Venir a estudiar a La Plata, una aventura que cuesta cada vez más
Necesitan un mínimo de $ 2.000 por mes. Ahora se buscan departamentos grandes para compartir. La comida, otro desafío
| 6 de Febrero de 2011 | 00:00
Para los miles de estudiantes del interior que año tras año deciden estudiar en la Universidad Nacional de La Plata, la aventura no es sólo un desafío emocional por tener que dejar su lugar de origen y su familia. La nueva etapa que se abre también implica afrontar un presupuesto que cada vez se hace más oneroso.
El alquiler de un departamento o una pensión, la comida y la compra de libros y apuntes son los principales gastos que tienen los más de 35 mil estudiantes del interior que viven en nuestra Ciudad, quienes necesitan alrededor de 2.000 pesos por mes para poder solventar sus estudios.
"Es muy costoso venir a estudiar. Más allá de que la Universidad sea pública, se gastan no menos de 2.000 pesos por mes. Es casi como tener que mantener a otra familia", aseguró Gabina Fernández, ingresante de Psicología.
La mayor parte de los jóvenes consultados destacó que la mitad de esos gastos corresponden a la vivienda. Las principales opciones para quienes recién llegan a estudiar pasan por conseguir un lugar en alguna de las tantas pensiones existentes o por alquilar un departamento.
Los costos varían según las zonas, el estado de cada lugar y la demanda, pero mientras en una pensión los precios por persona están entre los 600 y los 1.000 pesos mensuales, dependiendo de las comodidades y la cantidad de personas por habitación, los alquileres de los departamentos superan fácilmente esas cifras.
Según informaron en distintas inmobiliarias consultadas, el alquiler de un monoambiente puede ir desde los 800 pesos hasta los 1.200, llegando en algunos casos a 1.300, mientras que los departamentos de un dormitorio están en una franja que puede ir de los 1.100 pesos a los 1.600.
Es por eso que, en este rubro, las pensiones parecen seguir teniendo algo de ventaja, sobre todo entre los ingresantes, debido al menor costo y a la posibilidad de dejar el lugar sin demasiados trámites, algo que se valora en casos de sentirse inseguros con la carrera elegida o de conseguir una mejor opción para mudarse.
VIVIENDA COMPARTIDA
"Nosotros nos vinimos a la pensión para empezar a estudiar, pero una vez que ya estemos cursando pensamos alquilar algo más o menos grande para compartir entre cuatro", contó Agustín Torres, quien llegó de Tandil para estudiar Derecho junto a su amigo Facundo Torres, ingresante en Letras. Como ellos, son varios los que esperan estar algunos meses en una pensión antes de buscar un departamento para compartir. Y en muchos de los casos, los futuros compañeros de vivienda surgen entre los mismos que ya convivieron en las pensiones.
"Los departamentos de dos dormitorios son de los más demandados, porque con el costo que tienen hoy los alquileres la opción de los chicos es buscar algo grande para poder compartir y así reducir los gastos. Es una tendencia que se ve cada vez más", explicaron en una de las inmobiliarias consultadas.
LA COMIDA
A la hora de hacer cuentas, la comida ocupa otro lugar importante entre los gastos a considerar y se lleva una buena porción del presupuesto, con un monto total que los estudiantes estimaron entre los 700 y 900 pesos mensuales.
"Yo recién llegué a La Plata así que no sé cuánto gastaré en total, pero estoy calculando que voy a necesitar entre 20 y 30 pesos por día para comer", indicó Luis Bianchi, quien vino de Posadas y está haciendo el curso de ingreso de Ingeniería.
En este punto de los gastos, el Comedor Universitario aparece como una opción que muchos estudiantes consideran para reducir los costos. Con un menú diario a cuatro pesos, es una alternativa muy considerada por los jóvenes. "Ya estamos organizándonos para poder ir al Comedor, porque con lo que gastamos en un día ahí comemos toda la semana", explicaron varios de los consultados.
También consideran como posibilidad para ahorrar repartirse las compras y compartir las comidas, algo que suele darse de manera más habitual, por ejemplo, en varias de las pensiones.
Los recursos para hacer rendir el dinero a la hora de ir al supermercado debieron agudizarse por el aumento sostenido de los precios de los últimos tiempos, algo que los estudiantes dicen sentir en carne propia. "A mí antes me mandaban 100 pesos por semana y me arreglaba; ahora me mandan 200 y no me alcanza por como subieron los precios en los últimos años", explicó Juliana Núñez, quien vino de Posadas y vive hace cuatro años en nuestra Ciudad.
OTROS GASTOS
Pero la lista de gastos que tendrán que atender los universitarios no se agota con la casa y la comida. A medida que vaya avanzando el año, comenzarán a sumarse a la lista de puntos a tener en cuenta la compra de libros y fotocopias, que ya está prevista por los estudiantes como una suma que puede ir aumentando de acuerdo con la cantidad de materias que cursen.
