Adiós a Luis Puenzo: parte de la historia del cine, más allá de “La historia oficial”
Edición Impresa | 22 de Abril de 2026 | 04:51
Si solo fuera “el director argentino que le dio al país su primer Oscar”, ya sería leyenda: pero Luis Puenzo, que falleció ayer a la madrugada a los 80 años, fue mucho más en el panorama cinematográfico nacional: participó en la redacción de la Ley de Cine, dirigió en Hollywood, fue uno de los miembros fundadores de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina y fue presidente del INCAA, además de pasar su legado cinematográfico a sus hijos.
Pero, por supuesto, lo que primero se recordará de Puenzo es el cine, en participar “La historia oficial”, la película que le valió un Oscar, y que además ganó en Cannes y se llevó el Globo de Oro a mejor película de habla no inglesa. Estrenada en 1985, la película protagonizada por Héctor Alterio y Norma Aleandro puso en pantalla la apropiación por parte de los militares de los niños nacidos de mujeres bajo cautiverio y la búsqueda de las Madres de Plaza de Mayo de esos hijos desaparecidos.
Puenzo escribió la película junto a la autora Aída Bortnik, y adoptó un punto de vista distinto al de las producciones posteriores que abordaron la dictadura: se enfocó en la complicidad civil y empresaria, y no tanto en la crudeza de los en sí actos de represión y genocidio.
“Hay que subrayar que en aquel tiempo una parte de la sociedad cuestionaba la legitimidad de la restitución de los nietos y nietas y el valor mismo del derecho a la identidad. ‘La historia oficial’ ayudó a que mucha gente comprendiera lo aberrante del delito de apropiación. Cuando se estrenó, además, estaba empezando el Juicio a las Juntas, por lo que la mirada estaba puesta en los militares, no en los civiles, como hizo Puenzo en la película, quien además la pensó como cine político en un formato intimista, otro gran acierto”, dijeron ayer desde Abuelas de Plaza de Mayo.
“Mientras escribía la película, junto con la inolvidable Aída Bortnik, mantuvo varios encuentros con las Abuelas, en particular con Estela de Carlotto y Rosa Roisinblit, quienes le entregaron las fotos de sus nietos y nietas para que se vieran en pantalla”, recordó la entidad.
Puenzo ganó el Oscar el 24 de marzo de 1986, una fecha emblemática en Argentina ya que marca el inicio del último golpe de Estado. Al recibir el premio, dijo sobre el escenario más grande del cine: “Al mismo tiempo que estoy aquí, sobre este escenario aceptando este honor, no puedo dejar de recordar que otro 24 de marzo, hace hoy diez años, sufrimos el último golpe militar en nuestro país. Nunca olvidaremos esa pesadilla”.
Más allá de “La historia oficial”
“La historia oficial” era apenas el segundo largometraje de Puenzo, nacido en Buenos Aires el 19 de febrero de 1946, y que había iniciado su carrera en publicidad, en la década del 60. En aquellos años, fundó su propia productora, Luis Puenzo Cine, donde entre cortometrajes y comerciales fue puliendo su técnica narrativa antes de pasar a la pantalla grande.
Su debut como director y guionista de largometrajes se produjo en 1973 con “Luces de mis zapatos”, una película infantil con Pipo Pesacdor. Posteriormente, participó en la dirección del segmento “Cinco años de vida” dentro del film colectivo “Las sorpresas” (1975). Durante los años de dictadura se dedicó a la publicidad, pero con la llegada de la democracia decidió volver al cine y contar la historia de lo que había ocurrido.
El Oscar por “La historia oficial” significó para Puenzo (también para Norma Aleandro) invitaciones a filmar a Hollywood, y así fue que tres años más tarde dirigió “Gringo viejo”, protagonizada por las estrellas estadounidenses Jane Fonda y Gregory Peck. Y, en 1992, filmó con otras estrellas de Hollywood “La peste”, basada en la novela del Nobel argelino-francés Albert Camus. Se rodó en Buenos Aires pero la protagonizaron William Hurt, Robert Duvall y Sandrine Bonnaire.
Su última película como director llegó en 2003 (“La puta y la ballena”), pero desde entonces se dedicó a la producción, colaborando en títulos de gran reconocimiento internacional como “El niño pez” y “Wakolda” (de su hija Lucía Puenzo); “Infancia clandestina”, de Benjamín Ávila, “Planta madre”, de Gianfranco Quattrini; “El faro de las orcas”, de Gerardo Olivares, y “Los últimos” (de su hijo Nicolás Puenzo, también director de fotografía).
Pero Puenzo, además, tuvo participación activa en la política audiovisual argentina, ya que, en 1994 participó de la redacción de la Ley de Cine, que establece la autarquía del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y la forma de financiamiento, lo que dio un impulso a la producción de películas.
“En un momento hiperliberal conseguimos una ley proteccionista que podía ser cubana o sueca. Y la sacamos, lo que aumentó los fondos de 3 millones de dólares a 55. Hoy pasan los 100 millones de pesos. Eso, sumado a una generación que se formó en cine, transformaron a la Argentina en el país que más óperas primas produce”, dijo el director en una entrevista de 2010.
Puenzo también fue uno de los miembros fundadores de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina en 2004, mientras que, entre fines de 2019 y abril de 2022, se desempeñó como presidente del INCAA, una presidencia que terminó en conflicto.
LUCES DE MIS ZAPATOS
1973
La primera de Puenzo es una película musical infantil argentina protagonizada por el cantautor Pipo Pescador. La trama sigue a Pipo, quien junto a otros personajes busca una película perdida en un cine de barrio para poder dar comienzo a la función.
LA HISTORIA OFICIAL
1985
Una acomodada profesora de historia comienza a tomar conciencia de lo ocurrido en dictadura. Sus sospechas sobre los oscuros asuntos de su marido la llevan a replantearse “la historia oficial”. Ganadora del primer Oscar para Argentina, también se llevó el premio principal en Cannes.
GRINGO VIEJO
1989
Después del Oscar, a Puenzo lo vinieron a buscar de Hollywood: filmó un romance ambientado en la Revolución Mexicana, con guión escrito por Carlos Fuentes y Aída Bortnik, y protagonizado por Jane Fonda y Gregory Peck.
XXY
2007
Una de las primeras películas de Puenzo como productor fue la ópera prima de su hija Lucía, “XXY”, desafiante y premiada historia de una adolescente intersexual que contó con Inés Efrón como protagonista y que lanzó la carrera de Lucía.
LOS ÚLTIMOS
2017
Dirigida por su hijo Nicolás, fue una producción verdaderamente familiar: el guión de esta propuesta posapocalíptica, protagonizada por Peter Lanzani, lo escribieron Luis, NIcolás y Lucía, y Luis produjo la película junto a Lucía y Esteban. Tres hijos involucrados en la que sería su última película como productor.
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