Una novela feroz sobre maternidad, deseo y encierro

La obra debut de Ariana Harwicz expone, con una prosa feroz y sin concesiones, una maternidad contingente

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A más de catorce años de su publicación original, Matate, amor continúa siendo uno de los libros más incómodos y potentes de la literatura argentina contemporánea. La primera novela de Ariana Harwicz no buscó nunca agradar ni acomodarse a los moldes narrativos dominantes: irrumpió como una voz áspera, desbordada y sin concesiones, capaz de incomodar al lector desde la primera línea. Lejos de cualquier relato edificante, el libro propone una inmersión cruda en una subjetividad femenina que no encaja en los discursos tradicionales sobre la maternidad, la pareja o la vida doméstica.

La novela se articula a partir del monólogo interior de una mujer sin nombre que vive en el campo junto a su marido y su hijo pequeño. No hay una trama convencional ni una sucesión clara de acontecimientos externos. Todo ocurre en el interior de la narradora, en un flujo de pensamiento donde se mezclan deseo, hastío, violencia, erotismo y una sensación persistente de encierro. La maternidad aparece como una experiencia ambivalente y opresiva, atravesada por impulsos contradictorios que desafían cualquier idealización.

El aislamiento rural funciona como una extensión del estado mental de la protagonista. El paisaje, el silencio y la rutina doméstica refuerzan una sensación de asfixia que se traduce en imágenes abruptas y en un lenguaje poético cargado de tensión. El marido ocupa un lugar casi espectral, como representante de una normalidad que resulta insoportable. Harwicz no explica ni justifica: expone una voz que se permite pensar lo impensable y decir lo que suele quedar fuera del relato socialmente aceptado.

Ese gesto literario es, en gran medida, lo que convirtió a Matate, amor en un texto de referencia. Sin formular una crítica explícita, la novela pone en cuestión los mandatos sobre la maternidad, el deseo femenino y la vida familiar. Lo hace desde una escritura que incomoda y obliga a permanecer dentro de una mente en crisis, sin atajos ni redenciones. La violencia que atraviesa el texto no es solo temática, sino también formal: está en el ritmo, en las imágenes y en la manera de interpelar al lector.

Ariana Harwicz, nacida en Buenos Aires en 1977 y radicada en Francia desde hace años, construyó con esta obra el punto de partida de una trilogía que continuaría con La débil mental y Precoz. Formada en guion, actuación y literatura, su escritura dialoga con tradiciones europeas y se caracteriza por una prosa intensa, concentrada y radical.

Matate, amor
ARIANA HARWICZ
Editorial: Mardulce
Páginas: 160
Precio: $25.000
Ariana Harwicz
Matate, amor

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