“Verba volant, scripta manent”: cuando los mails no se los lleva el viento
Edición Impresa | 8 de Febrero de 2026 | 06:06
Por VIRGINIA BLONDEAU
Verba volant, scripta manent. Aunque hoy esta frase en latín la interpretamos como “mejor escribilo en algún lado que las palabras se las lleva el viento” cuando fue dicha, en el siglo I de nuestra era, significaba lo contrario. Según el propio Jorge Luis Borges “El adagio latino Verba volant, scripta manent, en el que ahora se ve una exhortación a fijar con la pluma los pensamientos, se dijo para prevenir el peligro de los testimonios escritos.”
Si la princesa Mette-Marit de Noruega hubiese leído a nuestro escritor más famoso se hubiera ahorrado más de un disgusto. Pero cometió la torpeza de confiar en que los mensajes enviados por mail a Jeffrey Epstein desde su cuenta oficial del palacio volarían como las palabras.
Jeffrey Epstein / Web
EPSTEIN Y SUS INFLUENCIAS
Ya a esta altura todos escuchamos hablar de Epstein y sus fechorías pero vamos a recordarlo.
Epstein fue un financista estadounidense acusado en reiteradas oportunidades a lo largo de las últimas tres décadas de abusar de menores y de crear una red de explotación sexual a nivel internacional. En 2008 estuvo preso pero, a pesar de los graves delitos cometidos, gozó de una estadía tras las rejas corta y laxa. Tal vez porque era un maestro a la hora de relacionarse con influyentes, ricos y famosos.
Finalmente en 2019 encontraron pruebas más que suficientes para encarcelarlo por delitos sexuales. Pero la sentencia firme nunca llegó porque (convenientemente) se suicidó. Más de un poderoso habrá respirado tranquilo ante esta muerte.
Epstein, además de con políticos y empresarios, había tratado de contactarse con miembros de la realeza. Les tiró el anzuelo a los príncipes Pablo y Marie Chantal de Grecia, al príncipe Lorenzo de Bélgica, a Federico de Dinamarca y vaya a saber a cuántos más. Bien asesorados, ninguno de ellos picó.
Los que sí lo hicieron fueron los duques de York. Al príncipe Andrés, hijo de Isabel II, le consiguió chicas y a su exmujer, Sarah Ferguson, la conquistó al punto de que ella llegó a pedirle casamiento. Andrés, además, fue acusado de participar en las fiestas de Epstein en las que había menores, esclavizadas sexualmente.
Uno de los archivos desclasificados de Epstein que complica a la princesa. Son documentos públicos / Web
¿Y CON LA REALEZA NORUEGA?
Volviendo a la princesa Mette-Marit digamos que fue otro personaje de la realeza endulzado por Epstein. En 2019, cuando el financista fue encarcelado, Mette-Marit pidió perdón por haber mantenido una relación de amistad con él y por no haber investigado bien la clase de persona que era. Pero, cuando la semana pasada el gobierno de los Estados Unidos desclasificó miles de documentos de la causa, encontramos uno en que ella confiesa haberlo “googleado” y haberse sorprendido al enterarse de que había estado preso. No podemos, con estos datos, calificarla de ingenua. Para colmo la semana pasada volvió a disculparse usando el mismo argumento y volviéndose a reír en la cara de los noruegos.
Mette-Marit y Jeffrey se conocieron en Davos en 2011 por un amigo en común. Comenzaron una relación epistolar que se fue intensificando con el tiempo. ¿Por qué la princesa no cortó de cuajo el vínculo después de haberlo “googleado”? ¿Nadie la aconsejó? ¿Siguió la relación a escondidas de su marido y de los asesores de seguridad?
Si nos atenemos a lo que sabemos hasta ahora la princesa no ha cometido ningún delito. Tampoco hay registros de que hayan sido amantes a pesar de que ella fue su invitada cuatro noches a su casa de Palm Beach en 2013. Y el único registro de encuentro con el príncipe Haakon fue casual y superficial. Nada la condena hasta ahora pero la condena social puede ser más sanguinaria.
El nombre de Mette Marit aparece escrito en los archivos de la causa Epstein más de 1000 veces. En su mayoría menciones sobre ella que resultan bastante humillantes ya que mientras Epstein le endulzaba los oídos, a su gente de confianza le decía que “esa mujer” era un desastre.
QUÉ PASO EN ESAS CARTAS
Hasta 2014 ellos mantuvieron contactos frecuentes a través de mails. Ella le contó, por ejemplo, que la boda real de los grandes duques Guillermo y Estefanía de Luxemburgo, había sido aburrida y que todos parecían personajes de una película antigua próximos a desaparecer. Una opinión con la que varios de los asistentes podrían haber coincidido y comentado con su familia pero que fue imprudente compartirlo por escrito con un desconocido.
En algún momento la conversación sube de tono:
JE: Estoy cazando esposas. París está interesante, pero prefiero a las escandinavas
MM: París es bueno para el adulterio. Pero las esposas escandinavas son las mejores.
Y ya llegando al final de la relación comparten consejos sobre medicina y educación de los hijos. Epstein parece haberse convertido en un gurú al que la princesa le consulta cuestiones domésticas como, por ejemplo: ¿Es inapropiado que una madre sugiera dos mujeres desnudas llevando una tabla de surf como fondo de pantalla para mi hijo de 15 años? Y él contesta: Déjale decidir. Una madre debería quedarse fuera de eso.
Este último mensaje de Mette-Marit no tendrían mucha importancia sino fuera porque ese hijo, hoy de 29 años, está siendo juzgado por 38 delitos gravísimos como cuatro violaciones, violencia doméstica, filmar a sus parejas sin autorización y todo regado, por supuesto, con alcohol y drogas. Recordemos que Marius Borg Høiby es hijo de una relación de Mette-Marit con un señor que estuvo preso por comercio de estupefacientes. Todo dicho. El chico nunca tuvo estatus real pero desde los cuatro años fue criado en el palacio por su padrastro, el príncipe Haakon, y considerado un nieto más por los reyes Harald y Sonia. En su caso la genética parece haber influido más que esa educación tan esmerada que recibió.
Está claro que la familia real noruega está en sus horas más bajas. Los reyes con su casi 90 años a cuestas y Haakon esquivando las balas con muy poca cintura. Los ojos de la sucesión están puestos en la princesa Ingrid Alejandra quien, hasta ahora, se salva de todo mal juicio.
CONSECUENCIAS
Curiosamente, la institución se mantiene fuerte. Noruega es la única monarquía constitucional que se plebiscita todos los años a través del cuerpo legislativo. Y, a pesar de que hubo más voces en contra, el sistema monárquico sigue obteniendo la mayoría de los votos.
Aclaramos a nuestros lectores que este informe se desactualiza minuto a minuto. Mientras lo preparábamos aparecieron fotos y seguramente mientras este diario se imprima aparecerán nuevos datos. No se sabe aún en que puede desembocar el asunto pero sí sabemos que a Mette-Marit, por no leer a Borges, la tenemos cada vez más lejos del trono.
Una lección para todos: Verba volant, scripta manent
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