Con el clásico ya a la vista, el Lobo superó una prueba difícil
| 6 de Marzo de 2016 | 01:09

Por ANIBAL GUIDI
ANALISIS
Si el técnico Pedro Troglio, con la llegada de los suspendidos y lesionados, andaba en la búsqueda de un equipo y de una línea de juego, pues anoche, y a despecho del 0-0 ante San Lorenzo, pues se topó con algo de ello.
Fue una lástima que el partido en el Bosque finalizara en cero porque los dos buscaron quebrarse desde el arranque y vaya si dispusieron de chances claras para ello.
Gimnasia y San Lorenzo hicieron los méritos suficientes para romper el cero, pero Bologna y Torrico aparecieron en los momentos justos para que ello no sucediera.
Pero hay que resaltar especialmente que el Lobo tuvo enfrente a un rival calificadísimo, que lo complicó sobremanera en el arranque, pero que en base a entrega y actitud supo salir de ese brete y hasta en varios pasajes lo complicó al Ciclón.
Gimnasia superó entonces con un aprobado un examen dificilísimo (la visita cuenta con mucha riqueza individual y un planteo de juego de neto corte ofensivo) y estuvo muy cerca de doblegarlo. Se lo impidió un cuestionado fallo del árbitro Fernando Espinoza, que le anuló a Tony Medina un gol de cabeza en el primer tiempo (centro de Noble desde la izquierda), por un supuesto empujón del delantero (había relevado tempranamente al lesionado Castillón) a su cancerbero de turno, y también el árbitro lo perjudicó al no advertir una mano de Juan Mercier -en su primer partido en este año- que había sido dentro del área, en la segunda parte.
Tras superar esa presión asfixiante de los azulgranas, que sostuvieron muy bien los centrales y el arquero Bologna (en forma notable le frustró una chance de gol a Barrientos), que realmente lo habían llenado de dudas ya que no podía hacerse de la pelota, de a poco pudo salir de ese atolladero con mucho despliegue y temperamento.
El Lobo le pudo quitar entonces la pelota y se adelantó en la cancha. Y a la visita no le quedó otra que retroceder. La taba entonces se dio vuelta y el dominado pasó a ser el dominador. Y Gimnasia empezó a darle trabajo a Torrico. Hubo un gol anulado a Medina por empujar a Mas. Un penal no cobrado (hubo mano de Mercier en el área, aunque difícil de ver para el juez) y las emociones eran moneda corriente porque, en cada réplica, el Ciclón también asustaba, pero la defensa local estuvo muy bien a la altura de las circunstancias.
La historia se modificó sustancialmente en la segunda mitad. Gimnasia siguió dominando, empujando y moviendo la pelota. El ímpetu de Gimnasia provocaron que el DT Guede comenzara a mover el banco. Fue así que surgió una reacción de San Lorenzo sobre el final y otra vez el que debió laburar fue Bologna.
Ninguna perdió, pero San Lorenzo es el que hizo peor negocio teniendo en cuenta su aspiración al primer puesto. El Lobo, sin tiempo de lamentos, ya piensa en el clásico que viene contra Estudiantes.
Pero hay que detenerse un poco en lo que fue anoche el equipo de Troglio en el Bosque. De dejar muchísimas dudas en los primeros 20’ del partido, en donde solamente veía pasar la pelota y soportó las embestidas del rival bien cerrado en el fondo, pasó a ser dominador de las acciones con una predisposición elogiable. El gran trabajo de Rinaudo en el medio, cortando y jugando, se complementó con un Noble que partido a partido demuestra sus notables condiciones de manejo, verticalidad y precisión, y con un Bou incisivo y perseverante, le dieron otro perfil al equipo que se apoyó mucho en la gente del fondo, que estuvo a la altura, y que con el aporte de Medina terminó ganando en velocidad y peso ofensivo. Si Troglio buscaba un equipo titular, pues se pudo haber topado anoche con él. Y San Lorenzo no sacó ventaja en ese arranque auspicioso y luego realmente no pudo. No pudo encontrar su mejor juego, no pudo marcar, no pudo entonces ganarle a Gimnasia y tampoco pudo subirse a la cima de la Zona 1.
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