“El fondo secreto”: la historia del arte al desnudo (como Teresa)
Edición Impresa | 15 de Mayo de 2026 | 01:33
María Virginia Bruno
vbruno@eldia.com
El Museo Metropolitano de Nueva York se negó, en diciembre de 2017, a retirar un cuadro de Balthus considerado “perturbador, ofensivo e inquietante”: el cuadro, inspirado en un niña que supo ser vecina del artista francopolaco la mostraba descansando en una silla con sus piernas y su ropa interior al descubierto. En aquel entonces, unas 10 mil personas le habían pedido, a través de un petitorio iniciado por una joven llamada Mia Merrill, descolgar la obra llamada “Teresa durmiendo”. Según los firmantes, la imagen romantizaba la sexualización de los niños pero el MET se negó por “respeto por la expresión creativa”.
Basándose en ese episodio, sobre el que conoció durante la pandemia mientras investigaba sobre la segunda ola feminista, Fabián Fernández Barreyro escribió “El fondo secreto”, una obra con la que busca demostrar que “la historia del arte no es lo que parece”.
En este relato despojado de artificios escénicos, que se presentará el domingo a las 19 en el Centro Cultural Tentempié, un conferencista deslumbra a su auditorio cuando un corte de luz lo interrumpe. Cuando vuelve la electricidad, una jovencita de lienzo y de óleo pide ser escuchada.
Protagonizada por Karen Medina Díaz y Javier Noriega, la obra presenta a estos dos personajes en un duelo dialéctico sobre “asuntos contemporáneos que son escabrosos y abren preguntas sobre cultura, masculinidad y relaciones de poder”, según aseguró el autor en diálogo con EL DIA.
En este ring hay dos contendientes bien delimitados. “De un lado el saber instituido y pomposo de un curador, no casualmente hombre, portador de verdades que se pretenden rotundas e indiscutibles”, manifestó Fernández Barreyro, quien ubicó del otro lado “el reclamo menos pensado, el de una imagen embutida en el silencio y la quietud de la tela (no casualmente una mujer) que bruscamente se hace tridimensional y pide, también ella, poder usar la palabra”.
Para el autor, el debate no debería estar en si se trata de censura o no, sino más allá. Porque mientras el conferencista “habla de algo distante y casi sagrado: el talento del artista, su supuestamente sublime búsqueda de belleza”, la jovencita de óleo “habla de algo cercano y pedestre: cómo detrás de esa sublimidad se ha escondido durante siglos la pasividad y la opresión que han marcado su propio cuerpo”.
Envuelta en una ira mascerada durante años de representaciones similares, Teresa forma parte de la estadística y desde ahí grita, con el cuerpo, “como alguien que pertenece a ese linaje de mujeres lánguidas y disponibles que los pintores a través de los siglos se han empeñado en representar”.
Fernández Barreyro aclaró que la pieza, no exenta de tensión sexual entre sus protagonista, se vuelve “divertida” en la forma en la que estos dos registros chocan a través del humor. “La jovencita de óleo tenía que ser necesariamente deslenguada e insolente para perforar el discurso del curador no solamente oponiendo argumentos sino sobre todo desde la picardía y el atrevimiento corporal, desde la afirmación de su cuerpo y de su deseo”, explicó el autor sobre el comportamiento de su niña aflorada; una actitud incómoda para el expositor “que permanece descolocado y al borde del ataque de nervios”.
También actor, narrador, maestro, profesor de teatro egresado de la Escuelade Teatro deLa Plata y profesor de filosofía egresado de la UNLP, Fernández Barreyro remarcó que si bien la obra no escarba en casos actuales que han sacudido a la sociedad - como el de Gisel Pelicot o los secretos con forma de silueta de mujer que habrían compartido Trump y Epstein-, sí pone en discusión “las condiciones que los hacen culturalmente posibles”.
“El fondo secreto” incluye asesoramiento escenográfico y de vestuario de Leonor Arnao; diseño digital y efectos de sonido de Javier Noriega; realización de vestuario de Josefina Chagaray; diseño de luces y realización escenográfica a cargo del grupo; y diseño gráfico de Karen Medina Díaz. Tras la presentación de este domingo, habrá una última función el sábado 30 de mayo, también a las 19, en la misma sala ubicada en 66 entre 11 y 12.
La obra plantea “asuntos actuales escabrosos que abren preguntas sobre cultura, masculinidad y relaciones de poder”
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE