La enseñanza que dejó el fuerte temporal que afectó a Cañuelas

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Fue un temporal feroz de lluvia y viento que el fin de semana pasado se desató sobre la ciudad de Cañuelas, a solo 60 kilómetros de La Plata. Impresionantes ráfagas barrieron las áreas urbanas y rurales del partido. La tormenta provocó voladuras de techos, caída de árboles y dejó caminos obstruidos. Hubo daños en viviendas, comercios y en escuelas de campo. Las autoridades locales, los bomberos y la defensa civil asistida por los propios vecinos debieron desplegar un megaoperativo para ayudar a los habitantes afectados. El fenómeno, que incluyó intensas granizadas y afectaciones serias al sistema eléctrico, había sido advertido por el Servicio Meteorológico Nacional en un alerta previo.

Antes que nada convendría recordar que existen estudios demostrativos de que nuestra región, comprendida por la llanura pampeana, la Mesopotamia y el sur de Brasil, ocupa, luego del medio oeste de los Estados Unidos, el segundo lugar en el mundo por la cantidad de tormentas que sufre cada doce meses.

Está claro, entonces, que resulta esencial la necesidad de contar en los distritos que la conforman con una infraestructura urbanística más eficiente y sustentada en principios que prevean la existencia de distintas estructuras –hidráulica, en especial las de desagües pluviales, eléctrica, caminera y de otros servicios en perfectas condiciones de funcionamiento-, en una situación que debiera obligar a las autoridades a velar por la vigencia de premisas urbanísticas insoslayables.

El fuerte temporal en Cañuelas se inició en la la franja comprendida entre la ciudad cabecera y El Taladro. En ese sector, el pasado viernes, alrededor de las 16.30, una columna de viento generó severos daños en una conocida parrilla, donde se voló parte del techo, se rompieron vidrios, se destruyeron juegos del parque y cayeron varios árboles. La tormenta se propagó hacia otros sectores y afectó al sector de establecimientos rurales y de granjas. .

En el área urbana se contabilizaron varias voladuras de techos en los barrios Guzzetti y Chacras del Alba. Asimismo, se produjeron caídas de árboles y postes en distintos puntos del distrito, entre ellos el Camino Panelo, el Camino a La Noria, el Camino al Cementerio y sectores de Cañuelas Centro, además de los barrios San Ignacio y Unión 2.

Como consecuencia de estas caídas, varios caminos quedaron bloqueados por ramas y gajos, lo que complicó la circulación vehicular durante varias horas y ante esta situación, las áreas municipales de Defensa Civil y Servicios Públicos, junto con los Bomberos Voluntarios, trabajaron de manera sostenida durante la tarde del viernes, la noche y la madrugada del sábado en la liberación de calzadas y la normalización de la circulación, con especial atención en el Camino Panelo y el Camino al Cementerio.

A su vez, en la zona sub-rural de La Noria se reportaron daños en la Escuela Rural N°19, principalmente en el techo del edificio, lo que generó preocupación en la comunidad educativa y obligará a realizar tareas de reparación antes de retomar la actividad normal.

Por la seguridad de la población y por los antecedentes mencionados, resulta esencial que los municipios bonaerenses alcanzados por el crítico fenómeno de la gran cantidad de tormentas que se presenta a lo largo de cada año –entre ellos los de La Plata, Berisso y Ensenada- no sólo cuenten con una defensa civil perfectamente organizada, capaz de enfrentar y resolver con rapidez muchas de las consecuencias de estas calamidades climáticas, sino que sus habitantes dispongan también de suficientes conocimientos para saber cómo actuar frente a ellas.

 

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