Aluvión importador: Milei sube el tono con los empresarios
Edición Impresa | 27 de Febrero de 2026 | 02:13
Fue una alusión dirigida, pero podría interpretarse como un mensaje al mundo empresario en general. El presidente Javier Milei tuvo ayer una irrupción muy fuerte en medio del debate por el aluvión de importaciones, en su mayoría de China, el precio de los productos argentinos y la situación de muchas empresas por la apertura económica. La crisis de la compañía de neumáticos Fate le puso a la cuestión un marco especial.
A través de su cuenta de X, Milei apuntó contra los dueños de Techint, la mencionada Fate y Neumen, también del rubro de los neumáticos. Lo hizo con distintos apodos: “Batalla cultural. Agradezco profundamente con toda mi alma las contribuciones enormes que han hecho Don Chatarrín de los Tubitos Caros (aludía a Paolo Rocca, del holding siderúrgico), a Don Gomita Alumínica (por Javier Madanes, de Fate y también dueño del gigante del aluminio Aluar) y al Señor Lengua Floja (por Roberto Méndez, de Neumen) en los últimos 30 días”.
Tras ese agradecimiento irónico, sumó: “Han dejado en evidencia al sistema corrupto que hundió a los argentinos de bien. Muchas gracias por este gran aporte al despertar de un país que, pese a estos delincuentes, quiere ser grande nuevamente”.
En paralelo, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, también se metió en la polémica y consideró: “Nos vendieron durante años que teníamos que pagar dos o tres veces más caros ciertos productos para proteger el trabajo argentino cuando es exactamente al revés”.
El mensaje del Presidente es un dardo a los dueños de esas tres grandes empresas con las que el Gobierno ha mantenido distintos tipos de controversias desde hace tiempo. Una derrota en una licitación de caños (Techint), el cierre de una fábrica (Fate) y una confesión empresaria sobre los precios (Neumen).
El tema de los caños
Conviene ir por partes. El conflicto con Rocca data de hace varias semanas, luego de que Techint perdiera una importante licitación privada contra un competidor indio (Welspun) por decisión de los principales petroleros argentinos -que armaron una suerte de holding- para proveer de caños a un ducto de casi 500 kilómetros que llevará gas desde Vaca Muerta a Río Negro para licuarlo y luego venderlo al mundo por barco.
Se trata de uno de los proyectos más grandes de la gestión Milei. Welspun había ofrecido menores costos y mejores condiciones de pago que el grupo Techint, que aseguró que se trata de una competencia desleal.
A su vez, Milei se metió la semana pasada en la polémica por el cierre de la fábrica de neumáticos Fate. La empresa de Madanes, que viene hace años con problemas en sus números, justificó esa decisión a los cambios en las condiciones de mercado, como las importaciones chinas en el rubro y al conflicto con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), que es especialmente duro. Fue así que comenzó un debate público por el precio de los neumáticos argentinos en comparación a los procedentes del exterior.
“¿Aquellos que critican al liberalismo desde la ignorancia (si supieran algo no serían colectivistas) estarán aprendiendo cuál es la diferencia entre ser promercado y proempresa?“, había escrito Milei el jueves pasado contra el dueño del grupo.
Otro conflicto por los neumáticos
En tercer lugar, el punto de tensión más reciente empezó el miércoles cuando el CEO de la empresa Neumen -de distribución de neumáticos-, Roberto Méndez, reconoció que durante los años de mayores restricciones a las importaciones las compañías de ese rubro aplicaron márgenes de ganancia elevados.
“Soy el primero en reconocerlo: estaban robando las multinacionales; y nosotros, los empresarios”, afirmó en un programa de streaming y subrayó: “Nunca ganamos tanta plata como cuando nos permitieron hacer lo que estábamos haciendo”.
Fue pan comido para Milei, que se hizo eco de esa revelación. “Dedicado a los delincuentes que hacen del nacionalismo barato una bandera para robar a los argentinos de bien”, escribió en X el Presidente.
Horas más tarde, Méndez aclararía sus dichos. O intentaría, en diálogo con un canal de noticias.
El empresario, de 82 años, sostuvo que con el kirchnerismo “ganaba más plata” y que los empresarios “estaban obligados” a aumentar los precios de los neumáticos en ese entonces (se refería al contexto inflacionario).
De todos modos, le envió un mensaje a Milei: “No puede seguir trayendo importaciones a mansalva como está viniendo de China”.
“Nos robaban a los industriales, porque no había producto y porque había una inflación del 250% mensual. Yo estaba obligado a hacerlo, pero si uno hace un relevamiento de precios ahora o años atrás, va a ver que Neumen siempre estuvo abajo del precio de mercado. Yo siempre estoy cinco puntos abajo del precio más barato”, argumentó.
En rigor, Mendez deslizó un dato erróneo: la inflación en aquellos tiempos no era de 250% mensual. Sí de 20 o 25% por mes. Más allá de ese furcio, el empresario intentó bajar la espuma de sus polémicas declaraciones/confesiones que terminaron siendo absolutamente funcionales al relato libertario.
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