San Carlos hilvanó una victoria sólida y ya mete presión arriba
| 20 de Marzo de 2016 | 00:59

Otra demostración sólida y contundente tuvo ayer Villa San Carlos, que lo deja muy cerca del líder, Colegiales, y que además, lo convierte en uno de los animadores del torneo de Primera B Metropolitana.
La victoria que hilvanó en el Genasio Sálice sobre la UAI Urquiza por 3-2, fue tan merecida como dramática, aunque en el balance general, los dirigidos por Osvaldo Ingrao terminaron imponiendo su mayor oficio y capacidad en ataque, algo que se ha convertido en una constante en los últimos partidos.
Pero además, tuvo nuevamente ese “plus” que cualquier equipo quiere tener: un Pablo Miranda letal que marcó dos goles (uno de penal) y terminó siendo una de la figuras del Celeste, que fechas tras fecha se va consolidando como equipo.
PEGO PRIMERO
San Carlos redondeó un primer tiempo casi perfecto. Sólido en defensa, inteligente en el medio y punzante y efectivo arriba.
Con esos atributos, quebró cualquier intento de la UAI Urquiza, que recién se despertó en el final del encuentro.
A los 21, Pablo Miranda abrió la cuenta en Berisso, gracias a la conversión de un penal. Y a los 29, Jorge Chiquilito le puso mayor tranquilidad al resultado.
San Carlos supo cómo sacarse de encima a un rival tibio, que no encontró respuestas y se vio superado en casi todas sus líneas.
En el complemento, la Villa siguió haciendo su juego. Rápido en la recuperación y en el traslado y picante arriba. A los 25, otra vez Pablo Miranda estableció la tercera emoción para el Celeste. Todo parecía liquidado con antelación. Sin embargo, después de la media hora, el local sintió el desgaste, se desarticuló y permitió que el Furgón tomara la rienda del partido, al menos por unos minutos. Llegó al descuento a los 31, por intermedio de Isaac Suárez. Y cuando el partido se moría, Soto Da Luz, de penal, acortó la brecha. San Carlos ganó bien, pero con algo de susto.
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