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Lo usa para transportar la silla de ruedas

La emotiva historia de superación que viaja en un sidecar “made in La Plata”

Claudio Bologna tiene una discapacidad motriz y utiliza el vehículo que le hizo un amigo para llegar a su trabajo en el Argentino

La emotiva historia de superación que viaja en un sidecar “made in La Plata”

Claudio Bologna traslada todos los días su silla de ruedas en un sidecar / sebastián casali

MÓNICA PÉREZ
mperez@eldia.com

La circulación de un sidecar por las calles platenses siempre es algo que llama la atención y que remite a la década de los 50 cuando era mas usual encontrarlo en las filas policiales. Lejos de las excentricidades, para Claudio Marcelo Bologna - 52 - ese medio de transporte se convirtió en el vehículo ideal para transportar su silla de ruedas y llegar cada mañana al Teatro Argentino, donde trabaja desde hace tres años. “Un amigo me insistía en que me iba a desplazar mucho mejor en la moto y fue el que se lanzó a hacerlo, la verdad es que me vino muy bien para trasladarme desde mi casa en Melchor Romero”, cuenta eufórico.

La limitación motriz es algo con lo que Claudio se tuvo que enfrentar hace 15 años cuando se desplomó de un árbol que estaba podando para ganarse unos pesos. La caída le causó una lesión en la columna y provocó la parálisis de sus piernas; para poder rehabilitarse pasó meses y meses internado en el Hospital Gutiérrez, primero, y luego en el Hospital Rossi, donde lo atendieron especialistas en lesiones medulares.

Sin embargo, la piña que le asestó la vida lejos de noquearlo, lo despertó: “todo pasa por algo, yo vivía perdido por la droga y el alcohol, a raíz de eso tuve problemas hasta con mi familia; pero después del accidente mi fe en Dios me ayudó a recuperarme, puedo decir que volví a vivir, dejé esos vicios, terminé la primaria en el hospital, aprendí un oficio y hasta volví a vincularme con mis hijos de otra manera”.

El nuevo Claudio volvió a la casa de sus padres para seguir su tratamiento y también pensó que tendría que aprender un oficio para ganarse la vida, en la escuela canossiana de Los Hornos se capacitó en el área de marroquinería y comenzó a hacer estuches para termos, cofres, cinturones y carteras.

Sus ganas de salir a la vida fueron irrefrenables y eso lo llevó a golpear puertas en todas las dependencias de gobierno que pensó podían llegar a tomarlo. Eso incluyó al Teatro Argentino donde trabajaron su padre y su hermano.

“Durante 8 años vine todas las semanas hasta que hace tres me tomaron para la sección de zapatería, acá terminé de aprender a armar calzados y soy un agradecido de la vida, tengo mi sueldo, IOMA, compañeros que me apoyan y un trabajo que me gusta”, asegura.

Al principio se manejó desde su hogar al teatro en una bicicleta con pedales adaptados a sus manos, pero Jorge Lanza, un vecino al que Claudio dice querer como a un hermano, siempre lo encaraba con la idea fija de que se comprara una moto que él le armaría un sidecar para transportar la silla de ruedas.

“La verdad es que con la bicicleta yo hacía mucho ejercicio, pero esto me cambio la vida, ya tengo 52 años y me canso mas; la gente cuando me ve en la calle se vuelve loca, le llama mucho la atención y yo creo que mas allá de eso, es algo que le vendría muy bien a quienes tienen problemas como yo”, agrega y aclara que la conducción de ese vehículo requiere entrenamiento para no tener problemas con el equilibrio.

La inversión que tuvo que hacer estuvo a su alcance, la moto le costó unos 15 mil pesos y los materiales para fabricar esa especie de vistoso acoplado, unos 5 mil pesos. La mano de obra fue un regalo de su amigo que solo le sugirió como retribución compartir un buen asado.

“Siempre quise recuperar mi autonomía, ni bien me dieron el alta del hospital me pasaba las tardes subiendo y bajando de mi Fiat 128 para ejercitar los brazos, cuando vi esta moto supe que no me iba a costar nada, subir y bajar de ella”, afirma y remarca que no tiene razones para quejarse, tiene un hogar, familia, bienestar y un trabajo.

Ong Acceso ya
El próximo 20 de julio la Ong “Acceso ya” lanza la sede de la entidad que estará frente a la Plaza Belgrano de City Bell. Como se sabe, el grupo trabaja para derribar las vallas que imposibilitan la autonomía de las personas con discapacidad por las calles y veredas de la Ciudad.

 

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