¿Lo miro o lo salteo?
Edición Impresa | 30 de Abril de 2026 | 05:30
EL DIABLO VISTE A LA MODA
VEINTE AÑOS NO ES NADA
★★★ 1/2
Disponible en: cines
Duración: 119 minutos
Género: drama / comedia
Veinte años después, Andy Sachs (Anne Hathaway) regresa a Runway Magazine como editora de contenidos. Miranda Priestly sigue al mando, Nigel sigue a su lado, pero la revista tambalea en la era digital. Emily Charlton, mientras tanto, llegó lejos: ahora es una figura de poder dentro de un emporio de moda de lujo. El encuentro de las tres es, previsiblemente, el corazón del asunto.
Lo que funciona: todo lo que ya funcionaba. El guion tiene filo y humor, el elenco retoma sus roles sin perder un paso y el soundtrack pega fuerte. La sorpresa mayor es su mirada sobre el periodismo en ruinas: la película retrata con sátira feroz cómo las publicaciones intentan sobrevivir bajo dueños tecnológicos sin visión. Stanley Tucci, reportan, hace llorar dos veces. Caso cerrado.
Lo que no: le falta la humanidad punzante del original; algunos la describen como más tediosa y menos interesante en su arco dramático. Hay quien la acusa de ser una serie de caprichos narrativos mal hilados, sin suspenso verdadero. No es necesaria. Pero tiene lentejuelas, y eso ayuda.
EL DESPRECIO
GODARD NUNCA SE FUE
★★★★ 1/2
Disponible en: cines
Duración: 103 minutos
Género: drama
Paul Javal (Michel Piccoli) es un dramaturgo que acepta reescribir la Odisea para un productor yanqui y vulgar (Jack Palance) con Fritz Lang de director. El precio no es solo artístico: cuando Paul deja a su esposa Camille (Brigitte Bardot) a solas con el productor creyendo que eso le va a convenir en el contrato, destruye el matrimonio sin saberlo. El desprecio del título es el que Camille siente por él desde ese momento. Y no hay vuelta atrás.
Todo es icónico en esta película que vuelve a los cines esta semana, a más de 60 años de su estreno original: su primera escena, la partitura de Georges Delerue —trágica, majestuosa— que acompaña a Camille mientras el relato se despliega con la cadencia de una tragedia griega, la alegoría sobre la comercialización del cine como forma de arte, tan valiente hoy como en 1963. Y Godard, que se pone detrás de cámara para filmar a Bardot desnuda con filtros de colores, la des-erotiza deliberadamente: el rojo del deseo, el azul de su ausencia. Una trolleada al productor que exigía la escena.
Obra maestra incómoda. Ideal para ver sintiéndose inteligente.
NIPPON SANGOKU
Un futuro dividido
★★★ 1/2
Disponible en: Prime Vide
Duración: 12 episodios
Género: ciencia ficción / bélico
Japón colapsó. Guerras, pestes y conflictos internacionales destruyeron la civilización, la “era de Japón” quedó como un recuerdo, y ahora los samuráis pelean entre rascacielos en ruinas. El país se dividió en tres naciones en guerra. En ese caos vive Aoteru Misumi, un burócrata agrícola sin ambiciones que, empujado por la brutalidad del régimen Taira, termina apostando todo su ingenio a reunificar el país. Su arma: la palabra y el conocimiento. Sin espada.
Studio Kafka trae a la vida el estilo único del manga con una animación que aplasta al 99% de la competencia de la temporada. La estética es como nada que esté en el aire ahora mismo en el anime, con líneas gruesas, colores apagados y una dirección que no para quieta. La mezcla de comedia, intriga política y violencia descarnada funciona porque el show sabe exactamente lo que es.
Pero el prólogo es apresurado y los rasgos exagerados de los personajes no son para todos los gustos. Hay una incomodidad política genuina: la narración inicial conecta la llegada de refugiados con una epidemia, pero la serie todavía no termina de revelar sus valores. Una de las propuestas animadas más llamativas de la temporada, pero todavía con mucho por revelar sobre su verdadero mensaje.
HALF MAN
HERMANOS TÓXICOS
★★★★
Disponible en: HBO Max
Duración: 6 episodios
Género: drama
Rubén aparece en el casamiento de su hermano Niall sin haber sido invitado, y esa irrupción desencadena cuarenta años de historia compartida. Lo que sigue es un viaje en el tiempo por las décadas de una fraternidad tóxica entre dos hermanastros que no comparten sangre pero sí el daño. Niall es acosado en el colegio. Rubén llega desde un reformatorio habiendo mordido la nariz de un chico. Se necesitan mutuamente para sobrevivir, y ahí empieza el problema.
Esta es la nueva serie de Richard Gadd, creador y protagonista de “Bebé Reno”. Gadd tiene la habilidad de escribir personajes que parecen exactamente lo que uno espera, para después correrte la perspectiva y mostrar a alguien completamente distinto. Los cuatro actores que encarnan a Rubén y Niall en distintas épocas son perfectos, y verlos construir estos personajes a lo largo de tres décadas es puro cine.
Pero los monólogos a veces suenan más a teatro que a televisión, el ritmo tiene altibajos, y las mujeres están subdesarrolladas como personajes. Algunos críticos también sospechan que es un intento calculado de replicar el impacto de “Bebé Reno”. Puede ser. Pero funciona igual.
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