Desechos cloacales en el Río de La Plata: la razón de una ONG para detener el aumento de la tarifa de ABSA

La denuncia por el vertido de residuos cloacales en la región escaló a un conflicto que combina el impacto ambiental con la tarifa del servicio y los nuevos valores para los usuarios en torno a una suba de 40%. Informes del Conicet, reclamos de organizaciones civiles y sentencias judiciales convergen en un punto central: la demanda de frenar el aumento mensual de la empresa ABSA argumentando que el servicio es deficiente y genera un daño sanitario en las costas de Berisso.

En este marco, la ONG Nuevo Ambiente solicitó formalmente que no se aplique el incremento tarifario de febrero. La entidad sostiene que la planta de pretratamiento de Berisso carece de la capacidad necesaria para procesar el volumen de desechos de La Plata, Berisso y Ensenada. Según la denuncia, las instalaciones no funcionan de manera correcta desde hace años, lo que deriva en el vuelco de miles de metros cúbicos de efluentes humanos sin tratamiento al Río de la Plata.

Un estudio de la Red de Seguridad Alimentaria (RSA) del Conicet ratificó esta situación en la ribera de Berisso. El documento técnico señala que el vertido de líquidos sin procesar convirtió a las playas de uso público en zonas de riesgo para la salud. Al respecto, el científico Gerardo Leotta explicó que la planta solo filtra 5.000 de los 13.000 metros cúbicos que llegan solo desde La Plata, cifra a la que debe sumarse lo generado por las ciudades vecinas y los desechos provenientes de los centros de salud regionales.

Los indicadores microbiológicos reflejan la magnitud del problema. La legislación actual fija un límite de 2.000 bacterias coliformes fecales por cada 100 mL para el vuelco en cursos de agua; sin embargo, en la zona de Berisso se detectó un promedio de 7.100.000. Los investigadores advirtieron, además, que la arena de las playas también funciona como un foco de acumulación de patógenos.

Pese a que existen múltiples fallos judiciales que ordenan medidas de reparación, las fuentes consultadas coinciden en que las obras no se han ejecutado. Actualmente, ABSA opera la planta de pretratamiento, mientras que el proyecto para la construcción de una nueva planta depuradora depende del Ministerio de Infraestructura bonaerense. Ante la falta de avances, el reclamo de los usuarios se centra en la improcedencia de actualizar los costos de un sistema que incumple sus funciones básicas.
 

ABSA

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