Calvario hídrico en la Región: crecen los reclamos por escasez de agua
Edición Impresa | 11 de Febrero de 2025 | 01:06

En el corazón de Tolosa, durante el día, lo que debería salir de forma copiosa, lo hace de forma insignificante: apenas un pequeño hilo de agua aparece cada vez que un vecino intenta hidratarse, bañarse, lavar la ropa, o utilizar el recurso por el que paga un impuesto.
La nula o escasa de presión de agua se ha convertido en uno de los principales problemas de los vecinos de la Región. Tanto en el centro o en la periferia, los reclamos parecen no tener techo.
En este caso, en uno de los días más calurosos del año cuya sensación térmica rozó los 40°C, los vecinos de 524, entre 5 y 6, se reunieron para exigir respuestas. Pero, por ahora, no han llegado soluciones.
Lo cierto es que durante un verano que promete temperaturas extremas y estirarse hasta las primeras semanas del otoño, los vecinos no tienen cómo hidratarse o refrescarse, entre otras necesidades vitales.
Para combatirlo, la única forma que encuentran es gastar más dinero: entre 40 y 60 mil pesos en bidones de agua. Además, para bañarse o lavar la ropa, tienen que esperar a la madrugada, momento en el que el agua sale con más presión.
“Yo vivo acá hace 78 años y esto ocurrió toda la vida. Hace algunos años cambiaron toda la cañería, desde calle 7 a 3. Y la verdad que tenemos menos presión que antes. Compramos bidones de agua y las tenemos que racionar”, denunció con preocupación Carlos, un vecino, en diálogo con EL DIA. “Para lavar la ropa, hay que esperar hasta la una de la mañana que viene con un poquito de presión. Para bañarse, ir al baño o higienizarse, usamos estrictamente el agua del tanque”, agregó.
Los vecinos continúan pagando los impuestos que superan los $20.000 sin disfrutar del servicio ni recibir explicaciones. “Además el agua que sale de la canilla tiene gusto a lavandina, a hierro y a cloro. A la mañana sale marrón, después se normaliza. Es imposible tomarla”, concluyó con angustia el frentista.
“Para lavar la ropa, hay que esperar una hora de la noche, dejarlo prendido y rezar que se mantenga. Así, una vez se me quemó el lavarropas”, contó otro vecino a este diario. “Se deja todo para más tarde, hasta que empieza a salir un chorrito. Si hay agua en el tanque, se aprovecha. La verdad es que de alguna manera somos primitivos”, cerró.
El reclamo de los coterráneos de Tolosa se suma al de otras zonas por fallas en el servicio vital. En Villa Castells, Gonnet, Hernández y Los Hornos, durante la semana pasada, la exigencia de soluciones se agudizó.
Un reclamo sin respuestas
La falta de agua es un problema que atañe a una gran porción de la población platense. Por ello, la Mesa Vecinal del Agua, que nuclea a Villa Elvira, Tolosa, Gonnet, Monasterio, entre otras localidades de la Región, es quien lleva adelante los reclamos de los frentistas.
En enero realizaron múltiples denuncias a la empresa prestadora de servicio, Aguas Bonaerenses S. A. (ABSA), sin éxito. Por ello, en conjunto con la Defensoría del Pueblo de la Provincia le enviaron una carta a exigiendo un “Plan de Contingencia” para garantizar el normal abastecimiento de agua potable. La empresa, a pesar de que pasaron tres semanas, aún no emitió respuesta. También hubo un pedido al presidente del Concejo Deliberante de La Plata y al gobernador. Nada. “No hay respuestas de las autoridades”, sentenció Eduardo Hache, en comunicación con este diario.
“Estamos pidiendo que se declare la emergencia hídrica, porque la situación es desesperante y ya se sabe que las altas temperaturas van a continuar hasta abril. No entiendo este trato inhumano hacia la gente”, expresó, compungido. “La verdad es que no sabemos que más hacer. No nos responden las autoridades y el poder judicial tampoco aparece. Estamos desesperados”, concluyó.
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