La crisis económica ya golpea a los agrimensores

Pese a ser una profesión con pleno empleo, la paralisis inmobiliaria y crediticia enciende luces de alerta en el sector

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Desde el Consejo Profesional de Agrimensura bonaerense se advirtió sobre un retroceso interanual del 13% en febrero, tendencia que se sostuvo en marzo, según datos del sector. La parálisis inmobiliaria y crediticia golpea a una profesión que, paradójicamente, sufre un déficit de especialistas.

El mercado inmobiliario, la obra pública y el acceso fluido al crédito hipotecario son motores históricos de la economía argentina. Cuando estas variables se estancan o retroceden, el impacto en disciplinas vinculadas a la tierra y la construcción es prácticamente inmediato. Así lo confirmó el presidente del Consejo Profesional de Agrimensura de la Provincia de Buenos Aires (CPA), Reinaldo Beain, al trazar un detallado diagnóstico sobre la realidad actual del sector. Los números que maneja el Consejo son elocuentes y funcionan como un termómetro de la economía real. Beain detalló que, si bien el año comenzó con cierta estabilidad y enero logró mantener niveles de certificaciones y trabajo muy similares a los del mismo mes del año anterior, el escenario dio un giro drástico y preocupante apenas unas semanas después. En el mes de febrero se evidenció una abrupta caída interanual del 13% en la actividad registrada. Lejos de ser un fenómeno aislado o un simple bache estadístico, los datos preliminares y la percepción diaria en los estudios profesionales indican que esta tendencia negativa continuó en marzo.

La explicación a este retroceso recesivo es muy clara: el trabajo diario del agrimensor está íntimamente atado a la dinámica del ladrillo, las transacciones de tierras y la inversión. La paralización casi total de las líneas de crédito hipotecario y la incertidumbre imperante en el mercado de compraventa de inmuebles generan un cuello de botella que impacta de lleno en los agrimensores. Beain definió la situación como profundamente “contradictoria”. Es que, a contramano de lo que ocurre en otras ramas productivas donde la recesión económica se traduce automáticamente en crisis laboral o despidos, la agrimensura tiene una demanda estructural altísima.

El titular del CPA, a su vez, remarcó que el freno actual responde a una situación puramente “coyuntural. Las expectativas del sector a mediano y largo plazo siguen siendo sumamente positivas, respaldadas por un mercado laboral en plena expansión”.

 

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