“Hola Maduro, soy Trump”: charla telefónica y ¿encuentro?

Salió a la luz que el presidente republicano y el dictador venezolano mantuvieron una conversación “secreta” y evaluaron una posible reunión en Estados Unidos

Edición Impresa

Una verdadera bomba diplomática explotó en las últimas horas cuando The New York Times reveló que el presidente estadounidense Donald Trump y el dictador venezolano Nicolás Maduro hablaron por teléfono la semana pasada. La conversación fue breve, directa y, según fuentes citadas por el diario, incluyó la idea de un encuentro cara a cara en Estados Unidos.

La Casa Blanca no quiso confirmar ni desmentir nada. Caracas tampoco. Y el silencio encendió aún más las alarmas.

Para sumar dramatismo, el senador Marco Rubio —uno de los mayores detractores de Maduro en Washington— habría participado también en la llamada. Un dato que vuelve todo más extraño y explosivo.

EE UU despliega su poder militar mientras suenan los teléfonos

La revelación llega justo cuando Washington realiza un despliegue militar masivo en el Caribe: operaciones aéreas, helicópteros, patrullajes y el mayor portaaviones del mundo, el USS Gerard Ford, navegando en la región.

El gobierno de Trump asegura que su objetivo es frenar el tráfico de drogas desde Venezuela. Caracas insiste en que se trata de un intento de cambio de régimen encubierto.

Desde septiembre, fuerzas estadounidenses habrían matado al menos 83 personas en más de 20 ataques contra supuestas “narcolanchas” en el Caribe y el Pacífico. Hasta ahora, Washington no presentó pruebas de que esas embarcaciones transportaran drogas.

En ese contexto, la frase de Trump encendió todas las alarmas: “Empezaremos a frenarlos por tierra. Muy pronto”. Las tensiones, ya altísimas, se dispararon.

El fantasma del Cartel de los Soles

La conversación entre ambos líderes habría ocurrido antes del 24 de noviembre, día clave: la entrada en vigencia de la designación del Cartel de los Soles como organización terrorista por parte de Estados Unidos.

Según Washington, este cartel —supuestamente liderado por Maduro y su cúpula— sería responsable de “violencia terrorista” y del envío de drogas a Estados Unidos y Europa, junto a grupos como el Tren de Aragua y el Cártel de Sinaloa.

La llamada previa al anuncio agrega un ingrediente misterioso: ¿Fue un intento de advertencia? ¿Una negociación? ¿Un último puente antes de una escalada mayor?

Ofertas petroleras y propuestas de exilio

No es la primera vez que se filtran conversaciones entre Caracas y Washington. Las últimas semanas estuvieron llenas de versiones: El NYT reveló que Maduro habría ofrecido a Estados Unidos participación en los campos petroleros de Venezuela a cambio de garantías para mantenerse en el poder.

El Miami Herald informó que Delcy Rodríguez y su hermano Jorge, con mediación de Qatar, hicieron dos propuestas increíbles a Washington:

1) Propuesta de abril: Maduro renuncia. Permanece “protegido” en Venezuela. Delcy Rodríguez asume la presidencia.

2) Propuesta de septiembre: Delcy Rodríguez y el general retirado Miguel Rodríguez Torres encabezan un gobierno de transición. Maduro se exilia en Turquía o Qatar.

La Casa Blanca habría rechazado ambas ofertas. Pero el simple hecho de que existieran demuestra que el tablero político se mueve detrás de telones muy pesados.

El Caribe: un tablero donde todo se calienta

Mientras se filtran negociaciones y ofertas, el Caribe vive un clima casi de preconflicto. El secretario de Guerra estadounidense, Peter Hegseth, se reunió con el presidente dominicano para coordinar acciones “en la lucha contra el narcotráfico”. El jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, se encontró con la primera ministra de Trinidad y Tobago. Y Estados Unidos realizó demostraciones de ataque con bombarderos B-52H sobre el Mar Caribe, en plena operación “Lanza del Sur”.

Todo forma parte de una narrativa clara: Washington está enviando un mensaje directo, contundente y sin rodeos. ¿Negocian en secreto o se acerca una confrontación histórica?

La pregunta que se repite en todos los círculos diplomáticos es simple pero inquietante: ¿Trump y Maduro están sentando las bases de un acuerdo… o estamos viendo el comienzo de una escalada que puede cambiar la región?

Lo cierto es que ese “Hola Maduro, soy Trump” no pasó desapercibido. Y puede ser apenas el primer capítulo de una trama que recién empieza.

 

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE