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Información General |UN TEMA DE PREOCUPACIÓN CENTRAL PARA QUIENES TRABAJAN EN HOSPITALES Y CLÍNICAS
Del aplauso a la agresión: la post pandemia reinstala la violencia contra los profesionales de la salud

Tras el reconocimiento a médicos y enfermeros por su labor contra el Covid, la vuelta a la normalidad los halla nuevamente como blanco de agresiones. Ante el recrudecimiento de casos, lanzan un programa de contención

Del aplauso a la agresión: la post pandemia reinstala la violencia contra los profesionales de la salud
3 de Octubre de 2022 | 03:42
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Aunque apenas pasaron poco más de dos años, los días en que miles de personas salían cada noche a sus balcones a aplaudir la labor de médicos y enfermeros parecen haber quedado muy atrás. Tan pronto como la convivencia con el coronavirus se tornó parte de la cotidianidad, los gritos, insultos y empujones volvieron a emerger; y la post pandemia parece haber terminado de reinstalar la episodios de violencia contra los profesionales de la salud.

Frente al recrudecimiento de episodios, la Agremiación Médica Platense -con el apoyo del Colegio de Médicos, la CICOP, el Sindicato Médico AMRA y el Frente Médico Regional- lanzó días atrás un programa de contención para ofrecerles a los profesionales agredidos asesoramiento legal, atención psicológica y acompañamiento administrativo para evitar que estos hechos de violencia, como sucede en muchos casos, se terminen por naturalizar.

“El Covid puso el foco en la salud. Hubo reconocimiento, luces y cámaras, pero la disminución de casos también bajó la atención y, lentamente, todo volvió a la habitualidad. Comenzamos a registrar agresiones a médicos y enfermeros en centros de testeo; ataques por falta de insumos o la imposibilidad de visitar a seres queridos que atravesaban la enfermedad. Y hoy, en este contexto pos pandémico, los hechos de violencia son más preocupantes aun”, cuentan desde el Instituto de Investigación y Educación en Salud (INSAP), un organismo vinculado a la Agremiación Médica que se ha ocupado de estudiar el fenómeno.

Como muestran su último relevamiento sobre la problemática, las agresiones físicas y psicológicas a las que están expuestos los médicos y médicas constituye para la gran mayoría (el 74%) un tema de preocupación central. El dato no resulta extraño considerando en el subsector público, el más golpeado por el fenómeno, siete de cada diez encuestados reconoció haber sufrido alguna situación de violencia durante su desempeño laboral.

SU CARA MENOS VISIBLE

Si bien las manifestaciones de violencia física de pacientes hacia médicos constituyen la cara más visible del fenómeno por su fuerte repercusión, el estudio de la Agremiación Médica revela que éstas no ocupan ciertamente el primer lugar, sino que son más bien la excepción. Como se desprende de ese trabajo, la forma de violencia más frecuente en el ámbito de la salud es la psicológica, (gritos, maltratos, amenazas e insultos, que representan el 57% de los casos), seguida por la violencia interna entre profesionales (23%) y las agresiones físicas (14%), recién en tercer lugar.

En la gran mayoría de los casos los médicos y médicas no hacen la denuncia ya que eso no les trajo ningún resultado y hasta han naturalizado la violencia. Por eso es fundamental protocolizar el abordaje psicosocial, legal, comunicacional y brindar alternativas de resolución”

Pablo Romero
Presidente de la Agremiación Médica

 

Al analizar el fenómeno por género, los investigadores comprobaron que la violencia afecta más a las mujeres que a los hombres que se desempeñan en el ámbito de la salud. Mientras que el 62% de ellas reconoció haber sufrido violencia en su lugar de trabajo, en el caso de ellos el porcentaje fue cuatro puntos menor.

En cualquier caso, ya se trate de hombres o mujeres, quienes realizan tareas de enfermería conformarían el sector más afectado dentro del equipo de salud. De acuerdo con la investigación, el 31% de ellos/as sufrió alguna agresión física en su lugar de trabajo. Este grupo sería también el más perjudicado por la llamada violencia interna. Como consecuencia de estas circunstancias, los enfermeros y enfermeras son quienes más han migrado de sus espacios laborales en busca de mejores condiciones para trabajar.

