Decisión partida: sucesión técnica en desarrollo...
Edición Impresa | 22 de Febrero de 2026 | 03:47
El Mundo Estudiantes todavía digiere la salida de Eduardo Domínguez, y en paralelo, la dirigencia avanza en la elección de su sucesor. Nombres hay de sobra, pero candidatos reales son pocos. Sin consenso pleno puertas adentro y con el termómetro de la tribuna marcando presión, el escenario cambió en las últimas horas: Alexander Medina dejó de ser el plan A, Martín Demichelis vuelve a merodear por City Bell y Martín Palermo corre desde atrás, aunque es el preferido del hincha.
Hasta hace pocos días la posibilidad del Cacique picaba en punta. Contaba con el aval de la secretaría técnica y parte de la mesa chica dirigencial, pero las horas previas al partido del viernes marcaron un freno. La discusión interna se enfrió y la decisión volvió a foja cero.
El factor popular pesó. El hincha no termina de convencerse con el perfil del uruguayo: si bien sus equipos suelen mostrar intensidad y competitividad, sus últimos números en Granada CF y Talleres de Córdoba no lo blindan. Además, lleva cerca de diez meses sin dirigir, una inactividad que genera dudas en un momento donde el equipo necesita respuestas inmediatas, teniendo en cuenta el extenso calendario que se avecina.
En ese contexto, el nombre que más consenso genera en la calle es el de Palermo. El Titán viene de dirigir a Fortaleza de Brasil, donde realizó una campaña sólida pese a no poder sostener la categoría. Fue uno de los primeros apellidos en instalarse tras la salida del Barba, pero la realidad indica que desde la dirigencia todavía no hubo contacto formal ni con él ni con su entorno.
“Nos encantaría, pero todavía no se comunicaron”, confiaron desde su círculo cercano en los últimos días a este medio, reflejando la distancia entre deseo popular y gestión concreta.
El tercero en discordia es el otro Martín, al que le supo cruzar una banda por el pecho, Martín Demichelis. En este sentido, este fue el primer candidato en rumorearse por los diagonales, pero con el pasar de los días, la chance inmediata de tomar el cargo se fue marchitando. Sin embargo, nunca salió definitivamente de la lista y hoy vuelve a posicionarse como alternativa seria dentro del abanico.
La situación, entonces, presenta una escala clara pero inestable: Medina ya no encabeza con comodidad, Palermo empuja desde el clamor del socio y Demichelis permanece latente como opción de equilibrio. Ninguno, por ahora, logra unanimidad.
Mientras en redes sociales y en cada charla de café la ansiedad crece, la decisión en la zona Norte de la ciudad se cocina a fuego lento. La dirigencia entiende que el contexto emocional posterior a la salida de Domínguez no es el mejor aliado para apresurarse. Buscan bajar la espuma, evaluar perfiles, y sobre todo, evitar errores recientes.
El recuerdo de la contratación de Abel Balbo todavía funciona como advertencia interna. Nadie quiere tropezar con la misma piedra ni hipotecar el semestre por una determinación tomada bajo presión.
Así, entre urgencias deportivas y cautela institucional, Estudiantes transita días decisivos. El equipo necesita conducción, pero una conducción correcta. Por eso, aunque la desesperación externa empuje, la dirigencia albirroja eligió otro ritmo: menos vértigo, más análisis. El nombre llegará, pero cuando cierre en todos los frentes.
Por otro lado, en las próximas horas, la mesa chica encabezada por el presidente Juan Sebastián Verón tendrá una reunión para marcar una hoja de ruta. El mandamás tiene una opción que lo seduce más que otra, pero espera el aval de sus laderos.
Esta vez la sucesión no será rápida, y como canta Calamaro, “en horas de transito lento”, los hinchas de Estudiantes deberán esperar la decisión final.
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