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HÁBITOS DE CULTURA

Las mujeres leen más y consumen más obras teatrales que los varones

Si bien ellas encabezan las cifras oficiales de consumos culturales -salvo en el caso de los videojuegos- ellos son mayoría en los lugares de poder y a la hora de tomar decisiones

Las mujeres leen más y consumen más obras teatrales que los varones

En tiempos donde las temáticas de género están sobre la mesa y son las mujeres quienes tomaron la responsabilidad de visibilizar un sinfín de situaciones injustas, desiguales y muchas veces horrorosas, un trabajo reciente vino a revelar que el consumo cultural en nuestro país está ampliamente dominado por ellas pero, sin embargo, no son ellas quienes toman las decisiones en ese ámbito ni tampoco las que tienen más empleo dentro del sector cultural.

Si bien los niveles de consumo son parecidos entre géneros -sobre todo en la asistencia al cine-, el análisis revela como diferencia significativa que las mujeres representan el 60% de la población lectora; también van más al teatro y participan de talleres artísticos, en tanto que los varones marcan una distancia en cuanto al consumo de videojuegos. Así, al menos, lo asegura el informe presentado en los últimos días por el secretario de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto, y la directora de la Oficina Regional de Ciencias de la Unesco para América Latina y El Caribe, Lidia Brito, en un encuentro que tuvo lugar en la Casa Victoria Ocampo.

“La participación de las mujeres a nivel mundial en las industrias creativas es bastante baja y no tiene que ver con que no estén capacitadas”

Lidia Brito
Directora de la Oficina Regional de Ciencias de la UNESCO

 

“La cuestión de género -sostuvieron en la presentación- ya no es de minorías, ni de un grupo de militantes, sino que es una demanda social generalizada que desde el Estado no se puede negar”.

Como se dijo, ellas ocupan un porcentaje minoritario tanto en los cargos dirigenciales y de gestión cultural –representan el 25%-, así como en los cargos docentes y de coordinación -un 35% del total-, pese a que son quienes permiten que siga girando la rueda de la cultura a través de la compra de libros y la asistencia a espectáculos precisamente culturales.

Según las estadísticas oficiales, el 60% del total de lectores de libros del país son mujeres; también ellas lideran la participación en las bibliotecas populares –representan el 73%- y son además quienes más leen revistas –abarcan el 66,9% del total de lectores-.

Otro dato que revela el estudio es que las mujeres también son mayoría dentro del público que asiste a los teatros -el 62% y el que va a los cines –el 56% del total de espectadores a nivel nacional-. En cambio, ellas parecerían estar mayoritariamente excluidas de algunos rubros, como la participación en recitales, debido a que ganan un 40% menos que los hombres.

Eso sí, hay otros rubros dominado por los hombres, en lo relativo al consumo de programas deportivos –ellos representan el 88%- y en otra categoría al menos discutible en lo que se consideran los consumos culturales clásicos: están a la cabeza del uso de videojuegos -65,5%-. (¿O habrá sido incluida para que en el balance final el consumo entre ellas y ellos resulte equiparable?). “Sin bien ellas participan en organizaciones comunitarias y culturales ocupan menos lugares jerárquicos”, reconoce el informe. El nivel de empleo en industrias y profesiones culturales también las perjudica: representan el 42% del sector.

En relación a los ingresos en esta área: ellos corren con un 28% de ventaja en lo relativo a los sueldos, es decir ganan casi un 30% más (mientras que en el sector no cultural esa diferencia es de 23% en desmedro de ellas). Quizás eso explique que el 63% de quienes no asistieron a recitales por falta de dinero hayan sido mujeres. El 81% de ellas tampoco pudo asistir a espectáculos musicales “porque tiene hijos pequeños”.

Esta otra grieta –la inequidad que afecta a las mujeres y sigue beneficiando a los hombres- debería escandalizarnos en igual medida, si se comparte un ideal de igualdad de derechos y oportunidades para ambos géneros.

 

Madres
Un dato de consumo significativo surge de la no asistencia a recitales. Cuando la principal causa es económica, de diez personas que deciden no ir seis son mujeres; y si el motivo es familiar, ocho son mujeres, quienes argumentan como causa el cuidado de “hijos pequeños”.

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