En Villa Elisa, el arreglo de una calle dejó un dique

Los residentes en la zona colocaron señalización improvisada para advertir del peligro a conductores y peatones

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Los vecinos de 4 y 46, en Villa Elisa, en pleno casco urbano y a pocas cuadras del centro comercial, ya no saben cómo llamar la atención para que alguien termine con la laguna de la esquina, formada a partir de un arreglo en la calzada que dejó una especie de dique capaz de frenar el escurrimiento de la zona.

Esa acumulación empeora las cosas: el agua rompe el asfalto y se genera un pozo que provoca accidentes con vehículos, ciclistas y peatones.

Para advertir sobre el riesgo, colocaron palets y otros elementos de señalización improvisada sobre la calzada anegada.

Según relatan en la zona, el problema lleva años sin resolverse. En ese lugar se acumula agua de manera permanente como consecuencia de obras deficientes realizadas cuando se asfaltaron las calles en el barrio. Esta situación genera una “laguna artificial” que impide ver el pozo, convirtiendo el cruce en una trampa para quienes circulan por la zona.

Preocupados por la peligrosidad creciente en la esquina, los frentistas realizaron reclamos tanto en la delegación municipal como a través del 147 ( número de atención al vecino), pero aseguran que hasta el momento no obtuvieron respuestas ni soluciones.

“Ya se han roto varios autos y cayeron ciclistas porque está oculto bajo el agua”, explicó Miguel, frentista del área, quien exigió una respuesta rápida al problema.

Los vecinos se quejan por la falta de acción de la delegación municipal (situada a cinco cuadras del lugar).

“Hace un mes hice el reclamo y nada. Son un desastre”, se quejó una frentista. En la misma línea, Federico agregó: “A mí me dijeron que no se encargan de este tipo de tareas. Es una vergüenza”.

Otro episodio reciente refleja la gravedad de la situación: “Un hombre mayor en bicicleta tomó el pozo de lleno y se estrelló contra el asfalto”, relató Alejandra, vecina del lugar.

Ana, vecina de la cuadra, contó que presentó reclamos tras la caída de sus hijos y aseguró que el problema es permanente: “Hice reclamos en varios organismos porque mis hijos se cayeron y veo seguido que otras personas también terminan en el suelo al pasar por la esquina”.

La obra señalada

Roberto, vecino del barrio, atribuyó el pozo a una obra mal ejecutada y señaló que al mejorarse el asfalto de la calle 46 entre 3 y 4 no se respetó la pendiente original. Como consecuencia, el agua se acumula en la esquina y el pavimento se deteriora, generando un pozo que con el tiempo se agranda.

El vecino agregó que los reclamos vienen desde hace años y que, pese a los reiterados pedidos, nunca hubo una respuesta concreta. “Tratamos de traer soluciones, pero algunos escuchan y otros no”, expresó.

 

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