De la investigación se desprende también que los médicos residentes- aquellos más jóvenes que están en etapa de formación de posgrado-, son los que más sufren de violencia psicológica en sus trabajos, con un 73% de respuestas positivas sobre los casos relevados.

En relación a las causas habituales que disparan episodios de violencia psicológica, la mayoría de las personas encuestadas aseguró que tienen que ver principalmente al tiempo de espera para la atención (38,7% de los casos) y, en menor medida, con el consumo de sustancias psicoactivas (10%). El estudio marca sin embargo una diferencia significativa en relación a la violencia física, ya que en estos casos el 28,2% de quienes participaron de la encuesta lo relacionó al consumo de drogas y alcohol.

La violencia más común en el ámbito de la salud es la psicológica: gritos, maltratos e insultos

 

Con respecto a los escenarios donde más se producen los episodios de violencia física, la investigación mostró que si bien las guardias, como suele verse, ocupan el primer lugar (ya que el 41,7% de los casos ocurren allí), también las salas de internación (27,2%) y los consultorios (8,7%) son espacios donde se suelen dar. En cuatro de cada diez casos (43,7%) los agresores son los propios pacientes, y en un 29,1%, sus acompañantes; mayoritariamente varones (56%) que tienen entre 18 y 30 años (el 31%), según muestra la investigación.

No es posible abordar la violencia de manera aislada. Resulta imprescindible trabajar de manera mancomunada, comprendiendo que defender la integridad de los médicos es un fin en sí mismo pero cuidar a quienes nos cuidan también es defender la salud”

Gonzalo Hernández
Director ejecutivo del INSAP

 

CONTRA LA NATURALIZACIÓN

El problema es que “en la gran mayoría de los casos los médicos y médicas no hacen la denuncia ya que eso no les trajo ningún resultado y hasta han naturalizado la violencia. Por eso es fundamental protocolizar el abordaje psicosocial, legal, comunicacional y brindar alternativas de resolución de los conflictos, apuntando principalmente a la prevención, sin dejar de lado los hechos en sí mismos”, señala Pablo Romero, el presidente de la AMP.

Con este convencimiento la entidad lanzó días atrás el “Programa de Gestión y Atención de la Violencia contra los Médicos y Médicas”, dependiente de la Secretaría de Promoción y Protección de la Salud del INSAP. La iniciativa, dirigida a médicos y médicas agremiadas de La Plata, una iniciativa que plantea atender la problemática en forma conjunta y de manera integral.

La mayor parte de las agresiones ocurre en las guardias y en las salas de internación

 

“No es posible abordar la violencia de manera aislada. Resulta imprescindible trabajar de manera mancomunada, interinstitucionalmente, comprendiendo que defender la integridad de los médicos y médicas es un fin en sí mismo, pero también es importante entender que cuidar a quienes nos cuidan también es defender la salud”, explica Gonzalo Hernández, el director ejecutivo del INSAP.

El programa, que comenzó a funcionar ayer, cuenta con un número de WhatsApp (+54 9 221 672-2005) a través del cual los profesionales agredidos podrán solicitar asistencia legal, asesoramiento y defensa gremial, acompañamiento administrativo y psicológico. La respuesta prevé además el otorgamiento de un subsidio económico en caso de que el afectado no pueda seguir trabajando.

“Es muy importante el lanzamiento del programa y que sea efectiva su implementación. Para eso es necesario el compromiso de todas las instituciones médicas, pero también del Estado a través de las dependencias competentes”, explican desde la AMP.

El otorgamiento de un subsidio económico en caso de que el profesional no pueda seguir trabajando se enmarca en el hecho de que “la violencia ha sido declarada desde ya hace algunos años por organismos internacionales de la salud, así como también gremiales, como una enfermedad laboral que padecen los profesionales de la salud”, comentaron desde la entidad profesional.

 

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