Otra vez incidentes, con heridos y detenidos en torno al Congreso

Edición Impresa

La jornada de protesta contra la Reforma Laboral que se debatió en la Cámara de Diputados terminó con incidentes, enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad y al menos 12 personas detenidas en las inmediaciones del Congreso.

Las primeras corridas comenzaron pasadas las 16.30, cuando un grupo de manifestantes intentó derribar el vallado instalado sobre avenida Entre Ríos para impedir el avance hacia el edificio legislativo. Efectivos de Gendarmería respondieron inicialmente con carros hidrantes, pero la tensión fue en aumento.

Minutos después, las fuerzas federales avanzaron con gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a quienes permanecían en la zona. Del lado de los manifestantes, algunos devolvían los cartuchos de gas hacia el cordón policial. La situación volvió a escalar cerca de las 18, cuando parte del vallado que separaba la plaza del Congreso fue derribado, lo que motivó un nuevo avance policial sobre avenida Rivadavia.

Durante los enfrentamientos se registraron personas afectadas por el uso de gases y proyectiles antidisturbios, aunque no se informó oficialmente el número total de heridos.

En el marco de los disturbios, la Policía Federal detuvo a cuatro personas —tres hombres y una mujer— por su participación en los incidentes.

Por su parte, la Policía de la Ciudad arrestó a tres hombres acusados de “daño” y “resistencia a la autoridad” durante los enfrentamientos.

A esos casos se sumaron otras cinco detenciones realizadas en la esquina de Avenida de Mayo y Santiago del Estero. Según fuentes policiales, se trató de un presunto “robo en modalidad piraña” contra un transeúnte que se encontraba en la Plaza del Congreso en medio de la manifestación. Entre los detenidos había dos menores de edad.

Las autoridades informaron además que uno de los aprehendidos, de 17 años, tenía un pedido de captura vigente por tentativa de robo automotor con fecha del 26 de agosto de 2025.

El operativo desplegado durante el paro general convocado por la CGT incluyó a más de 2.000 efectivos entre fuerzas federales y locales. Participaron unos 950 agentes de la Policía Federal, 450 de Gendarmería Nacional, 200 de Prefectura Naval y 50 de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, además de efectivos de la Policía de CABA.

Los uniformados se apostaron desde la mañana en distintos accesos a la Capital Federal, incluidos la Autopista Panamericana —donde protestaban trabajadores despedidos de FATE—, el Acceso Oeste a la altura de Moreno, el Puente Pueyrredón y estaciones de tren, con el objetivo de controlar el ingreso de manifestantes.

La movilización, que en un primer momento se desarrolló de manera mayormente pacífica, terminó marcada por los disturbios, las detenciones y las denuncias por heridos en el marco de una jornada de alta tensión política frente al Congreso.

 

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE