Pulgar para arriba: el FMI libera U$S1.000 millones

El organismo alcanzó un acuerdo técnico con el equipo económico sobre la segunda revisión del programa vigente desde abril de 2025. El desembolso podría demorarse

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El Fondo Monetario Internacional dio luz verde técnica a la segunda revisión del programa económico argentino y abrió la puerta a un nuevo desembolso de U$S 1.000 millones. El anuncio, realizado este miércoles a través de un comunicado oficial, representa un paso adelante en la relación entre Buenos Aires y Washington, aunque el dinero no llegará de forma inmediata: la aprobación definitiva depende aún del directorio del organismo.

“El personal del FMI y las autoridades argentinas han llegado a un acuerdo a nivel técnico sobre la segunda revisión del programa, lo que abre la posibilidad de acceder a unos U$S1.000 millones”, indicó el Fondo en el documento. La titular del organismo, Kristalina Georgieva, celebró los avances en la consolidación de la estabilidad y en la acumulación de reservas, aunque aclaró: “Esperamos concluir la revisión próximamente”, una señal de que el proceso no está cerrado del todo.

La segunda revisión acumulaba retrasos. La expectativa original era que concluyera en los primeros meses del año. En febrero, una delegación técnica del FMI visitó Buenos Aires y otra del Ministerio de Economía viajó a Washington, pero el entendimiento técnico solo se alcanzó a mediados de abril. Ahora, el foco está puesto en el directorio -el denominado board- y su aprobación final.

Según estimaciones de la consultora 1816, el lapso entre el acuerdo técnico y la validación del directorio suele extenderse entre dos y cuatro semanas. Los antecedentes recientes dan una pauta: durante la gestión de Mauricio Macri, el trámite demoró en promedio 18 días; en la presidencia de Alberto Fernández, 20 días; y en la administración de Javier Milei, alrededor de 26 días.

La segunda revisión analiza el cumplimiento de dos variables centrales: el resultado fiscal y la acumulación de reservas. En el primer caso, la Argentina superó el objetivo: el superávit primario de 2024 fue de aproximadamente 1,4% del PBI, por encima de la meta pactada de 1,3%, aunque por debajo del 1,6% al que aspiraba el equipo económico. Para 2025, el FMI fijó una meta de superávit primario del 1,4% del PBI, con énfasis en un “control del gasto riguroso y continuo”. Se trata de una flexibilización respecto del 2,2% comprometido en la versión original del programa.

Distinto es el panorama en materia de reservas. Todo indica que el objetivo no fue alcanzado y que el Gobierno deberá recurrir a un waiver, es decir, un perdón formal del FMI por ese incumplimiento. A raíz de ese reclamo, el Banco Central anunció a principios de año un plan para reforzar sus reservas en U$S10.000 millones. El organismo, por su parte, proyectó que las reservas netas aumenten al menos U$S8.000 millones a lo largo de 2026. En lo que va del año, el Central ya acumuló compras por U$S5.500 millones.

En el comunicado, el Fondo destacó una serie de reformas impulsadas por el Gobierno: la aprobación del Presupuesto 2026, la Ley de Inocencia Fiscal, la reforma laboral, los acuerdos comerciales alcanzados y el fomento a las inversiones en el sector minero. Sobre política monetaria, el organismo subrayó que se mantendrá una estrategia “suficientemente estricta” con “medidas preventivas para contener la volatilidad de las tasas de interés”. En cuanto a la deuda en dólares, la cobertura de vencimientos descansará en la emisión de bonos en moneda dura, la venta de activos públicos, operaciones de recompra con bancos centrales y préstamos externos con otros organismos internacionales.

El directorio aprobará la revisión “una vez concluidas las medidas pendientes”, según precisó el propio FMI, sin especificar cuáles son esas condiciones.

 

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