Ypf, escenario de una pelea cada vez más violenta

Interna gremial y pelea por el negocio, detrás de un conflicto que lleva un mes

Ayer hubo otra jornada de enfrentamientos, balas de goma, heridos y detenidos frente a la destilería de YPF. Los Medina, la disputa contra la intervención del gremio y las advertencias de que no habrá “paz en las calles”.

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Cuando a las 05.30 de ayer se abrió la Puerta 4 de la destilería de YPF, que da sobre el Camino Vergara, la tensión ya se sentía en el aire. Decenas de efectivos de Infantería, de Caballería y de la Bonaerense custodiaban la zona, preparados para lo que apenas un rato más tarde se hizo realidad.

Para las 6, unos 300 trabajadores habían logrado entrar al obrador que la empresa constructora AESA tiene dentro de la planta de YPF. Pero entonces, un grupo de obreros de la facción de la Uocra que reponde a Brian Medina (nieto del detenido Juan Pablo “Pata” Medina) irrumpió en escena e intentó, con violencia, impedir el ingreso del resto de los trabajadores.

Lo que siguió fue una escena que en el último mes ya se convirtió en habitual para los vecinos de la zona: choque entre manifestantes y la Policía, con disparos de balas de goma y piedrazos. Ayer, se sumaron bombas molotov. Al final, hubo cuatro detenidos (más un aprehendido cuando fue atenderse al Hospìtal Cestino con una herida de bala de goma) y varios vecinos que debieron atenderse por el efecto de los gases lacrimógenos.

A poco menos de un mes del primer enfrentamiento frente a la destilería de YPF, el conflicto que involucra a la empresa AESA, a la intervención de la Uocra local y a los sectores que responden a la familia Medina suma espisodios de violencia y amenaza con extenderse en el tiempo.

Por ahora, la intervención del Ministerio de Trabajo de la Provincia para intentar encausar el conflicto que se originó con el reclamo de un sector de trabajadores, no ha dado resultados.

Desde el gobierno bonaerense y la cartera que conduce Marcelo Villegas creen que los conflictos no devienen por un problema laboral, sino por una lucha gremial interna que se retrotrae a los primeros meses tras la detención de Juan Pablo “Pata” Medina, hace dos años, en septiembre de 2017.

En ese momento, la conducción nacional de Uocra, en manos de Gerardo Martínez, dispuso una intervención, para la que designó a Carlos Vergara, que inició una tarea de normalización.

La seccional La Plata, según la acusación que llevó al sindicalista y a buena parte de su familia a la cárcel, funcionaba como un coto de negocios de Medina que lideraba una asociación ilícita para apretar empresarios de la construcción y lavar dinero.

Sin embargo, y pese a que sobre “Pata” pesaban numerosas denuncias, la conducción nacional de la Uocra, es decir, Gerardo Martínez, nunca interfirió en el accionar de Medina, que controló la regional de La Plata, Berisso y Ensenada durante 20 años.

Desde su desembarco en La Plata, Vergara viene denunciando presiones de diversos sectores que responden a Medina y que comenzaron a formar desde hace algún tiempo una especie de “sindicato en las sombras”, que negocia con diversas empresas y constructoras para lograr ubicar su gente en los obradores, entre otras exigencias.

“Hay una mafia que dejó engendrada la familia Medina y que no se termina”, dijo Vergara en diálogo con EL DIA.

contratos y negocios

Luego de una violenta interna entre sectores de la familia Medina, el que aparece al frente de este nuevo foco de conflicto callejero es Brian Medina, nieto de Juan Pablo e hijo de Any Medina.

Muy cercano al hijo mayor del “Pata”, su tío Cristian “Puly”, Brian Medina viene encabezando asambleas y actos con trabajadores y afiliados de Uocra que respondían a su abuelo.

Ya con la interna familiar saldada, Brian Medina se puso al frente del conflicto que se inició hace un mes en la destilería de YPF con trabajadores contratados por la empresa AESA.

Montado sobre un reclamo salarial, un sector de trabajadores que responden a Brian es el que viene generando incidentes con violentos enfrentamientos para reclamar que se vuelva a contratar a los despedidos y suspendidos. “Lo que en realidad busca es erosionar el poder de la intervención y enviar un mensaje de que no habrá paz en la calle si no negociancon ellos”, dicen fuentes sindicales.

La pelea es, aseguran quienes siguen de cerca el conflicto, por el mantenimiento de contratos y acuerdos de índole económica que beneficiarían a las diferentes vertientes del grupo Medina.

Eso explicaría que el conflicto haya unido a los diferentes actores de la interna de la familia del “Pata” que hasta hace pocos meses protagonizaban violentas peleas, con heridos y detenidos..

Una de las claves en el mantenimiento de esos acuerdos es el manejo de la bolsa de trabajo, es decir el control de ingreso de trabajadores a la empresa. Manejar esa bolsa es manejar una importante cuota de poder.

En medio de todo, algunas fuentes consideran sospechoso que justo ahora se produzca la liberación de la mujer del “Pata”, Fabiola García. “Quieren introducir un nuevo elemento de conflicto”, dicen.

Algunos ven estas últimas acciones de conflicto callejero en el marco de la expectactiva de un sector ante una posible excarcelación de Medina, quien pemanece detenido desde septiembre de 2017, junto a su hijo Cristian “Puly” Medina.