Bajo el hielo, un secreto en movimiento: así “respiran” los lagos antárticos

Edición Impresa

En uno de los rincones más extremos del planeta, el agua guarda secretos que recién ahora empiezan a revelarse. Un estudio pionero logró describir por primera vez cómo circula el agua subterránea en la isla Decepción, en la Antártida, y los resultados son tan sorprendentes como fascinantes. Aunque sus lagos parecen aislados dentro de antiguos cráteres volcánicos, en realidad están conectados con el océano bajo tierra. Incluso responden al ritmo de las mareas, un fenómeno poco común en ambientes polares. Los científicos descubrieron que gran parte del agua proviene del deshielo y la lluvia, que se filtran fácilmente en un suelo volcánico muy permeable. Este sistema funciona como una red invisible: hay acuíferos superficiales, ligados al deshielo estacional, y otros más profundos que permanecen activos todo el año y se comunican directamente con el mar. Gracias a este delicado equilibrio, los lagos logran mantenerse de agua dulce pese a su cercanía con el océano. El hallazgo no solo ayuda a entender mejor este ecosistema único, sino que también aporta pistas clave sobre cómo podría cambiar frente al calentamiento global.

 

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE