Milei defendió sus políticas para controlar a la inmigración ilegal
Edición Impresa | 22 de Marzo de 2026 | 02:27
El presidente Javier Milei participó como orador principal de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en Budapest, donde centró su discurso en la defensa de lo que definió como “la moral como política de Estado” y volvió a cuestionar al socialismo, a la dirigencia europea y a los modelos de intervención estatal. En la previa, se reunió con Tamás Sulyok y Viktor Orbán, a quien apoyó en su política migratoria.
“En la conferencia hoy que voy a dar en CPAC voy a estar mencionando su correcta visión en los temas migratorios, porque de hecho cuando la inmigración no se adapta culturalmente al lugar donde va, deja de ser inmigración para convertirse en invasión”, le relató Milei a Orbán, primer ministro local.
A su turno, Orbán le agradeció su visita y expresó: “Es la primera vez en la historia de nuestras naciones que un presidente americano visita Hungría. Tampoco ha ocurrido algo así en Europa. Y durante tanto tiempo no ha habido ningún presidente de Argentina en Hungría. Pero estamos muy felices de que por fin estemos. Su visita es en un tiempo muy importante”.
Durante su exposición en la CPAC, Milei planteó que su gobierno se rige por un esquema de prioridades en la toma de decisiones basado en tres variables: la moral, la eficiencia económica y la utilidad política. “La moral está siempre primero y el cálculo político siempre al final”, sostuvo, y remarcó que ese enfoque implica priorizar “la defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad”.
Milei indicó que “la Argentina se encuentra en condiciones de garantizar la seguridad energética para Europa” y criticó al Viejo Continente al sostener que “ellos consideran que la economía es como una torta: están enfocados en gestionar y decidir qué pedazo le corresponde a quién, en lugar de enfocarse en que la torta siga creciendo”, por lo que “eso genera el estancamiento económico que se observa hace tiempo en la región”.
Para Milei, Europa “está en peligro, se está suicidando” y apuntó contra la “inmigración masiva sin control”, que “es un acto de irresponsabilidad”, subrayó.
“La búsqueda de la conveniencia política llevó a nuestros políticos a endeudarse constantemente para financiarse a sí mismos y a sus amigos”, agregó, y señaló: “Detrás de cada causa noble hay una ecuación política muy concreta: crear dependientes es crear votantes”.
En ese marco, defendió el rumbo económico de su gestión y destacó el ajuste fiscal aplicado en los primeros meses de gobierno. “Hicimos el ajuste más grande de la historia de la humanidad”, afirmó, y precisó que implicó una reducción del gasto público del 30% en términos reales. También remarcó la eliminación de la emisión monetaria y aseguró que en seis meses el Gobierno concretó un ajuste equivalente a 15 puntos del PBI.
El mandatario sostuvo que esas medidas permitieron evitar una hiperinflación y mejorar los indicadores económicos. “Pasamos de una inflación que viajaba al 15.000% anual a niveles cercanos al 30%”, indicó. Además, aseguró que la pobreza descendió del 57% al 30% y que el riesgo país bajó de los 3.000 a los 600 puntos básicos.
Según expresó, “cuando una sociedad elige la libertad, las cosas mejoran”, mientras que “cuando elige socialismo, las cosas empeoran”. En esa línea, cuestionó experiencias como la Unión Soviética, Cuba y Venezuela, y sostuvo que “la planificación centralizada fue un error garrafal que condujo al fracaso”.
Al referirse a la situación en Cuba, Milei afirmó que el país atraviesa lo que describió como una “perestroika” impulsada por la escasez y las dificultades económicas. Según sus palabras, la isla estaría experimentando cambios profundos como consecuencia directa de la crisis actual.
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