También pasará a ser un punto a considerar la frecuencia con la que puedan volver a visitar a sus familias. Los aumentos en los precios de los pasajes de colectivos hacen que se elijan con mayor cuidado las fechas en las que viajarán a sus ciudades de origen (ver aparte).
E incluso deberán tenerse en cuenta otros detalles, que varían en cada caso en particular, y que incluyen, según expresaron los propios consultados, cosas como el lavado de la ropa para quienes no cuentan con un lavarropas; el transporte, en el caso de que el lugar elegido para vivir no esté cerca de la Facultad; y el costo de llamadas telefónicas e internet.
El alquiler de un departamento o una pensión, la comida y la compra de libros y apuntes son los principales gastos que tienen los más de 35 mil estudiantes del interior que viven en nuestra Ciudad, quienes necesitan alrededor de 2.000 pesos por mes para poder solventar sus estudios.
"Es muy costoso venir a estudiar. Más allá de que la Universidad sea pública, se gastan no menos de 2.000 pesos por mes. Es casi como tener que mantener a otra familia", aseguró Gabina Fernández, ingresante de Psicología.
La mayor parte de los jóvenes consultados destacó que la mitad de esos gastos corresponden a la vivienda. Las principales opciones para quienes recién llegan a estudiar pasan por conseguir un lugar en alguna de las tantas pensiones existentes o por alquilar un departamento.
Los costos varían según las zonas, el estado de cada lugar y la demanda, pero mientras en una pensión los precios por persona están entre los 600 y los 1.000 pesos mensuales, dependiendo de las comodidades y la cantidad de personas por habitación, los alquileres de los departamentos superan fácilmente esas cifras.
Según informaron en distintas inmobiliarias consultadas, el alquiler de un monoambiente puede ir desde los 800 pesos hasta los 1.200, llegando en algunos casos a 1.300, mientras que los departamentos de un dormitorio están en una franja que puede ir de los 1.100 pesos a los 1.600.
Es por eso que, en este rubro, las pensiones parecen seguir teniendo algo de ventaja, sobre todo entre los ingresantes, debido al menor costo y a la posibilidad de dejar el lugar sin demasiados trámites, algo que se valora en casos de sentirse inseguros con la carrera elegida o de conseguir una mejor opción para mudarse.
VIVIENDA COMPARTIDA
"Los departamentos de dos dormitorios son de los más demandados, porque con el costo que tienen hoy los alquileres la opción de los chicos es buscar algo grande para poder compartir y así reducir los gastos. Es una tendencia que se ve cada vez más", explicaron en una de las inmobiliarias consultadas.
LA COMIDA
A la hora de hacer cuentas, la comida ocupa otro lugar importante entre los gastos a considerar y se lleva una buena porción del presupuesto, con un monto total que los estudiantes estimaron entre los 700 y 900 pesos mensuales.
"Yo recién llegué a La Plata así que no sé cuánto gastaré en total, pero estoy calculando que voy a necesitar entre 20 y 30 pesos por día para comer", indicó Luis Bianchi, quien vino de Posadas y está haciendo el curso de ingreso de Ingeniería.
En este punto de los gastos, el Comedor Universitario aparece como una opción que muchos estudiantes consideran para reducir los costos. Con un menú diario a cuatro pesos, es una alternativa muy considerada por los jóvenes. "Ya estamos organizándonos para poder ir al Comedor, porque con lo que gastamos en un día ahí comemos toda la semana", explicaron varios de los consultados.
También consideran como posibilidad para ahorrar repartirse las compras y compartir las comidas, algo que suele darse de manera más habitual, por ejemplo, en varias de las pensiones.
Los recursos para hacer rendir el dinero a la hora de ir al supermercado debieron agudizarse por el aumento sostenido de los precios de los últimos tiempos, algo que los estudiantes dicen sentir en carne propia. "A mí antes me mandaban 100 pesos por semana y me arreglaba; ahora me mandan 200 y no me alcanza por como subieron los precios en los últimos años", explicó Juliana Núñez, quien vino de Posadas y vive hace cuatro años en nuestra Ciudad.
OTROS GASTOS
Pero la lista de gastos que tendrán que atender los universitarios no se agota con la casa y la comida. A medida que vaya avanzando el año, comenzarán a sumarse a la lista de puntos a tener en cuenta la compra de libros y fotocopias, que ya está prevista por los estudiantes como una suma que puede ir aumentando de acuerdo con la cantidad de materias que cursen.
También pasará a ser un punto a considerar la frecuencia con la que puedan volver a visitar a sus familias. Los aumentos en los precios de los pasajes de colectivos hacen que se elijan con mayor cuidado las fechas en las que viajarán a sus ciudades de origen (ver aparte).
E incluso deberán tenerse en cuenta otros detalles, que varían en cada caso en particular, y que incluyen, según expresaron los propios consultados, cosas como el lavado de la ropa para quienes no cuentan con un lavarropas; el transporte, en el caso de que el lugar elegido para vivir no esté cerca de la Facultad; y el costo de llamadas telefónicas e internet.
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