En el centro

Un estudiante colombiano dejó solo su departamento y le robaron hasta el alquiler

El escruche ocurrió en un edificio de 45 entre 5 y 6, cuando el joven fue a visitar a unos amigos en la Ciudad de Buenos Aires

| Publicado en Edición Impresa

Un estudiante colombiano de 29 años, que cursa el primer año en la facultad de Veterinaria de la Universidad Nacional de La Plata, se fue en la noche del domingo de su departamento cercano a Plaza Italia para encontrarse con amigos que viven en capital federal.

Luego de haber compartido con ellos una salida, regresó el lunes a la noche a su departamento del 3º B de un edificio de 45 entre 5 y 6, que alquila desde mayo de este año, sin imaginar lo que iba a pasar entonces.

A las 9 de la noche, llave en mano, se enfrentó a una situación inesperada cuando pretendió abrir la puerta.

“Me sorprendí al notar que estaba forzada y sin el seguro puesto”, contó a este diario Jorge Andrés Castro.

Mayor fue su desconcierto una vez que comprobó que, dentro de su placard, ya no estaba una caja con dinero en monedas argentina y colombiana que creyó tener bien oculta entre algunas prendas de vestir.

“FUERON DIRECTO A ESE LUGAR”

Ayer, Jorge todavía no salía de su asombro por el robo sufrido en su ausencia.

Y lo explicó así: “Es que fueron directo al lugar donde yo había tratado de esconder la caja, en la que tenía 13.000 pesos argentinos y 35.000 pesos colombianos”, que equivalen a 500 pesos argentinos, detalló.

Es muy curioso lo que pasó. Parece que los ladrones sabían en qué lugar tenía guardado el dinero”
Jorge Andrés Castro (29) Estudiante de Veterinaria

Por eso, insistió, el escruche en el inmueble le resulta “muy curioso”, sobre todo porque “en el mismo placard casi no tocaron nada, lo mismo que en el resto del departamento”.

Este estudiante colombiano no se cansaba de lamentar que “contaba con la plata que me robaron para pagar el alquiler del departamento. Ya avisé a mis padres en Colombia de lo sucedido y ahora espero que puedan girarme dinero para cumplir con ese compromiso y para otros gastos”.

Parado en el palier del edificio, el joven agregó: “Ahora espero a la dueña del departamento, para que me cambie la puerta dañada por otra más segura”.