Miopía: epidemia en La Plata: casos en alza y diagnósticos que pueden arrancar a los tres años

El uso de pantallas y la falta de actividades al aire libre aparecen entre las causas de mayor peso en la patología que, según especialistas solía aparecer en la adolescencia o la juventud. Un mal de época que invadió los consultorios tras la pandemia

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Las consultas por miopía infantil vienen en aumento en La Plata y los diagnósticos aparecen cada vez a edades más tempranas. Oftalmólogos y ópticos coinciden en que el fenómeno es cada vez más visible en consultorios y ópticas y, además, forma parte de una tendencia global que preocupa a la comunidad médica.

María Marta Galán, oftalmóloga local, ex jefa del servicio de Oftalmología del Hospital de Niños de La Plata y coordinadora del grupo de miopía de la Sociedad Argentina de Oftalmología Infantil, aseguró a EL DIA: “Hoy, la miopía es el motivo de consulta más frecuente en el consultorio”.

Asimismo, uno de los cambios más llamativos es la edad en la que aparece el problema. Mientras que décadas atrás la miopía solía detectarse en la adolescencia o incluso en la universidad, ahora los especialistas la observan mucho antes.

Diagnósticos

La oftalmóloga pediátrica Daniela Di Stefáno, que trabaja en un hospital público y consultorios de la Ciudad, detalló a EL DIA: “Las consultas crecieron en los últimos años, sobre todo después de la pandemia. Cada vez vemos chicos más pequeños: hoy el diagnóstico puede aparecer incluso entre los 3 y 4 años”.

Ese adelantamiento en la edad de inicio preocupa a los especialistas porque la miopía suele progresar con el tiempo. Cuanto antes aparece, mayor es la probabilidad de que el problema alcance niveles más altos en la adultez.

“La miopía escolar comienza ahora mucho más precozmente que en generaciones anteriores. Antes aparecía en el secundario o en la facultad; hoy la vemos en segundo o tercer grado”, advirtió Galán.

“Las consultas crecieron en los últimos años, sobre todo después de la pandemia”

Daniela Di Stéfano, Oftalmóloga pediátrica

En tanto, Di Stéfano diferenció a los chicos que pasan muchas horas con las pantallas contra los que no: “Un chico que está expuesto a la luz solar todos los días, es menos probable que tenga miopía”.

Por otro lado, los antecedentes familiares influyen en el riesgo. Según Galán, tener un padre miope triplica las probabilidades de que un chico desarrolle la condición, mientras que si ambos lo son el riesgo puede multiplicarse por seis. Pero también conviene analizar esa “herencia” o predisposición según el impacto de los hábitos diarios: “En muchas familias donde hay miopía hay hábitos vinculados al trabajo de cerca y menos actividades al aire libre. Ese contexto favorece que la miopía aparezca antes”, explicó.

Controles y hábitos

Para los especialistas, uno de los factores que contribuyen a este fenómeno es el cambio en los hábitos cotidianos de los chicos. El uso intensivo de pantallas -celulares, tablets o computadoras- combinado con menos tiempo al aire libre aparece como un elemento central. “La pandemia también puso lo suyo: los chicos estuvieron mucho tiempo encerrados, con más pantallas y menos actividades al aire libre”, reflexionó Galán.

Ese adelantamiento en la edad de inicio preocupa porque la miopía suele progresar

La ciencia respalda esa preocupación. La exposición a la luz natural tiene un efecto protector sobre el desarrollo del ojo. “La miopía es una enfermedad en la que el ojo crece más de lo normal. La luz solar estimula la liberación de dopamina, que ayuda a frenar ese crecimiento”, recomendó la especialista y agregó: “Dos horas por día de actividad al aire libre es una excelente medida de prevención”.

Incluso algunos especialistas proponen que parte de ese tiempo se incorpore dentro de la jornada escolar para garantizar que todos los chicos reciban esa “dosis” de luz natural.

Impacto local

Asimismo, la presidenta del Colegio de Ópticos de la provincia de Buenos Aires (Copba), Judith Pizzatti, coincidió -en diálogo con este diario- en que el fenómeno no es exclusivo de la Ciudad. “El aumento de la miopía es algo que se observa a nivel mundial y las estadísticas son preocupantes”, afirma.

Según investigaciones internacionales, se estima que para el año 2050 cerca de la mitad de la población mundial podría ser miope. “Debemos inculcar buenos hábitos: limitar el uso de dispositivos, fomentar la vida al aire libre, cuidar la distancia de trabajo y la iluminación”, expresó Pizzatti.

el control médico

Los profesionales también remarcan la importancia de realizar controles médicos completos y no reemplazarlos por revisiones rápidas. El oftalmólogo platense Franco Pakoslawski insiste en la necesidad de consultar a un especialista. “La revisión en una óptica no reemplaza el examen médico. Es fundamental acudir al oftalmólogo para una evaluación adecuada y un diagnóstico correcto”, advirtió.

Finalmente, Galán concluyó: “Hoy tenemos muchos más recursos para frenar la progresión de la miopía. Pero el eje sigue siendo el mismo: controles adecuados, educación de las familias y hábitos saludables”.

 

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