Preventiva por ensañamiento y alevosía en un crimen de odio

Edición Impresa

Tomás Cerletti, el herrero y soldador de 22 años que fue detenido el 26 de octubre por el crimen de Walter Chirino seguirá tras las rejas, por lo menos, hasta el juicio oral. Y, considerando la carátula por la que le dictaron la prisión preventiva, todo indica que recibirá perpetua. La jueza Marcela Garmendia resolvió ayer esa medida a pedido del fiscal Marcelo Romero, aunque agravó la imputación. Los cargos iniciales eran “homicidio calificado por alevosía y ensañamiento” y la jueza le agregó el agravante de odio al género u orientación sexual. Esto es porque entre las pruebas destaca la declaración de un testigo que asegura haber escuchado a Cerletti admitir: “Le clavé un cuchillazo al tipo porque me dijo que lindo que sos”.

El fiscal dio por acreditado que el acusado cometió el hecho a las 3.45 en 3 entre 41 y 42 “valiéndose de un cuchillo con el cual infringió numerosas puñaladas en zonas vitales” de Chirino, “propinándole a su vez puntapiés en las mismas regiones mientras la víctima se encontraba en pleno estado de indefensión y sin posibilidad alguna de oponer resistencia”. Tomó como pruebas las prendas y el cuchillo secuestrados en la casa del imputado, además de la filmación de cámaras de seguridad de la cuadra.

 

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE