111 años de Cortázar: más de un siglo del escritor que revolucionó la literatura
Edición Impresa | 31 de Agosto de 2025 | 04:50

PUBLICADA EN 1963
“RAYUELA”, LA NOVELA LATINOAMERICANA QUE CAMBIÓ LAS REGLAS DEL JUEGO
Hace más de sesenta años, Julio Cortázar publicó “Rayuela” y la literatura latinoamericana ya no volvió a ser la misma.
Escrita en París y publicada en 1963, la novela se convirtió en una de las obras centrales del boom latinoamericano, ese movimiento que reunió a nombres como Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes, y que proyectó la literatura en español hacia el mundo.
“Rayuela” es una novela difícil de contar porque, en esencia, es muchas novelas en una.
La historia narra la historia de Horacio Oliveira y su relación con la Maga, pero ese argumento es apenas una excusa para abrir un universo de preguntas, búsquedas y desvíos.
Cortázar, entonces, desafía al lector a decidir cómo leerla: puede seguirla de manera lineal o saltar de un capítulo a otro, como si el libro mismo fuera un tablero de rayuela. Esa libertad hace que la lectura sea una experiencia única, irrepetible en cada persona.
El propio autor la llamó “contranovela”. Era, en su momento, un salto al vacío: abandonar la seguridad de los cuentos fantásticos que lo habían consagrado para ensayar un experimento narrativo sin certezas, atravesado por preguntas sin respuesta.
En “Rayuela” conviven lo filosófico, lo lúdico y lo surrealista, y todo se sostiene en un lenguaje tan innovador como musical. Entre sus particularidades está el glíglico, un idioma inventado por Oliveira y la Maga, íntimo y poético, que solo ellos comprenden.
La obra fue escrita entre 1950 y 1956, durante los primeros años de Cortázar en París, una época que él mismo describió como pobre pero feliz. En una carta de 1962 a su editor Francisco Porrúa, confesaba que había invertido cuatro años en esa novela, y que su primera y única lectora fue Aurora Bernárdez, su esposa.
“Rayuela” no solo cuestionó el argumento tradicional: también sacudió las nociones de género, de estilo y de lenguaje. Fue traducida a más de diez idiomas y se convirtió en símbolo de una literatura capaz de romper fronteras. A más de seis décadas de su publicación, sigue siendo un hito ineludible y un libro que, en cada relectura, se transforma.
Editorial: Cátedra
Páginas: 712
Precio: $26.700
64 RELATOS
EL UNIVERSO LÚDICO Y CRÍTICO DE “HISTORIAS DE CRONOPIOS Y DE FAMAS”
En 1962, Julio Cortázar publicó “Historias de cronopios y de famas”, un libro inclasificable que reúne 64 relatos cortos atravesados por la ironía, el absurdo y la poesía. Con un lenguaje claro y, al mismo tiempo, cargado de invención, el autor argentino abrió un territorio literario que desarma lo cotidiano para revelar lo insólito, lo filosófico y lo social que habita detrás de cada gesto mínimo.
La obra está dividida en cuatro secciones. En “Manual de instrucciones”, Cortázar parodia la rutina y ofrece guías delirantes para llorar, subir una escalera o dar cuerda a un reloj. Allí, la repetición de lo cotidiano se convierte en una coreografía absurda, que invita al lector a sonreír y a reflexionar sobre la mecánica de la vida diaria.
En “Ocupaciones raras”, lo familiar se vuelve extraño. Una familia excéntrica protagoniza situaciones desmesuradas: cómo actuar en un velorio, cómo perder y reconocer un cabello, o cómo una fobia transmitida por una tía se expande entre parientes. Todo narrado con humor y exageración, pero con la precisión de quien desnuda la teatralidad de los vínculos sociales.
La tercera sección, “Material plástico”, despliega relatos breves donde lo cotidiano se funde con lo fantástico. Desde un espejo en la Isla de Pascua que adelanta o atrasa imágenes, hasta un hombre que vive sin cabeza porque nadie lo enterró tras una huelga. Son piezas que exploran el absurdo y, a la vez, revelan el ingenio de Cortázar para observar lo pequeño con ojos de alquimista literario.
Finalmente, en “Historias de cronopios y de famas”, aparecen tres tipos de criaturas que simbolizan visiones del mundo. Los cronopios: verdes, ingenuos, apasionados y desordenados. Los famas: rígidos, burgueses, exitosos y organizados. Y los esperanzas: simples, rutinarios y conformistas. A través de ellos, Cortázar ironiza sobre el clasismo y los roles sociales, mostrando cómo la alegría, el poder o la resignación moldean nuestras formas de vivir. Al poco tiempo de su publicación, estos personajes se volvieron parte del lenguaje cotidiano, especialmente entre jóvenes que encontraron en ellos un modo lúdico de entender las tensiones sociales y existenciales. Cortázar logró que la literatura sea al mismo tiempo juego y crítica, espejo y distorsión.
Editorial: Alfaguara
Páginas: 136
Precio:$28.999
DE 1951
“BESTIARIO”, EL INICIO DEL UNIVERSO FANTÁSTICO DE LITERATO ARGENTINO
En 1951, la editorial Sudamericana publicó “Bestiario”, el primer libro de cuentos de Julio Cortázar. Ocho relatos que marcaron el debut de un escritor destinado a renovar para siempre la narrativa breve en castellano y que lo consolidaron como uno de los grandes cuentistas argentinos del siglo XX. Desde ese volumen inicial, Cortázar introdujo una forma nueva de entender lo fantástico: no como irrupción espectacular, sino como un desajuste mínimo dentro de lo cotidiano.
El propio autor confesó que aquellos relatos habían sido escritos como una suerte de autoterapia psicoanalítica: “Yo escribí esos cuentos sintiendo síntomas neuróticos que me molestaban”, admitió años después.
Tal vez por eso en cada texto late una inquietud íntima, una amenaza difusa que se cuela entre lo real y lo extraño.
El cuento más célebre de la colección, “Casa tomada”, ha sido leído como alegoría de la Argentina de los años cuarenta, en pleno ascenso del peronismo. Dos hermanos que viven en una casona familiar ven cómo una fuerza inexplicable los expulsa poco a poco de su propio hogar. La historia combina lo político con lo simbólico, y muestra ya la maestría de Cortázar para narrar lo siniestro con la calma de lo doméstico.
En “Bestiario”, los personajes parecen normales, y las situaciones, habituales. Pero lentamente todo se desacomoda: una presencia animal fuera de lugar, un gesto humano insólito, una obsesión que se vuelve insoportable. Lo extraño aparece siempre de forma sutil, casi imperceptible, hasta que el lector se descubre atrapado en una atmósfera equívoca de la que no puede salir. Esa es la magia cortazariana: el deslizamiento imperceptible de lo real hacia lo fantástico.
La amenaza que atraviesa los cuentos puede leerse en clave metafórica o tomarse al pie de la letra, y en ambos casos funciona. Cada relato deja una marca: desconcierto, admiración, incomodidad, entusiasmo.
Como si el autor hubiera querido recordarnos que la realidad no es tan racional como creemos, que bajo su superficie se esconden grietas por donde asoman mundos ocultos.
Editorial:Debolsillo
Páginas: 132
Precio: $21.199
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