Macri pague indemnizaciones por una concesión que vence dentro de 3 años.

Mientras tanto, la Casa Rosada acelera acuerdos con parte de los gobernadores que firmaron el Pacto de Mayo con la expectativa de aprobar el Presupuesto 2026 y de que ese respaldo político también funcione como elemento disuasivo frente a la resistencia gremial.

LA ESTABILIDAD DEL EMPLEO

Mientras esto sucede en la superestructura el hombre de la calle vive su lucha cotidiana y sus temores. Apaciguada la inflación, la principal preocupación de las familias es hoy la estabilidad del empleo. El cierre de la planta argentina de Whirlpool, con 230 despedidos, puso en evidencia la presión que ejercen las importaciones chinas, cuyos precios resultan prácticamente imposibles de igualar.

Muchas firmas dejan de producir para reconvertirse -las que logran sobrevivir- en importadoras. Esta situación podría agregar una cuota de descontento social y aumentar el riesgo de que haya protestas en las calles en diciembre. Un clima nada propicio para la “modernización” laboral.

El salario también se resiente y presenta paradojas. Convive un récord de turistas durante el fin de semana largo con un gasto promedio menor, hay aumento del endeudamiento para cubrir gastos corrientes y una mayor participación de las tarifas en el ingreso familiar. Según la consultora EcoGo, los servicios crecen por encima de los salarios en un proceso de sinceramiento que erosiona el poder adquisitivo. Endeudamiento, morosidad y resignación de consumos completan el cuadro. La baja de consumo también golpea a las empresas, esta semana la fábrica de ollas Essen debió reducir su planta de empleados.

RECUPERACIÓN SEGMENTADA

Los datos de crecimiento económico que trae el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) muestran en septiembre una mejora de 0,5% mensual y 4,5% interanual) que contradice los pronósticos de recesión. Pero la recuperación aparece segmentada: se benefician los sectores financieros mientras los intensivos en mano de obra continúan en retroceso. El empleo registrado muestra una evolución marginal y los efectos sociales de la reconfiguración económica comienzan a brotar por debajo de la superficie.

¿Estertores de un sistema que se derrumba? Alumbrar una Argentina nueva exige necesariamente desmantelar sistemas de privilegio inmunes a la democracia y al control de fondos. No es casual que por estos días hayan quedado expuestas las miserias de dos estructuras con vasos comunicantes: el sindicalismo y el fútbol institucional. En el caso de la AFA, el repudio hacia su conducción se hizo ruidoso en las canchas. ¿Habrá tomado nota el Gobierno?

 

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