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La deuda del tren

A meses de retomar el servicio de transporte público más importante de la zona Norte, las frecuencias no mejoraron y faltan arreglos en algunas estaciones

El tren llegó a la estación de Pereyra después de largos reclamos de vecinos y conflicto con la UOCRA de por medio

La estación de City Bell, quizá la única que quedó con la obra completa

El servicio con nuevos trenes aún no mejoró sus frecuencias

Los pasajeros disfrutan de mayores comodidades / web

Este suplemento especial se distribuye en forma gratuita acompañando la edición de los viernes del diario EL DIA que se vende en M.B. Gonnet, City Bell, Arturo Seguí, Gorina, Hernández, Villa Elisa. Redacción General: Diagonal 80 Nº 815/21 Tel.: 425-0101

Cuatro meses después que el resto del ramal ferroviario que integra, y dejando atrás una serie de conflictos judiciales, sindicales y vecinales que tuvieron amplia resonancia, la estación de Pereyra volvió ayer a recibir trenes de pasajeros.

Las obras pendientes en el recientemente electrificado ramal ferroviario entre nuestra Región permanecen muy demoradas y apenas con promesas de reactivación para mediados de este año, según aseguraron las autoridades nacionales.

En octubre pasado, tras un prolongado parate, el ministerio de Transporte nacional retomó las obras de remodelación y adecuación de andenes en la parada que se sitúa entre Villa Elisa y Guillermo Hudson, y es uno de los portales del espacio verde más relevante del Gran Buenos Aires.

Hasta ahora, los convoyes eléctricos pasaron por allí sin detenerse y a baja velocidad, por precaución. Pero hace pocos días comenzaron a levantar y dejar pasajeros en ambos sentidos de circulación.

La estación, de corte británico clásico, fue creada a fines del siglo XIX en tierras de la estancia San Juan, como parte del ramal Buenos Aires-Punta Lara-Ensenada. Desde allí se tendió el empalme a La Plata. Su playa de maniobras, actualmente con sectores usurpados, da cuenta de esta historia.

A metros de las vías se encuentra el Instituto María Teresa, establecimiento educativo casi centenario que cuenta con una matrícula de 1.200 estudiantes de todos los niveles. Las obras para habilitar la estación habían quedado truncas a fines de marzo de 2017, como consecuencia de la irrupción de la UOCRA platense en el obrador de la firma adjudicataria del proyecto.

OBRAS PENDIENTES

Las obras pendientes en el recientemente electrificado ramal ferroviario entre nuestra Región permanecen muy demoradas y apenas con promesas de reactivación para mediados de este año, según aseguraron las autoridades nacionales.

Los trabajos sin concluir incluyen arreglos en las estaciones de Ringuelet, Gonnet y La Plata, la habilitación de la parada de Ringuelet y el paso bajo nivel de 1 y 32 (ver aparte).

A fines de abril de 2017 el tren volvió a las estaciones de City Bell y Villa Elisa y el 18 de octubre pasado llegó el primer convoy eléctrico de origen chino a La Plata.

Al entusiasmo inicial de los usuarios por un futuro inmediato de comunicaciones veloces y fluidas con la cabecera ferroviaria de plaza Constitución le siguió una discreta sensación de alivio por el final de la etapa de los micros sustitutos y sus engorrosos transbordos. Y actualmente, entre obras en “stand-by”, andenes provisorios, frecuencias de media hora y velocidades moderadas, los pasajeros se empiezan a preguntar si no están igual -o peor- que antes.

Hasta ahora, los convoyes eléctricos pasaron por allí sin detenerse y a baja velocidad

Además de la indispensable elevación de los andenes, dado que los nuevos vagones no cuentan con escalerillas, la remodelación de las paradas incluye la colocación de asientos, refugios, accesos para personas con movilidad reducida, cestos y cartelería con información al pasajero.

“Hace varios meses que volvió el servicio, pero la parada de Ringuelet sigue sin horarios ni boletería abierta”, dijo José Galloso, vecino de Ringuelet.

“En la estación de Gonnet, si venís del lado de Villa Castells tenés que dar un rodeo largo y peligroso para sacar boleto”, explicó Víctor De María, vecino de Gonnet.

Como la grilla de frecuencias y velocidades es similar a la que caducó en septiembre de 2015 y las comodidades que las paradas ofrecen a los usuarios -exceptuando la de City Bell- son las mismas o menores que hace dos años atrás, dado que muchas todavía están funcionando con plataformas temporarias, sin techos ni boleterías, los beneficios por ahora son selectivos.

Si bien recién desde la semana pasada los trenes volvieron a parar en la estación del Parque Pereyra, adjudicadas a fines de 2016, con seis meses de plazo de ejecución estipulados en los pliegos licitatorios, las estaciones están entre los ítems más demorados. La más notoria es La Plata, pero en total son diez más: Avellaneda, Sarandí, Villa Domínico, Wilde, Bernal, Don Bosco, Berazategui, Quilmes, Ezpeleta y Plátanos.

Hace varios meses que volvió el servicio, pero la parada de Ringuelet sigue sin horarios ni boletería abierta”

José Galloso
Vecino de Ringuelet

 

En Transporte de la Nación, que gestiona el plan de electrificación, licita y controla las obras, esperan que “todas las estaciones, que cuentan con diferentes plazos de ejecución”, estén “finalizadas en su totalidad para mediados de año”.

El servicio de trenes entre Constitución y La Plata se interrumpió, para permitir el avance de la electrificación, en septiembre de 2015, cuando corría cada 25 minutos y tenía tres servicios rápidos que llegaban en apenas 55; a fines de abril pasado llegó hasta City Bell y Villa Elisa, alternativamente, por lo que entre esas localidades y la cabecera de 1 y 44 se viajó un tiempo en micros rentados por la cartera de Transporte.

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