Cortes de verano: el sector productivo también registró interrupciones diarias

Por los “microcortes”en la temporada, se habla de complicaciones a los sistemas de producción continua. Una de las empresas insignia pasó a alta tensión para ganar estabilidad. Mientras otros industriales y comerciantes reclaman canales de respuestas más directos

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Los cortes de luz en los hogares suelen ser uno de los temas recurrentes de cada verano. Las familias sin servicio eléctrico durante horas aparecen en los reclamos más visibles, pero hay otro sector que también sufre las interrupciones: los usuarios de media tensión, entre los que se encuentran industrias, comercios y grandes emprendimientos productivos.

En estos casos, la energía eléctrica no solo es necesaria para el funcionamiento cotidiano de oficinas o locales, sino que resulta clave para sostener líneas de producción, maquinaria y procesos industriales que no pueden detenerse sin consecuencias económicas.

Un informe de la Secretaría de Energía bonaerense sobre el servicio que presta Edelap en los partidos de La Plata, Berisso, Ensenada, Magdalena, Brandsen y Punta Indio reveló que los grandes usuarios también estuvieron expuestos a interrupciones reiteradas durante este verano.

Según el relevamiento, entre el 1° de diciembre de 2025 y el 5 de febrero de 2026 hubo al menos un usuario de media tensión afectado por día, con la excepción solo de dos jornadas. En diciembre el único día en el que no se registraron afectados fue el lunes 8, jornada que fue feriado y en la que no está claro si las industrias operaron con normalidad. El pico se registró el 18 de ese mes, cuando casi 40 usuarios resultaron afectados por cortes en el suministro.

La situación se repitió en enero, cuando también se registraron interrupciones prácticamente todos los días, salvo el 31. El momento más crítico fue el 13 de enero, con más de 30 usuarios perjudicados.

Durante la primera semana de febrero los problemas continuaron: el 4 de ese mes, día con récord de cortes para usuarios de baja tensión, el sector productivo sufrió la afectación de más de 40 usuarios.

Vale aclarar que cuando se habla de usuarios de media tensión no necesariamente son grandes industrias, pueden ser comercios o emprendimientos que requieren potencias superiores a los 10 kW. Dentro de la estructura tarifaria se distinguen dos categorías: la tarifa T2, destinada a demandas medianas de entre 10 y 49 kW, y la tarifa T3, que corresponde a grandes demandas que superan los 50 kW.

El problema de los microcortes

Para el ingeniero Francisco Gliemmo, presidente del Consejo Consultivo para el Desarrollo Regional, uno de los problemas más complejos no son necesariamente los cortes prolongados, sino los llamados “microcortes”. “Los de 20 ó 30 minutos pueden producir un descalabro total en muchas industrias”, explicó. Según detalló, cuando se interrumpe el suministro, gran parte de la maquinaria debe reiniciarse y volver a ponerse en marcha, lo que genera pérdidas de tiempo, material y dinero.

El impacto es particularmente fuerte en los procesos productivos continuos. “En industrias como la cerámica, por ejemplo, si se cortan los hornos no pueden continuar el proceso. El material que quedó a mitad de camino se pierde porque el horno se enfría y hay que volver a calentarlo”, indicó el ingeniero.

De ese modo a diferencia de lo que se pueda creer comúnmente los “microcortes” son mucho más perjudiciales que los cortes prolongados ya que “si sabés que vas a tener un corte de más de 20 horas, te programás. Genera daño igual, pero podés organizar la producción. En cambio, los cortes breves y reiterados desordenan completamente el trabajo”, sostuvo Gliemmo.

Pensar en un “plan b” para esos momentos particulares no es fácil. El consumo de algunos de estos usuarios es tal que los grupos electrónicos no son una opción fiable.

Las boletas de energía de las industrias oscilan entre los 5 y 50 millones de pesos

En ese marco, Cerámica Fanelli, una de las fábricas insignias de la Región tomó una decisión vital para mejorar el funcionamiento de su planta: registrarse como usuario de alta tensión. Así dejó de depender de la intermediación de la distribuidora recibiendo y transformando ellos mismos la energía.

Esto requirió una gran inversión que fue solventada al 100 por ciento por la compañía pero el rédito ya empezó a sentirse, pasaron de pagar casi 100 millones de pesos mensuales de luz a menos de 30 millones.

“Estábamos conectados a una línea de 15 kilómetros que habíamos hecho nosotros. Con el tiempo se fue estropeando, pero además nunca pudimos tener los 13.200 Kw, debido a que la estación La Plata no lo podía sostener. Pusimos unos booster para levantar la tensión, pero así y todo Edelap nunca pudo cumplir con la potencia prometida y contratada”, contó uno de los encargados del área técnica de la empresa.

En paralelo “era una línea con una gran cantidad de microcortes, mas que de cortes grandes. Una vez por mes teníamos un corte de más de dos horas o veces mas. Pero microcortes había tres, cuatro, cinco y hasta diez por semana”, describió.

Ahora a dos meses de haberse conectado a alta tensión definió el servicio como “muy estable e impecable”. “Creemos que es la solución al problema anterior por eso invertimos. Obra que pagamos al 100% nosotros”, cerró.

Pero esta es una solución a la que pocos pueden acceder ya que “conectarse a alta tensión requiere de una inversión impresionante. En un contexto en el que no tenés crédito y no hay una planificación a futuro dentro del modelo de producción, es complejo”, opinó por su parte Gliemmo.

Facturas millonarias

Facturas de casi 100 millones de pesos solo se dan en casos extremos de grandes fábricas. Pero las boletas de energía de las industrias suelen oscilar entre los 5 y 50 millones, dependiendo el tipo de producción.

“Al tema de la energía siempre lo tenemos conversado, porque si bien hoy no es un tema de gravedad absoluta siempre preocupa”, manifestó el ingeniero Walter Mastropietro, presidente de la Cámara La Plata Oeste (Calpo) entidad que reúne a productores agrícolas, industriales y comerciantes, entre otros.

En ese sentido, el representante de la Cámara opinó que más allá de los cortes el problema que tienen hoy es la robotización de los medios de consulta. “Los cortes no dejan de molestar porque en la producción genera pérdidas obviamente, pero hoy el problema es que no se tiene acceso a Edelap de una manera directa. Hay que caer al bot, hay que caer al reclamo por teléfono, todo queda como en una bolsa y no se sabe si en realidad se tomó”, apuntó.

“Creo que sería fundamental para los habitantes de la zona tener un referente que tenga respuestas, que puedan contestar para ver si realmente van a hacer el servicio de mantenimiento, si van a hacer la reconexión, además de avisar los cortes programados, de manera tal que la producción, en las industrias pueda adaptarse a eso”, agregó el ingeniero Mastropietro y concluyó: “Últimamente no ha habido una gran queja generalizada, todo se centra fundamentalmente en tener una línea directa, un representante como supo haber en su momento que pueda responder y canalizar las inquietudes”.

 

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