Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
“Me incomunicaron, empujaron y retuvieron en un Tribunal para que firmara un acta”

La profesional que acusó a funcionarios del fuero laboral contó el episodio. “Esto es la corporación judicial”, dijo su abogado

23 de Octubre de 2019 | 02:18
Edición impresa

Michelle Orleans se recibió hace poco más de un año de abogada y hace seis meses el estudio en el que trabaja junto a otros dos colegas, empezó a intervenir como patrocinante en un litigio laboral. El caso recayó en el Tribunal Laboral Nº 4 y en ese lapso el equipo de abogados denunció irregularidades procesales de parte de los funcionarios judiciales.

La presentación más importante tuvo lugar en los primeros días de octubre, cuando plantearon la revocatoria “por una serie de anomalías judiciales”, explicaron a este diario.

Una semana más tarde, Orleans volvió a presentarse y, poco menos de una hora más tarde, salió de las oficinas llorando. Al día siguiente acusó a un auxiliar letrado y a dos secretarias de aquel juzgado por “secuestro coactivo, privación ilegítima de la libertad, violación a la ley de protección integral de la mujer por violencia institucional y afectación de la libertad ambulatoria, psíquica y de autodeterminación”, tal como informó este diario en su edición de ayer. Ahora, es la propia Michelle y el abogado que la patrocina quienes cuentan la historia en primera persona.

“En 20 años de abogado penalista, nunca vi un caso similar. Es insólito lo que pasó, caemos siempre en lo que es familia judicial, la corporación. Tienen el monopolio de la Justicia, se manejan con una arbitrariedad manifiesta, se creen que son los dueños de la Ley y que pueden hacer lo que quieran con una cierta impunidad”, le dijo Leandro Baliotte, representante de Orleans, a EL DIA.

La propia joven explicó que el 15 de octubre pasado, en una de las dependencias del edificio que funciona en 13 y 48, “me querían hacer firmar algo en contra de mi voluntad, me retuvieron y me incomunicaron durante cuarenta minutos. Es un delito lo que hicieron”, resaltó.

“NO PODÍA CREER LO QUE PASABA”

Michelle no tiene dudas. Para ella, lo que vivió fue una suerte de “respuesta o represalia que dieron en conjunto a lo que nosotros hacíamos por vía legal”, confió.

El episodio comenzó cuando la abogada se acercó al Tribunal para “chequear el expediente” del caso que lleva junto a su equipo. En ese contexto, conforme su testimonio, se acercó un funcionario del lugar, le arrebató el libro de notas de las manos y la “increpó en público”.

Era la primera vez que iba sola, pero “nunca tuve problemas, este tipo me empezó a gritar delante de mis colegas”, agregó. Luego “me llevó al interior del juzgado, pasando por delante del tribunal donde se llevaba a cabo una audiencia. Los jueces que estaban ahí vieron cómo me denigraba y no hicieron nada”, afirmó.

Una vez arribaron a ese despacho, “me dijo que lo esperara. Volvió y me ordenó firmar un acta, del cual yo no conocí nunca su contenido, para dejarme ir. Hasta que vino una de las secretarias y la situación empeoró”, manifestó Orleans.

“Es insólito lo que pasó, caemos siempre en lo mismo, la familia judicial, la corporación. Se creen los dueños de la Ley”

Leandro Baliotte, Abogado penalista

 

Conforme su relato, la mujer le repitió la orden y le prohibió utilizar el teléfono ni bien observó que la letrada marcaba para llamar a sus socios y explicarles lo que estaba pasando.

En un momento, “la secretaria se retiró de la sala y antes de salir” instó al auxiliar a cerrarle el paso a Michelle “si me quería ir”, indicó. “El hombre, que además es grandote, me impidió irme y hasta llegó a empujarme más de una vez”, aseveró la denunciante.

“Hice todo el esfuerzo para no llorar. Intenté filmar la situación, pero me fue imposible. Debe haber más de 10 llamados con mi socio de 15 segundos de duración, porque cada vez que nos poníamos en contacto me obligaron a cortar”, continuó.

El tiempo pasaba y “yo no podía creer que una mujer me estuviera haciendo esto. Le llegué a preguntar si estaba siendo detenida” expresó.

El Tribunal estaba “lleno de personas y ninguno de los jueces atinó a reaccionar”, consignó.

Finalmente, esquivando al sujeto y a la otra mujer, que se sumaría más tarde, consiguió “escapar” del inmueble. Apenas salió del edificio, Michelle se dirigió a la sede del Colegio de Abogados. Allí, “me hicieron sentar, me contuvieron y hasta cancelaron una reunión para explicarme cómo debía proceder”, destacó.

“Hay antecedentes”

“Nosotros vamos a volver a conversar con el Colegio de Abogados y con la Comisión de Género para que trate el tema”, informó Baliotte, sin pasar por alto que “todo esto ocurrió en el seno de un juzgado laboral, donde deberían regir todas las leyes constitucionales y la dejaron en un estado de indefensión terrible. Este mismo Tribunal ha maltratado a letrados, les ha faltado el respeto en plena audiencia, tienen una serie de denuncias pero nunca de tamaña gravedad”.

“Hubo contacto físico para retenerla, intentaron amedrentarla todo el tiempo. Nosotros vamos a ir hasta las últimas consecuencias”, añadió.

En tanto, Orleans aseguró que desde esa jornada ya no concurre sin acompañantes al Tribunal Laboral N° 4. “Yo no quiero ir más sola ahí, ahora me acompaña siempre uno de mis socios”, cerró.

La causa recayó en la UFI N° 5, a cargo del fiscal Juan Mennucci.

+ Comentarios

Debe iniciar sesión para continuar

Si llegaste hasta acá es porque valorás nuestras noticias. Defendé la información y formá parte de nuestra comunidad.
Suscribite a uno de nuestros planes digitales.

cargando...

¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla