Opositores hablaron de un tono “híper violento y consignas populistas”
Edición Impresa | 2 de Marzo de 2026 | 02:37
Tras el discurso del presidente Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, la oposición reaccionó en bloque con fuertes cuestionamientos al tono y al contenido del mensaje. Desde el recinto y a través de redes sociales, dirigentes del peronismo, la izquierda, el radicalismo y otros espacios coincidieron en describir la intervención presidencial como violenta, populista y más cercana a un acto partidario que a una instancia institucional prevista por la Constitución.
Acusaciones de violencia y abuso de poder
Uno de los primeros en pronunciarse fue el diputado de Unión por la Patria, Juan Grabois, quien habló de “una atroz cobardía” por parte del mandatario. “Siendo presidente, rodeado de custodios y con el único micrófono habilitado en el recinto, insultar a un rival sin posibilidad de defensa” constituye, según escribió, “un caso clásico de abuso de poder”. En otro mensaje agregó: “Mientras más violentito se pone, más se nota que se le está acabando la nafta”. Incluso antes del inicio de la Asamblea Legislativa había exhibido un cartel con la leyenda “$Líbranos del mal”, en alusión al caso de la criptomoneda $LIBRA que promocionó el propio mandatario.
En el mismo sentido, el jefe del bloque de UP, Germán Martínez, afirmó desde su cuenta en X: “Está un poquito violento y nervioso el Presidente”, luego de reclamarle al titular de la Cámara por las formas del mensaje. A su lado, la diputada Florencia Carignano lo calificó como “muy misógino, violento” y deslizó con ironía: “Habría que hacer un té”, en referencia al tono exaltado del jefe de Estado.
El exministro y diputado Agustín Rossi publicó una imagen con la frase “Vergonzoso y agresivo. Sacado”, sintetizando el malestar de buena parte del peronismo por lo que consideraron un discurso cargado de agravios y descalificaciones.
“Populista”, “tribunero” y fuera de registro institucional
Desde el radicalismo, el diputado Pablo Juliano fue categórico: “Una vergüenza y una falta de respeto a todos los argentinos”. Cuestionó que no se trató de “un discurso de un Jefe de Estado como prevé la Constitución”, sino de una intervención enfocada “a los obsecuentes”, con un Presidente “perdido de bronca en el pasado, agitando consignas populistas”. Según sostuvo, el mensaje quedó “tapado por la grosería y la violencia verbal” y lo definió como “un verdadero desastre” que buscó “ganar para volver al pasado”.
La diputada Jimena López lo describió como “sobregirado, tribunero y lee muy mal”, mientras que su par Cecilia Moreau afirmó que el oficialismo está “absolutamente disociado de la realidad y del sufrimiento del pueblo” y sostuvo que el mensaje se apoyó “en mentiras y datos falsos” mientras “afuera la gente sufre despidos, heladeras vacías e incertidumbre”.
Para el socialista Esteban Paulón, Milei convirtió la Asamblea Legislativa “en un acto barrabrava”. Lo acusó de contestar “gritando, diciendo cualquier cosa, agrediendo” y escribió: “Piensa que sigue siendo panelista”. También cuestionó la presencia de simpatizantes en los palcos y señaló que el Presidente llevó “su barra, su banda, su fandom que lo aplaude y lo aviva como si fuera un partido o una cancha y no un acto institucional”. Según advirtió, el discurso evitó referirse a “familias que no llegan a fin de mes” y a la pérdida de empleos.
Cruces por la economía y los datos oficiales
Desde el Frente de Izquierda, Nicolás del Caño afirmó que el Presidente “tiene que truchar los datos de inflación para ocultar la realidad que sufren las mayorías” y agregó: “Milei grita porque sabe que lo único que crece son los cierres de empresas, los despidos, el robo al salario y las jubilaciones”. Sostuvo además que “la oposición social a su gobierno hambreador crece día a día”.
Grabois, con sus gritos, le favoreció el discurso tan confrontativo al Presidente
Su compañera de bancada, Myriam Bregman, lo calificó de “decadente y sobregirado” y cuestionó los agravios personales recibidos durante el discurso. En una publicación breve resumió su postura en cinco palabras: “Se armó un cumpleaños. Tristísimo”.
El diputado Jorge Taiana habló de un mensaje “repleto de mentiras y fantasía”, con “cinismo y crueldad”, y lo comparó con “un libreto a la medida de Donald Trump, pero no de los 47 millones de argentinos”, reforzando la idea de que el tono fue más confrontativo que institucional.
Denuncias y acusaciones directas
La diputada Natalia Zaracho lanzó acusaciones directas contra el Presidente: “Te vamos a llevar a vos a la Justicia por corrupto y vende patria”. En otro mensaje cuestionó al oficialismo por hablar de moral mientras, según escribió, “le afanan el 3% a los discapacitados y cagan a palos a jubilados”.
Desde la izquierda, Gabriel Solano definió el discurso como “lamentable y mentiroso escenificado en un ambiente fascistoide con una patota aplaudidora rentada”. La diputada Romina del Plá apuntó contra el entorno presidencial, mientras que el diputado Maximiliano Ferraro sentenció que “todo fue muy vergonzoso y vulgar”.
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