Buena pesca en Bahía Blanca
| 6 de Marzo de 2008 | 01:00
Ya no podrán pescarse gatopardos con muerte, pero podrá continuarse con el disfrute de esta especie, especialmente divertida con equipos menos pesados que los que se usan para escalandrunes y bacotas, y con devolución al agua.
En los últimos días del mes de diciembre se dio a conocer una ley que regula la pesca deportiva marina en la provincia de Buenos Aires. Esta regla prohibe matar tiburones, entre otros puntos. Poco antes se celebró el último concurso con muerte, ante fuese selectivo, de gatopardos y escalandrunes en la Ría de Bahía Blanca.
Paralelo al certamen, nuestro amigo y guía Enio Redondo realizó una muy buena pesca en el fondo del canal conocido como Cabeza de Buey. Los piques se dieron en toda marea (subiente, quieta y bajante) y los equipos que utilizaron fueron diversos: cañas de 50 libras con reel 4/0, nailon 0.70 y anzuelos 9/0, pero también reel 9/0, caña de 80 libras, nailon 0.90 y anzuelos 12/0 por si aparecían los tan veloces y rápidos bacota. La carnada infalible es la lisa, a veces adornada con tentáculos de calamar.
Esta pesca se realizó en ocasión del XXIV Safari Nacional del Tiburón, lero no participaron del concurso porque no coincidían los horarios del grupo de cordobeses que pescaron en el crucero Lalero, de gran comodidad, propiedad de Enio, ideal para pernoctar en las islas.
El ejemplar más grande que capturaron a la noche alcanzó los 56 kilos, pero también pincharon gatopardos de 40, 28 y 25. El gatopardo es el tiburón grande al que más fácil se lo puede maniobrar para sacarle el anzuelo y devolverlo a su medio, pero hay que tener cuidado ya que según la opinión de varios especialistas es que ve fuera del agua y sus mordeduras son bien dirigidas al contrario de los demás escualos que tiran tarascones para ambos lados a veces sin sentido o como buscando algo para morder y desquitarse.
Además acompañaron esta pesca con buenos ejemplares de corvinas, gatuzos, rayas, congrios y algunas pescadillas. Por lo visto, una excelente variada en las islas de Bahía Blanca, donde la belleza de canales con distintas profundidades e islas sin vegetación más allá de unos pastos cortos verdes se compensa con gran cantidad de pájaros, cangrejos y buenos peces.
El gatopardo es el más pequeño de los grandes tiburones. Alcanza los ochenta kilos, aunque pesos de este tipo son realmente extraordinarios. Habita en la zona de islas entre Bahía Blanca y Bahía San Blas, pero también en latitudes más sureñas, como por ejemplo la ría de San Julián; se lo suele pescar casi en forma individual como si no se acardumase para comer como el escalandrún y el bacota.
Pescado con equipos más livianos que los clásicos depara una gran lucha, sobre todo en los pequeños canales, donde una vez que advierte la poca profundidad realiza buenas corridas.
Ya no podrán capturarse con muerte, ya no podrán extraerse en el sentido de eliminarse, pero sí seguirán siendo uno de los tiburones más divertidos de encontrar, especialmente desde agosto hasta enero, y luego en marzo y abril.
Para más datos llamar a Enio Redondo al 0291-15-648-4000.
En los últimos días del mes de diciembre se dio a conocer una ley que regula la pesca deportiva marina en la provincia de Buenos Aires. Esta regla prohibe matar tiburones, entre otros puntos. Poco antes se celebró el último concurso con muerte, ante fuese selectivo, de gatopardos y escalandrunes en la Ría de Bahía Blanca.
Paralelo al certamen, nuestro amigo y guía Enio Redondo realizó una muy buena pesca en el fondo del canal conocido como Cabeza de Buey. Los piques se dieron en toda marea (subiente, quieta y bajante) y los equipos que utilizaron fueron diversos: cañas de 50 libras con reel 4/0, nailon 0.70 y anzuelos 9/0, pero también reel 9/0, caña de 80 libras, nailon 0.90 y anzuelos 12/0 por si aparecían los tan veloces y rápidos bacota. La carnada infalible es la lisa, a veces adornada con tentáculos de calamar.
Esta pesca se realizó en ocasión del XXIV Safari Nacional del Tiburón, lero no participaron del concurso porque no coincidían los horarios del grupo de cordobeses que pescaron en el crucero Lalero, de gran comodidad, propiedad de Enio, ideal para pernoctar en las islas.
El ejemplar más grande que capturaron a la noche alcanzó los 56 kilos, pero también pincharon gatopardos de 40, 28 y 25. El gatopardo es el tiburón grande al que más fácil se lo puede maniobrar para sacarle el anzuelo y devolverlo a su medio, pero hay que tener cuidado ya que según la opinión de varios especialistas es que ve fuera del agua y sus mordeduras son bien dirigidas al contrario de los demás escualos que tiran tarascones para ambos lados a veces sin sentido o como buscando algo para morder y desquitarse.
Además acompañaron esta pesca con buenos ejemplares de corvinas, gatuzos, rayas, congrios y algunas pescadillas. Por lo visto, una excelente variada en las islas de Bahía Blanca, donde la belleza de canales con distintas profundidades e islas sin vegetación más allá de unos pastos cortos verdes se compensa con gran cantidad de pájaros, cangrejos y buenos peces.
El gatopardo es el más pequeño de los grandes tiburones. Alcanza los ochenta kilos, aunque pesos de este tipo son realmente extraordinarios. Habita en la zona de islas entre Bahía Blanca y Bahía San Blas, pero también en latitudes más sureñas, como por ejemplo la ría de San Julián; se lo suele pescar casi en forma individual como si no se acardumase para comer como el escalandrún y el bacota.
Pescado con equipos más livianos que los clásicos depara una gran lucha, sobre todo en los pequeños canales, donde una vez que advierte la poca profundidad realiza buenas corridas.
Ya no podrán capturarse con muerte, ya no podrán extraerse en el sentido de eliminarse, pero sí seguirán siendo uno de los tiburones más divertidos de encontrar, especialmente desde agosto hasta enero, y luego en marzo y abril.
Para más datos llamar a Enio Redondo al 0291-15-648-4000.
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