Mugre, racismo, discriminación: receta magistral de "GH"
| 21 de Marzo de 2026 | 20:00
¿Pueden creer que ya empezó el otoño? ¡Se me voló el verano!
A mí se me volaron varias chapas con la tormenta del otro día. Y la pelopincho fue a parar al fondo del vecino.
¿Ya se vacunaron contra la gripe, amigas? Miren que viene fuerte este invierno. ¡A cuidarse!
¡Ay, Martita! Me hiciste acordar de aquel temón de “El Lobizón del Oeste.”
Ni idea. ¿Cuál?
“Marta, soy el número uno. Marta, cuando pueda te vacuno.”
¡Qué fina! Mirá la metáfora que se mandó el chabón. García Lorca, un aprendiz.
¿Vieron a la “therian” tiktoker que acaba de entrar a la unidad carcelaria “GH”?
¿Otra participante más?
No, la metieron en reemplazo de Carmiña, la influencer paraguaya racista, que ligó una merecida patada en el tujes.
Hablando de tujes, “La Maciel” –la nueva– que se auto-percibe como una zorra siberiana con cruza de caniche toy o perro de la calle, les huele el tujes a los demás a modo de presentación, como para entrar en confianza.
¿Y se dejan?
¡Porsu! Convengamos que ese programa nunca fue un simposio de intelectuales eruditos ni de inspirados artistas, pero esta versión en especial es una muestra de mediocridad, ignorancia, chabacanería y vagancia más supinas de la raza humana.
No sé si serán “supinos”, pero lo que salta a la vista es lo roñosos y mugrientos que son. Ahí sí que se aplica el resto de la canción del Lobizón: “Sin tu amor yo no vivo / Mi amor por ti me delata / Si aguanto tu olor a chivo / Aguantá mi olor a pata”.
Eso percibieron los músicos Ca7riel y Paco Amoroso cuando entraron a los cuartos: el inconfundible olor a pata y a sobaco.
“Sobaco ilustrado” se les decía a los que andaban siempre con un librito bajo el brazo, ¿se acuerdan?
Esos marginados seguro que ni leer saben.
Si detestás tanto el programa, Martita, ¿por qué lo mirás? ¿Sos masoquista o qué?
Es que el horror me fascina, me atrae, me hipnotiza.
Vélo con tu analista, amiga. Sos carne de diván.
¿Y qué me cuentan de la final de “Master Tongo”?
Que estaba cantado. Era vox populi que iba a ganar el pibe lindo, ninguneado por Evangelina. Cero sorpresa. Lo habían espoliado hace rato.
No entiendo por qué se grabaron dos finales.
Para que no se filtrara en las redes sociales quién ganó.
¡Pero es horrible tener que fingir que ganaste para la cámara, cuando en realidad todavía no lo sabés! ¡Muy perverso!
¡Chocolate por la noticia! ¿Acaso la telechatarra tiene corazón? Es una máquina de picar carne. Además, en cualquier reality, gana quien la producción decida. Lo del escribano o escribana fiscalizando los supuestos votos de la gente, es un cuento chino. Parte del show.
Sos una pincha globos, amiga. Una descreída.
Así como les cortan los víveres a los internos de esa pestilente gayola cada vez que se mandan una macana, yo les reduciría las dietas a diputados y senadores cuando se insultan, se interrumpen, se ausentan a la hora de votar, se apoliyan en sus bancas, se amotinan. Dan la misma o más vergüenza que los okupas de “GH”.
¡Aprobado! ¡Que conste en actas! ¡Chin, chin!
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE