Conmoción en Holanda: creen que pudo tratarse de un atentado

Investigan si el auto que atropelló el público y mató a custro personas tenía por objetivo el colectivo en el que se paseaba la familia real


El conductor del coche que mató a cuatro personas el jueves durante la celebración del Día de la Reina en Apeldoorn, en Holanda, es sospechoso de haber querido llevar a cabo un "ataque contra la familia real" que asistía a los festejos, según los servicios del fiscal.

"El conductor es sospechoso de haber querido llevar a cabo un ataque contra la familia real", declaró la portavoz de los servicios del fiscal, Ellen Prummel. Podría ser inculpado de asesinato, añadió.

El coche, que embistió a varias personas antes de finalizar su carrera contra la base de un monumento, mató a cuatro personas e hirió a trece, cinco de ellas de gravedad, indicó el alcalde de Apeldoorn, Fred de Graff, durante una conferencia de prensa.

Tras el accidente, se anularon todos los festejos relacionados con el Día de la Reina previstos en Holanda, anunció el servicio de prensa de la Casa Real, a la vez que subrayó que la reina estaba "muy afectada".

El auto negro dio la impresión de encaminarse a toda velocidad en dirección al colectivo de la reina y pasó a unos metros del vehículo antes de incrustarse contra un monumento de piedra.

Varias personas fueron vistas volar por los aires luego de que el auto pasó a través de un enrejado policial, detrás el cual una apretada multitud de hasta cinco o seis personas de fondo miraba pasar a la familia real en la festividad del Día de la Reina.

No quedó claro cómo hizo el auto para ingresar al área del desfile, que la policía había sellado horas antes. Agentes de policías sacaron a un hombre del auto y lo pusieron en una ambulancia, mientras otros colegas asistían a espectadores mientras esperaban su trasladado a un hospital, informó la agencia de noticias Europa Press.

Poco después del incidente, investigadores con un perro adiestrado inspeccionaron el auto en busca de explosivos, y luego abrieron el techo del auto para un examen más profundo.

Imágenes televisivas mostraron al príncipe heredero Alexander y a su mujer, la princesa Máxima, parados en sus asientos en la parte superior del ómnibus con rostros sorprendidos.

Un policía se salvó de resultar herido al saltar de su bicicleta para evitar ser impactado. El alcalde de Apeldoorn, Fred de Graaf, dijo que todas las festividades por el Día de la Reina fueron canceladas. "El miedo y las imágenes que vio la familia son las razones para suspender el programa oficial en la ciudad", dijo De Graaf.

Las celebraciones del feriado también fueron canceladas en Rotterdam, y se esperaban otras suspensiones en todo el país.

Cientos de miles de holandeses atestaron las calles de las principales ciudades anoche y esta mañana para celebrar la fiesta nacional, que en sus orígenes conmemoraba el cumpleaños de la madre de Beatriz, la reina Juliana. Es tradición que la familia real pase el día en alguna pequeña localidad holandesa.

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