La UNLP recibirá casi $323 mil millones de Presupuesto en 2026

La Universidad platense se encuentra entre las más favorecidas, detrás de la UBA y la UTN. Con una suba nominal superior al 29%, advierten que la cifra estaría por debajo de la inflación

Jorge A. Garay

La Universidad Nacional de La Plata contará este año con un presupuesto total de $322.996.335.363, según se desprende de la distribución oficial de créditos del Presupuesto Nacional para universidades públicas que aprobó el Congreso a fines del año pasado y a la que accedió EL DIA. Con esa suma, la casa de estudios local queda tercera en el ranking nacional que más fondos recibirá, detrás de la UBA y la UTN, se advierte una pérdida de recursos en términos reales.

Tal como confirmaron desde la Presidencia de la UNLP, los equipos técnicos del Rectorado ya trabajan sobre ese número, pero recién el próximo mes (cuando concluya el receso de verano) el expediente va a ser remitido a las comisiones de Economía y Finanzas del Consejo Superior para que elaboren el dictamen del que finalmente surgirá el reparto de partidas para cada facultad, colegios y dependencias.

De movida, los casi 323 mil millones de pesos previstos implican un incremento nominal del 29,6% con respecto a 2025, cuando a la casa de estudios se le asignaron $249.227.476.753. Sin embargo, la suba vuelve a quedar por debajo de la inflación acumulada y proyectada, lo que -estiman en la comunidad universitaria- consolida una nueva pérdida de recursos en términos reales.

Además, la comparación entre 2025 y 2026 debe leerse con una salvedad. El presupuesto 2025 nunca fue aprobado por el Congreso y la UNLP, y (al igual que el resto del sistema universitario) funcionó con una prórroga del año 2023, complementada por refuerzos y adecuaciones administrativas a lo largo del año.

Dicho de otro modo los $249.227 millones correspondientes a 2025 surgen de créditos proyectados y reasignaciones, no de una ley presupuestaria sancionada. No obstante, el cotejo resulta relevante porque permite dimensionar la tendencia del financiamiento universitario y el desfase entre aumentos nominales y costos reales.

En términos absolutos, la UNLP recibirá en 2026 $73.768.858.610 más que en 2025. Una mejora que, sin embargo, se diluye al ponerla en contexto macroeconómico: con una inflación que el año pasado habría superado el 30%, el presupuesto universitario volvería a perder poder adquisitivo.

Según se advierte, este escenario podría impactar de manera directa en el pago de servicios esenciales; el mantenimiento de edificios y laboratorios; la continuidad de proyectos científicos y el sostenimiento de becas.

También afectaría la actualización salarial de docentes y no docentes que, si bien depende de negociaciones paritarias, se financia con un presupuesto cada vez más ajustado.

La mayor parte del financiamiento universitario se la lleva el área de Educación y Cultura: pasa de $248.218.073.338 proyectados en 2025 a $322.301.338.280 en 2026, con una suba nominal cercana al 29,8%, prácticamente en línea con el aumento total del presupuesto.

Este rubro es el de mayor peso porque en él se concentran el funcionamiento de las 17 facultades; los colegios preuniversitarios; las actividades académicas regulares y la extensión universitaria.

Pese al incremento nominal, en el sector alertan que los recursos no alcanzan para sostener el nivel de actividad de años anteriores, a la par que los costos de mantenimiento aumentan y crece la demanda social sobre la universidad pública.

Fuerte caída en Salud

Uno de los datos más sensibles del Presupuesto 2026 es el correspondiente al área de Salud. En 2025, la UNLP tenía asignados $671.781.592, mientras que en 2026 la cifra desciende a $248.407.819, lo que implica una caída nominal superior al 60%.

La reducción genera especial preocupación en La Plata, donde la universidad cumple un rol central en la formación de profesionales de la salud que articulan con el sistema público sanitario y diariamente atienden a pacientes vulnerables y sin obra social en los hospitales universitarios.

Si bien el Presupuesto 2026 contempla una partida general para Hospitales Universitarios a nivel nacional, el esquema no detalla cuánto corresponde a cada institución, por lo que aún es una incógnita el impacto real que esto tendrá en la UNLP.

Ciencia y tecnología

El área de Ciencia, Tecnología e Innovación muestra una suba nominal: de $337.621.823 en 2025 a $446.589.264 en 2026, lo que significa un incremento del 32,3%. De todos modos, la mejora queda lejos de compensar la pérdida acumulada de los últimos años.

De manera que, aún con cifras nominalmente mayores, el Presupuesto 2026 no logra revertir el deterioro acumulado y anticipa otro año de tensiones entre las universidades y el Gobierno nacional.

Además, la comparación entre 2025 —aún con un presupuesto prorrogado— y 2026 confirma una tendencia que ya resulta estructural: más presupuesto en los números, pero menos recursos en términos reales.

En el top 3

Como se dijo, la situación afecta a la UNLP aún cuando está en el top 3 de las universidades con más fondos asignados: recibirá el 7,1% de los $ 4.785 billones destinados a todo el sistema académico; detrás de la UBA, beneficiada con casi $800 mil millones (17,6%) y la UTN, con más de $336 mil millones (7,4%).

Según distintos informes, la cifra total para las universidades nacionales implicaría una merma del 7,2% en relación a 2025 y del 34,3% con respecto a 2023.

Vale mencionar también que la función Educación y Cultura (que engloba todos los gastos relacionados con esas áreas, independientemente del ministerio que los ejecute) cae el 1% real en el Presupuesto 2026 y 47,7% con relación a 2023.

Además, en su artículo 30 el proyecto oficial deroga el artículo de la Ley de Financiamiento Educativo que exige que el gasto en el área debe ser como mínimo del 6% del PBI. Una meta que, según la Oficina de Presupuesto del Congreso, sólo se cumplió en 2015.

El mismo artículo elimina también la garantía de financiamiento al sistema nacional de ciencia y tecnología, que establecía un gasto mínimo del 0,52% del PBI en 2026. Los gastos para esa función caerían 10,7% real este año. Lo mismo ocurre con el Fondo Nacional para la Educación Técnica, cuyo tope de gastos mínimos (0,2% del total ingresos corrientes) es eliminado y los fondos caen 67,1% real con respecto a 2025.

Cambios y recortes

En este contexto, el análisis fino de las planillas presupuestarias para el sistema universitario refleja modificaciones en programas clave. En 2025 existían partidas específicas para programas de investigadores universitarios, sistemas de categorización, doctorados, extensión universitaria y sistemas de gestión.

Este año, varias de estas líneas se reducen, se reagrupan o pierden visibilidad, lo que dificulta el seguimiento del financiamiento real y genera alertas sobre la continuidad de políticas estratégicas para el sistema universitario.

 

UNLP

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