El PJ ve una oportunidad, el impacto del escándalo y la revancha que espera Milei
Edición Impresa | 31 de Agosto de 2025 | 03:01

En el peronismo se respira un optimismo moderado. A tono, quizás, con lo que presume que el Gobierno nacional difícilmente pueda evitar: el impacto que tendría sobre una porción de su electorado los presuntos hechos de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad.
Ese clima, si bien lejos de ser festivo, muestra a Fuerza Patria con otro talante a una semana de las elecciones bonaerenses de septiembre. Incluso, al punto de permitirse exhibir la formalidad de una unidad atada con alambre.
En la Gobernación suponen que la sombra que envuelve al gobierno de Javier Milei por estas horas se proyectará por varios días más. Los suficientes, creen, para que una de las banderas que levantó el Presidente para acceder al poder, tal cual es la lucha contra la corrupción, llegue a la cita del domingo que viene un tanto magullada.
No obstante, nadie en el peronismo aguarda un trasvasamiento de votos, que aquellos que quizás se muestren desencantados no sólo con los hechos que son de dominio público sino con distintas señales económicas que empiezan a no ser favorables al gobierno libertario, vayan a nutrir las alforjas de Fuerza Patria.
La opinión más extendida no sólo en la política sino entre los principales consultores, da cuenta de que esa porción del electorado que apoyó a Milei como una alternativa a la continuidad del kirchnerismo y que ahora se muestra desencantada, podría sumarse a una amplia franja ciudadana que, disconforme con el sistema y sus respuestas, directamente no iría a votar. “Es la porción más lábil del voto que tuvo el Presidente hace casi dos años en el ballotaje, el núcleo duro lo mantendrá”, acotan varios encuestadores.
A priori, el escándalo de los audios estaría golpeando sobre un aspecto adicional, clave en cualquier campaña: el envión final donde un sector importante del electorado define el voto. En Capital Federal, los últimos días de proselitismo fueron clave para el triunfo de Manuel Adorni. En principio, la Libertad Avanza podría estar quedándose sin ese plus en el caso bonaerense.
La Libertad Avanza, pese a todo, decidió mantener el cronograma de fin de campaña previsto en la Provincia. Milei encabezará un acto esta semana en Moreno para ponerle el moño a la actividad proselitista libertaria, pese a los incidentes y agresiones que él mismo sufrió en su fallida incursión por Lomas de Zamora.
Moreno forma parte de la Primera sección electoral donde los libertarios descontaban un triunfo. La diferencia con Fuerza Patria se habría reducido significativamente, se admite en ambos campamentos.
En la Tercera, que agrupa a las comunas del sur del Conurbano, el peronismo aspira a sacar una ventaja que lo ponga a cubierto. “Entre 10 y 15 puntos”, sostienen. Es una sección donde el peso de los intendentes podría ser decisivo: el PJ controla la mayoría de las comunas y, además, varios de los jefes comunales van de candidatos testimoniales.
Hay quienes anticipan que las gestiones municipales y su incidencia tendrán un peso importante en los comicios del 7 de septiembre. Incluso, mucho más que la nacionalización de la campaña que ensayó la Casa Rosada. Habrá que ver si esa estimación se corresponde con el resultado final y si el despliegue peronista -que gobierna 83 de los 135 municipios donde se concentra el 74 por ciento del total del padrón provincial-, termina por imponer condiciones.
Pese a todo, La Libertad Avanza cree que pisará fuerte en algunas secciones del Interior como la Quinta (sudeste), Sexta (sudoeste) y Séptima (centro bonaerense). Aguardaba, antes de que estallara el escándalo por las presuntas coimas, un triunfo en la Primera y un mano a mano en La Plata.
Esas proyecciones habían tentado a dirigentes libertarios a hacer una lectura particular del resultado: poner sobre la mesa que La Libertad Avanza se impondría en más secciones electorales que el peronismo pese a un posible resultado adverso en el recuento final del total de votos de la Provincia tomada como un todo.
Esa estrategia parece haberse desinflado en los últimos días. “La batalla por instalar esa idea, está perdida”, admiten en filas libertarias.
El caso es que el propio Milei reiteró hace algunas horas que el resultado de septiembre será “un piso” para la Libertad Avanza de cara a las generales de octubre en la Provincia. El Presidente podría estar dejando en claro, por si hiciera falta, que a su Gobierno le interesa mucho más la pelea por los diputados nacionales que por los cargos bonaerenses. Un anticipo, además, de que buscará sacarle dramatismo a una eventual derrota en apenas siete días.
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