“Bien tarde en el día”: anatomía del desencuentro

Claire Keegan indaga en la intimidad de una pareja: tensión emocional, el tedio cotidiano y la incapacidad de ver al otro

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Un cajón reservado en el armario, una copia de la llave, un “te amo” dicho a tiempo, un mensaje después de una cena compartida. Los vínculos se construyen —o se erosionan— a partir de esos gestos mínimos que, cuando faltan, levantan un muro silencioso e infranqueable. En Bien tarde en el día, Claire Keegan observa ese proceso con una lucidez implacable y una sensibilidad medida, capaz de transformar una historia íntima y aparentemente sencilla en un relato perturbador sobre el desamor contemporáneo.

Publicada originalmente en 2022 como texto autónomo, confirma la maestría de la autora irlandesa de Tres luces y Cosas pequeñas como esas.

La historia transcurre en Dublín y en Acklow, un pueblo rural donde vive Cathal, su protagonista: un hombre ordenado, meticuloso, eficiente en el trabajo y emocionalmente opaco. El relato se abre en un día de verano cuando Cathal regresa a una casa vacía. Sabine, su novia y prometida, ya no está. Desde ese presente quieto y aparentemente anodino, Keegan reconstruye hacia atrás los momentos clave de la relación.

Cathal y Sabine comparten intereses, trabajan en el ámbito de la gestión cultural y planean casarse. Ella, francesa, es vital, curiosa y generosa; él, irlandés y algo provinciano, parece siempre a la defensiva, incómodo frente al gasto, el disfrute o cualquier gesto que implique salir de sí. En escenas breves y precisas Keegan deja al descubierto una sucesión de fricciones pequeñas que, acumuladas, resultan devastadoras. Nada estalla de forma explícita: el conflicto se filtra en comentarios, silencios, reproches mínimos, en una economía emocional asfixiante.

La autora es, ante todo, una artista de lo no dicho. Su prosa sobria evita el énfasis y confía en la potencia de los detalles. Así, el carácter de Cathal se va delineando sin necesidad de subrayados: su fastidio ante el gasto de unas cerezas, su resistencia a agradecer, su incapacidad para registrar el esfuerzo afectivo de Sabine. En ese retrato se cuela una crítica social más amplia: la persistencia de una cultura masculina moldeada por el patriarcado, la misoginia cotidiana, la idea de que el amor es una concesión antes que un intercambio.

Un diálogo clave entre Sabine y Cynthia, una colega de Cathal, pone palabras a esa experiencia compartida: hombres educados para el privilegio, incómodos cuando pierden control, capaces de volverse crueles. Keegan no convierte esa denuncia en consigna; la integra al clima general del relato, que avanza con una incomodidad deliberada.

Cathal no evoluciona, no reflexiona, no aprende del todo, ni siquiera cuando la pérdida ya es irreversible.

Este un relato sobre lo que se arruina sin estruendo, sobre los vínculos que fracasan por falta de generosidad y escucha.

BIEN TARDE EN EL DÍA
CLAIRE KEEGAN
Editorial: Eterna Cadencia
Páginas: 64
Precio: $23.500
Claire Keegan
Bien tarde en el día

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