Empujada por los combustibles, economistas y consultoras alertan por la inflación de marzo
| 28 de Marzo de 2026 | 14:09
El proceso de desaceleración inflacionaria que impulsa el Gobierno enfrentaría en marzo un nuevo obstáculo. A los factores estacionales típicos del inicio de año se sumó el impacto de la suba internacional del petróleo, que repercutió en los combustibles y presionó al alza el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
En este contexto, distintas consultoras privadas estiman que la inflación del tercer mes del año se ubicaría entre 2,8% y 3,2%. De confirmarse, implicaría un leve repunte respecto a febrero (2,9%) y podría marcar el regreso a un índice que comience con “3”, algo que no ocurre desde marzo de 2025.
Uno de los principales factores detrás de esta aceleración fue el incremento cercano al 19% en el precio de la nafta durante las primeras semanas del mes. Si bien los economistas coinciden en que parte de ese aumento impactará recién en abril, calculan que en marzo podría aportar entre 0,4 y 0,6 puntos porcentuales al IPC.
“El combustible tiene una incidencia relevante en el índice y además genera efectos indirectos en otros costos, como logística y transporte”, explican desde distintas consultoras. Aun así, algunas medidas oficiales —como ajustes en biocombustibles y postergaciones impositivas— habrían amortiguado parcialmente el impacto.
Más allá de los combustibles, marzo presenta presiones inflacionarias típicas. El inicio del ciclo lectivo suele concentrar fuertes subas en educación, mientras que también se registran aumentos en transporte y comunicaciones por arrastre de meses previos.
A esto se suma la indumentaria, que en esta época del año refleja la llegada de la nueva temporada de invierno, con incrementos asociados a la estacionalidad del rubro.
Desde la consultora EcoGo -publicó La Nación- proyectan una inflación cercana al 3% y destacan que, a diferencia de otros meses, los alimentos no son el principal motor de la suba. En la misma línea, otras firmas como LCG estiman un IPC levemente por debajo de ese nivel, mientras que proyecciones más altas lo ubican en torno al 3,2%.
Algunos analistas también advierten que el impacto del encarecimiento del petróleo no se limita al corto plazo. El aumento en los costos logísticos podría trasladarse gradualmente a otros precios en los próximos meses.
En ese marco, la inflación núcleo —que excluye factores estacionales y regulados— se mantendría por debajo del índice general, en torno al 2,3%, lo que reflejaría que parte de la aceleración responde a factores puntuales.
Con todo, los economistas coinciden en que la Argentina continúa transitando un proceso de desinflación gradual, aunque con dificultades para perforar ciertos pisos. La inercia inflacionaria, sumada a ajustes pendientes en precios regulados, sigue condicionando la evolución del índice.
El dato oficial del Indec se dará a conocer el próximo 14 de abril y permitirá confirmar si la inflación efectivamente volvió a ubicarse en torno al 3%.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE